Para el gobierno, el brinco de la
incertidumbre a la confianza es siempre un reto mayor. El gobernador Rutilio
Escandón parece tenerlo resuelto con amplios sectores de la población. Que haya
hecho del combate a la corrupción el punto neurálgico de la política pública
aumentó la confianza y el acuerdo social. Hoy es uno de los gobernadores mejor
calificados del país.
El también doctor en Derecho es un
hombre sencillo, humilde, muy sobrio y con profunda convicción democrática. A poco
más de un año de la presente administración es un gobernante con medidas convincentes
y un liderazgo político venido a más.
El mensaje del Gobierno de Chiapas es
enfrentar la inseguridad y recuperar el Estado de Derecho. En el discurso hay
autocrítica y no se menciona al pasado para salvar los obstáculos actuales,
sino propuestas que priorizan el desarrollo, el combate a la pobreza y la
estabilidad gubernamental. Y enfrenta la impunidad con el propio ejemplo.
Esta nueva forma de ejercer el
poder, sin duda, ha logrado solventar la crisis de credibilidad que siempre
ensombreció la legitimidad del sistema político y de los propios gobernadores.
No hay que olvidar que, en el pretérito, la corrupción desnudó la profunda
descomposición política, social y moral de nuestras instituciones. No es más
así.
CLAVES
La confianza es una muy compleja
construcción, difícil de ganar y fácil de perder. Más aún, no puede estar segmentada
o concentrada, se requiere que recorra todo el espectro social y regional. Así,
pues, no es un asunto menor que Escandón Cadenas haya afrontado el desafío de
generar confianza porque gracias a ello se ha motivado la participación social
y la economía ha tenido un empuje con el fomento a la inversión privada.
Empero, crear confianza no ha sido
sencillo. Chiapas es uno de los estados de la República donde el desencanto por
la política es brutal. Nada más el anterior gobernador dejó el cargo con una
aceptación de 18.3 por ciento.
Chiapas ha sido duramente castigado.
La desconfianza en la política viene precisamente por las malas prácticas del
poder, el autoritarismo, la corrupción y, la prima hermana de ésta, la
impunidad.
Fuimos testigos de tratos inhumanos.
Como cuando el huracán Stan dejó a miles de familias sin hogar, o cuando un
deslave de tierra sepultó decenas de casas y un terremoto provocó cuantiosos daños
en el patrimonio de gente humilde, mientras los mandatarios viajaban por el
extranjero y utilizaban la tragedia humana para engordar sus bolsillos.
¿Cómo confiar en los políticos cuando
su mayor preocupación fue saquear los recursos del Estado, apropiarse
ilegalmente de terrenos y bienes inmuebles propiedad de los chiapanecos,
encubrir casos de abuso de autoridad, acosos sexuales, latrocinio y hasta
homicidios?
Si Chiapas presenta un atraso de por
lo menos cincuenta años es debido a eso: la corrupción y la impunidad.
Rutilio Escandón se ha ganado la
confianza de los ciudadanos al alejarse de los vicios, las frivolidades y las
corruptelas que caracterizaron a los anteriores gobernantes. Ahora no hay
despilfarro, sino un correcto uso de los recursos públicos; no hay lujos, sino
austeridad. Los helicópteros y demás aeronaves están para el traslado de
pacientes y otras acciones prioritarias para la sociedad. No como antes que
servían para el disfrute de las amantes y amigos de los gobernadores.
El dinero de los chiapanecos está
siendo invertido en el mejoramiento de los hospitales, en el sector educativo,
en seguridad y buena parte de éste se ha utilizado para pagar las enormes
deudas heredadas, tanto con proveedores como con maestros e instituciones de
crédito. Por tal motivo, el avance económico es muy complejo. Si existe alguna
percepción de falta de liquidez, es porque buena parte de los recursos
estatales se destinan al pago del endeudamiento público. Aunque esto no es una
situación específica del estado sino nacional, estimulada por las medidas de
austeridad del gobierno federal, entre otros factores.
Imponer la legalidad como brújula de
actuación fue un paso determinante para recuperar la paz y emprender el combate
a los abusos de poder. Hacer respetar las leyes y aplicarlas ha limpiado el
camino para la construcción de un estado más igualitario, de libertades, sin
corrupción y con justicia social.
Para muestra un botón. Por decisión
del gobernador Escandón Cadenas se aplicaron las leyes para la restitución de
los terrenos invadidos a sus legítimos dueños, se castigaron atropellos a la
sociedad como los injustos bloqueos carreteros y fue despedido un funcionario
que abusaba de su autoridad para extorsionar y desviar dinero público. Esta
persona le está haciendo frente a la justicia porque, como nunca antes, hoy no
se tolera la impunidad ni se protege al corrupto.
Otro factor de confianza es la paz, conseguida
a través de la estrategia de las mesas de seguridad. De acuerdo con los últimos
reportes del Secretariado Ejecutivo de Sistema Nacional de Seguridad Pública,
Chiapas es el tercer estado más seguro con la menor tasa de delitos de alto
impacto y el cuarto con menor incidencia delictiva.
Por otra parte, el doctor Escandón tiene
una idea clara de los problemas de la entidad. Conoce las necesidades. Sabe de
la condición de pobreza en que vive mucha gente. Y bajo ese entendimiento dirige
sus acciones y ha diseñado políticas públicas específicas y el uso adecuado de
los dineros.
Eso último podemos notarlo en las
prioridades de su presupuesto de egresos. Por ejemplo, en este 2020 el sector
salud, educativo y agrario recibirán más recursos en comparación con el año anterior.
Asimismo, está planeado cubrir los adeudos con los maestros interinos y las
necesidades en los servicios de salud.
De igual manera, se ha incrementado el
gasto en programas de combate a la pobreza, en la inclusión de grupos
vulnerables, en el desarrollo de las comunidades marginadas y se redujo en
áreas no prioritarias.
Cabe mencionar que, gracias a la excelente
relación con el gobierno federal, Chiapas ha conseguido el séptimo presupuesto
más alto del país, con 95 mil 123 millones 217 mil 330 pesos. Ajustado al
proyecto de gobierno, este 2020 sugiere ser un año de grandes planes en materia
de obra pública, lo que potenciará la economía y el desarrollo social.
DE LOS MEJOR CALIFICADOS
La confianza de la gente le ha
otorgado aún más legitimidad al proyecto de Rutilio Escandón, que ha hecho un
esfuerzo significativo y sin precedente para la estabilidad y la reconstrucción
del Estado de Derecho. El equilibrio entre poderes es otro aspecto vital. La
relación ahora es de respeto y acompañamiento, no de complicidad y sujeción
como era antes. La autonomía en el Poder Legislativo y Judicial nos habla del
valor que la actual administración le estima al régimen democrático.
Finalmente, que el gobernador
Escandón haya empezado el año siendo considerado uno de los cinco gobernadores mejor
evaluados del país es un logro, sobre todo, en el ámbito personal. Y no porque
sea de Morena, porque de ser así Miguel Barbosa tendría una mejor aprobación. Pero
esa distinción sirve de termómetro para que los chiapanecos sepan que las cosas
se están haciendo bien, y en gran medida porque supieron depositar su
confianza.
Ningún proyecto gubernamental tiene éxito
sin la confianza de los ciudadanos. ¡Chao!
yomariocaballero@gmail.com
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