Cuando
hablamos de que un presidente municipal es inútil nos estamos refiriendo a la
incapacidad que tiene para enfrentar los dilemas propios de la localidad que
dice gobernar. Pero cuando declaramos que es un criminal se apunta no sólo a
las fallas que comete en su función, sino también a su proclividad infame a
evadir las leyes y a pisotear los derechos fundamentales de los ciudadanos.
El
presidente municipal de La Concordia es un criminal. No suelo soltar epítetos
sin ninguna justificación. Pero recientemente dio trato de animales al sector
más necesitado del municipio. Hizo que la gente levantara del piso los víveres
que supuestamente entregó en apoyo a las familias humildes. Metió en bolsas de
plástico una lata de atún, un kilo de frijoles y una bolsa de harina para hacer
tortillas y las regó por todo un patio cívico. “Ahí están las despensas,
recójanlas”, pareció ser la orden que le dio a las personas. El espectáculo fue
como ver a los puercos amontonarse cuando les tiran el desperdicio.
El
acto, según dice el alcalde José Miguel Córdova García, fue para ayudar a la gente
que se la está pasando mal en la contingencia sanitaria del coronavirus. Aunque
lo hizo de una manera ofensiva, humilló a las personas y hasta las puso en
riesgo de contagiarse, ya que en el lugar no se respetó la sana distancia y no
hubo ninguna medida de prevención.
Un
testimonio que recogió Edén Gómez Bernal, reportero del Diario de Chiapas, da
cuenta del agravio: “Nosotros somos gente humilde y de verdad agradecemos mucho
cuando se nos apoya, y en este caso de verdad que requerimos el apoyo, pero el
que vengan y nos quieran tratar como perros tampoco lo vamos a permitir, somos
seres humanos y este presidente se ha pasado de la raya. Prácticamente nos tiró
las supuestas despensas que nos iba a entregar, poniéndolas en el piso y nosotros
como perros querían que lo levantemos”.
Qué
si no, violar los derechos humanos lo convierte en un criminal. Más todavía,
cuando en una clara infracción a las leyes electorales hizo promoción personal
con dichas despensas que fueron enviadas por el Gobierno del Estado de Chiapas
en apoyo a los necesitados.
JOSÉ MIGUEL DE VIVO RETRATO
José
Miguel Córdova es hijo del cacique Miguel Ángel Córdova Ochoa, el mentado “Amigo
Migue”, quien se ha llenado los bolsillos con el dinero del pueblo y que desde
hace varios años ejerce un dominio sobre la región a través de sus hijos y
respaldado por grupos criminales.
Miguel
Córdova Jr. es un joven que nada sabe de política, menos de buen gobierno. Es,
con todo rigor, un títere de su propio padre. Porque es éste quien gobierna en
los hechos. Mientras el hijo se emborracha con sus amigos y presumiendo una
riqueza que ha obtenido ilegalmente.
Llegó
a la presidencia municipal de La Concordia del mismo modo en que lo hizo su
hermano Emmanuel Córdova García en 2015, es decir, a través de un fraude
electoral orquestado por su padre.
Cuentan
los concordeños que José Miguel Córdova ganó los comicios de 2018 con el apoyo
de sicarios provenientes de Guatemala, quienes el día de las elecciones
amenazaron con armas de fuego a los pobladores para que votaran por él. Dicen
que estos malandrines robaron urnas, causaron desmanes en las casillas, se
enfrentaron a golpes con militantes de los candidatos opositores y en algunas
comunidades, como La Tigrilla, se liaron a balazos.
En
septiembre de 2018, una multitud de ciudadanos salió a manifestarse a las
calles en contra de la imposición de “El Miki”. Exigieron justicia para el
pueblo, la intervención del gobierno del estado y del presidente López Obrador para
acabar con la corrupción de la familia Córdova García a la que acusan de haber invertido
el erario en residencias y ranchos que son de su propiedad. Incluso, se
vistieron de blanco en señal de demanda por la paz del municipio, que se
encuentra asediado por grupos armados afines a dicha familia.
Desde
que asumió la alcaldía en octubre de 2018 son contadas las ocasiones en que Miguel
Córdova García ha llegado a su despacho. Para evitarse la fatiga gira
instrucciones desde Tuxtla Gutiérrez por WhatsApp y por una pantalla que mandó
instalar en la oficina de la presidencia municipal.
La
familia Córdova García ha sido muchas veces señalada de desviar recursos
públicos a través de contratos de obra pública, mismos que presuntamente son
asignados de manera directa a sus propias constructoras. Como en 2019, por
ejemplo, cuando José Miguel Córdova y su padre fueron señalados de desviar los recursos
de los comedores comunitarios que según ejercieron en la construcción de casas
ejidales hasta por un monto de 5 millones de pesos.
Lo
mismo se dice de los recursos del Fondo de Infraestructura Social Municipal,
que en el ejercicio 2019 ascendieron a más de 151 millones de pesos, los cuales
fueron utilizados para agrandar sus clientelas políticas. Por ejemplo, con el
programa Techo Firme benefician a cierto número de personas que después les
sirven como operadores políticos en los procesos electorales. Una de esas
personas es un viejo ex comisariado ejidal que se conoce como Don Teófilo.
Todo
el año anterior no se ejecutó ningún tipo de obra en La Concordia. Lo mismo
ocurre este 2020, periodo en que el alcalde Córdova García recibió un
presupuesto superior a los 250 millones de pesos, y aun con ello no hay
medicamentos en las clínicas del municipio, ni en el DIF municipal, no hay
mejora en los servicios públicos, ha empeorado la crisis de inseguridad, la
violencia y más concordeños han sido lanzados a la pobreza.
En
diciembre pasado, el presidente Córdova ordenó el encarcelamiento de un
vendedor de paletas que grabó a través de la cámara de su celular el momento en
que su esposa, Reyna Itzel Narcía Alfaro, trataba con violencia verbal y física
a un trabajador del Ayuntamiento que no había acomodado los adornos navideños a
su gusto. Los policías sacaron al humilde vendedor del local donde trabajaba y
lo golpearon salvajemente en la cárcel.
En
febrero del presente año, el júnior despidió al director de la Policía
Municipal y a casi la mitad del cuerpo de policías sólo porque le pidieron un
aumento de sueldo. Y ni siquiera los liquidó conforme marca la ley.
A
mediados de marzo, Protección Civil del Estado le notificó la cancelación de la
feria de La Concordia por motivos de la contingencia sanitaria del Covid-19.
Días posteriores, la Secretaría de Salud estatal le hizo el llamado a cancelar los
eventos masivos en curso, también por el mismo motivo. Sin embargo, Miguel
Córdova hizo caso omiso y continuó con los eventos multitudinarios, entre
palenques, cabalgatas, carreras de caballos (donde fue visto regalando bebidas
embriagantes a menores de edad), durante los cinco días siguientes de haber
recibido la notificación. Aquí una muestra más de su indiferencia a la vida de
los ciudadanos.
INVESTIGACIÓN: URGE
Por
todo ello, urge que el Congreso del Estado ordene una investigación al gobierno
de José Miguel Córdova García. Porque este júnior no sólo ha sido capaz de
abandonar sus funciones por andar de farra y de hacer un uso ilegal de los
recursos públicos, sino también de fomentar la violencia con grupos armados,
que presuntamente han asesinado bajo sus órdenes a personas que se oponen a sus
abusos. ¡Chao!
yomariocaballero@gmail.com
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