AMENAZADO DE MUERTE


Hace poco tiempo nada se sabía de la existencia de Alex Díaz. Quién es, cómo es, qué profesión tiene, de dónde es, nada. A excepción de sus familiares y amigos, para el resto de nosotros era un perfecto desconocido. Hoy, sin embargo, después de un vídeo que subió en su cuenta de Facebook sabemos que es un joven que teme por su vida, pues ha sido amenazado de muerte por un alto funcionario del gobierno de Carlos Morales Vázquez.

Las amenazas empezaron coincidentemente con las denuncias que Alex hizo en esa red social el 14 de agosto, con publicaciones particularmente bien informadas sobre los abusos que sufrió durante el tiempo que laboró para Jorge Humberto Gómez Reyes, hace un par de años. Menciona que esta persona que en la actualidad funge como secretario de Obras Públicas en el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, le quedó a deber dinero por sus servicios.

 Por lo que Alex relata en el vídeo es de profesión maestro. Es una de esas pocas personas de buen corazón que le gusta ayudar al prójimo. Se organizó con un grupo de amigos y fue hasta la colonia Paulino Aguilar a regalar pan, zapatos, ropa, cubrebocas y a auxiliar a aquellas familias que fueron afectadas por las fuertes lluvias que ocurrieron la tarde del 15 de julio pasado, en que un torbellino derribó al menos veinte casas en distintas colonias de la ciudad.

 A inicios de 2018, salió a buscar empleo y por desgracia tocó la puerta de Gómez Reyes, quien en ese entonces buscaba ser diputado local por el Distrito 01, correspondiente al sector Norte Oriente de la ciudad, pero por la figura de candidato independiente. Así que necesitaba gente que le ayudara en la obtención de firmas de apoyo para validar su postulación ante las autoridades electorales. Por tanto, el joven maestro le cayó como caído del cielo. Acordaron un sueldo y se pusieron a trabajar.

 UNA PAUSA

 Hagamos una pequeña pausa. Lo que Alex no sabía era que fue contratado por un político cuya trayectoria ha estado envuelta en escándalos.

 Jorge Gómez Reyes fue director de proyectos en la gestión de Fernando Castellanos Cal y Mayor. Se cuenta que él era uno de los encargados de exigir moches a los contratistas que iban de los 10, 15 y hasta el 25 por ciento del costo total de las obras. Se habla de que desvió recursos a través de obras fantasma, y que ese dinero tuvo fines políticos. Además, está señalado de organizar licitaciones a modo para que “constructoras amigas” salieran beneficiadas. 

No es todo. Se cuenta que malversó el presupuesto correspondiente a la remodelación de parques. Por ejemplo, los proyectos del parque Joyyo Mayu y la Calzada de los Hombres Ilustres de los que según infló los costos y cobró diezmos a los empresarios que realizaron las obras, con un costo total por arriba de los 72 millones de pesos.

Entre 2015, 2016 y 2017, recibió 3 millones de pesos por cada año del Fondo para la Infraestructura Social Municipal (FISM) para el pago de 18 meses de sueldos a los trabajadores del Ayuntamiento, pero nunca dio cuenta de ello.

Como dijimos antes, actualmente ostenta el cargo de secretario de Obras Públicas, pero ha hecho de esa dependencia una agencia de colocaciones. A penas puso un pie en la oficina ordenó el despido injustificado del personal de contrato y en su lugar nombró a sus familiares, amigos y compadres. Y como no le alcanzaron las plazas creó seis más, con cargos que ni siquiera aparecen en el organigrama, tal es el caso de Elsa Rosado Calderón, amiga de su esposa, que cobra un sueldo de nivel jefatura como colaboradora en la Coordinación General.

Su esposa, Karen Alondra Aguilar Ovando, es aviadora. Su hermana Sandra Gómez Melgar también lo es, con un sueldo mensual de 12 mil pesos. Su otra hermana, Roxana Gómez Melgar, es jefa de la Unidad de Atención Ciudadana del DIF municipal y el esposo de ésta, Alfredo Ruiz Coutiño, es director de Protección Contra Riesgos Sanitarios, cuando antes era instructor de zumba. Por mencionar algo.

Ahora mismo, Gómez Reyes está implicado en la red de corrupción que opera en el Ayuntamiento capitalino Jorge Morales Vázquez, hermano del presidente municipal, con quien se dice está de acuerdo en la simulación de convocatorias de licitación pública, en la inflación de los montos de las obras, cobro de moches y, entre otras cosas, en la entrega de contratos por adjudicación directa.

En el proyecto de compra e instalación de luminarias, Gómez Reyes fue quien presentó el presupuesto, mismo que fue calificado de estar sobreelevado. Pero para la realización de dicho presupuesto se apoyó en su primo, un tal Francisco Javier Espinosa López, dueño de la empresa Servicios Energéticos que se dedica al comercio al por mayor de equipo y material eléctrico. Este personaje está acusado de defraudar al Ayuntamiento de Chiapa de Corzo cuando fue parte de la plantilla de contratistas.

CONTINUAMOS CON LA HISTORIA

Alex narra que trabajaba en una oficina que Gómez Reyes tenía instalada detrás de la Secretaría de Educación, en una esquina, al lado de un terreno baldío. En ese lugar había maquinaria, como revolvedoras. La jornada empezaba a las diez de la mañana y terminaba a las dos o tres de la mañana del siguiente día, hubo ocasiones que hasta a las cuatro.

Lo peor no era eso, sino que Gómez Reyes trataba a todo el personal con prepotencia. Los humillaba, les gritaba, les daba de manotazos en la mesa y ni siquiera era digno de llevarles algo de comer. A duras penas -dice Alex- les llevaba una pizza de 79 pesos, y ni agua para beber había en la oficina. Los tenía como esclavos.

Al final, Gómez desistió de la candidatura independiente y no pagó los sueldos de sus trabajadores. También engañó y estafó a mucha gente.

Por esa razón, Alex ha venido denunciando al funcionario, exigiendo su pago, pero sólo ha recibido ofensas. En una ocasión, Jorge Humberto Gómez quiso atropellarlo con un vehículo Altima color dorado.

Y es a partir de las últimas denuncias que comenzaron las amenazas de muerte. Lo llaman de números privados. Cuenta que Gómez Sánchez tiene un perfil falso en Facebook, de nombre Aroshi Castillejos, desde el cual le marcan para mentarle la madre y decirle que le va a cargar la v.

En una de las muchas llamadas le dijeron que le van a dar un “levantón” y que ya tienen órdenes. En otra le dicen que no sabe con quién se metió, que tienen la autoridad y el poder y que le van a fabricar un delito.

Alex responsabiliza a Jorge Humberto Gómez Reyes de todo lo que pudiera pasarle a él y a su familia. Tiene miedo y está clamando por ayuda.

UN LLAMADO DE ALERTA

En medio de su calamidad, Alex Díaz hace una pregunta que parece muy pertinente: ¿En manos de quiénes estamos?

Este caso debería ser un llamado de alerta para que el Congreso y el Gobierno del Estado intervengan. En sus manos está impedir que los funcionarios de Tuxtla Gutiérrez sigan abusando del poder. Porque no se puede esperar que el alcalde Carlos Morales Vázquez haga algo. Mucho menos cuando se presume que él ordenó amenazar al activista Héctor Montesinos con parar las denuncias en contra de la empresa Veolia o sus hijas pagarían los platos rotos. Por eso tuvo que huir del estado a principios del año pasado.

Para el colmo, Gómez Reyes busca una diputación. ¿Se imagina qué tipo de legislador sería con esa personalidad? Al tiempo. ¡Chao!

yomariocaballero@gmail.com

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