¿HACIA DÓNDE VA LA CUATROTÉ?



El presidente López Obrador llegó a los cien días de su mandato siendo más popular que cuando rindió protesta como presidente de la República. Tanto así que –según algunos sondeos recientes- siete de cada diez personas están dispuestas a entregarle las llaves de su casa sin ningún recelo. De ese tamaño la confianza que millones de mexicanos le tienen. Pero ¿qué tan efectivo o provechoso ha sido su proyecto de gobierno?

Obviamente cien días de trabajo es muy poco tiempo para hacer una evaluación o para pensar que son suficientes para notar un cambio en el país. No obstante, AMLO dijo en su informe que su gobierno marcha como la miel sobre hojuelas. Admiro, por supuesto, que haya tenido el suficiente valor para aceptar que muchas cosas han empeorado desde su arribo al poder.

Al respecto, hay voces que siguen diciendo que el proyecto de la cuatroté es pura improvisación. Que nunca un presidente había tenido un arranque de gobierno tan malo. Otros aseguran que él ha sido lo mejor que le ha pasado a México desde hace muchísimo tiempo. Creen en él como el salvador de la patria y tienen la certeza de que en pocos años estaremos viviendo como un país de primer mundo. ¿Usted qué opina?

Nada mejor para formarse una opinión que analizando los principales programas anunciados por el presidente y que muchos de éstos ya están operando. Veámoslos.

LOS PROGRAMAS DE LA 4T

En catorce años de campaña política, Andrés Manuel López Obrador anunció que su gobierno será del pueblo y para el pueblo, que se haría justicia a los pobres y que la riqueza de la nación esta vez sí sería repartida entre los necesitados y no entre los ricos como ha sido desde los inicios de la oligarquía priista.

Por eso en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019 se asignaron 191 mil millones de pesos nada más para siete programas cuyos beneficiarios son gente humilde, sin empleo, de avanzada edad, estudiantes de bajos recursos, entre otras.

Destinar dinero en apoyo a la clase más necesitada del país no está nada mal. Al contrario, podría hablarse bien de este gobierno que sí pensó en los marginados y menesterosos: en los eternos olvidados de México. ¿O usted qué opina?

Por otro lado, el mandatario ha reiterado que “no habrá intermediarios”. Entregar la ayuda económica de manera directa evitará desvíos, merma y, especialmente, la corrupción de grupos que se enriquecen con el dinero de los distintos programas sociales. Organismos como la CNC, del PRI, por ejemplo, siempre estuvieron implicados en el robo de recursos destinados al campo. Mientras los agricultores recibían nada más la mitad o menos de lo que les correspondía, ya sea en dinero o en especie, los líderes compraban ranchos, ganado y se hacían de cuentas bancarias enormes.

Debido a esa fraudulenta intermediación los pobres siguieron siendo pobres y los ricos más ricos todavía. Así que si el presidente ha dicho que entregará los apoyos en propia mano, esta vez sí llegarán completos y tal vez haya alguna mejoría en la situación de millones de mexicanos. Bien. ¿O usted qué opina?

Ahora veamos los montos y los alcances de los programas. El de Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores contará con un presupuesto de 100 mil millones de pesos y alcanzará a beneficiar a 9.78 millones de personas mayores de 68 años de edad. Cada uno obtendrá directamente del gobierno 2 mil 550 pesos bimestrales (antes eran mil 160). Y a diferencia de años anteriores esta ocasión se considerarán los jubilados y pensionados del IMMS y del ISSSTE.

El programa Jóvenes Construyendo el Futuro se divide en dos y contempla una cantidad de 44 mil 300 millones de pesos. Del total, 40 mil millones se repartirán a 2.3 millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan. Cada uno obtendrá 3 mil 600 pesos mensuales. El resto será para 300 mil estudiantes de nivel superior de escasos recursos, que recibirán mensualmente 2 mil 400 pesos.

El programa Beca Universal para Estudiantes de Educación Media Superior Benito Juárez tiene asignado 17 mil 280 millones de pesos que será para 5.24 millones de estudiantes, quienes tendrán 800 pesos mensuales.

Otro programa, el de Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Permanente, tiene presupuestado 8 mil 500 millones de pesos. Según dijo el presidente, 7 millones de personas obtendrán el beneficio.

Sembrando Vida y Tandas del Bienestar son dos programas más. El primero tendrá 15 mil millones de pesos para 400 mil beneficiarios. El segundo costará 6 mil millones y se repartirá entre          un millón de pequeños negocios. Nada mal. ¿O usted qué opina?

ANALICEMOS, PUES

Esos son los principales siete programas que prometió el presidente y muchos estarán agradecidos de que esté cumpliendo. Para un país como México donde la pobreza alcanza a más de 40 millones de personas que no tienen oportunidades de salir de ella y que hasta ahora son realmente tomadas en cuenta en las políticas sociales, dichos programas pueden considerarse como un gran cambio. Dirán: esta es la Cuarta Transformación.

Sin embargo, bien vale la pena analizar cuáles son las posibles consecuencias de esa política de bienestar. Y podemos empezar diciendo que esos programas en nada resuelven los problemas de la pobreza porque en lugar de generar soluciones estructurales solamente asisten las necesidades de la gente. Nunca en la historia el asistencialismo ha sacado de la pobreza a un país.

Es claro que muchos estarán contentos al recibir una lanita extra cada mes o cada dos meses. Pero ¿en qué beneficiará ese dinero a un joven que no estudia ni trabaja? ¿Lo invertirá en cursos, diplomados, en educación en institutos privados? No lo creo.

Por otro lado, una persona con discapacidad requiere de centros de rehabilitación que cuenten con las debidas instalaciones para llevar a cabo su tratamiento o recuperación, además de médicos especializados, apoyo psicológico, equipo profesional, medicamentos, transporte adecuado a sus necesidades, etcétera, etcétera. Y un dinero cada mes sólo le servirá para solventar la urgencia del momento.

Supongo que lo mismo ocurrirá con un adulto mayor o con un estudiante de preparatoria, que en la mayoría de los casos sólo están pensando en tener un mejor teléfono celular, el tenis más costoso o un Xbox. Usted, ¿en qué cree que ocupará el dinero de la beca?

Más bien el objetivo de esos programas es político. O más claramente, electoral. Si partimos de la idea de que todo gobernante no sólo quiere ser el más poderoso, sino también que su gobierno permanezca el mayor tiempo posible, nos daremos cuenta que López Obrador está buscando acrecentar sus clientelas electorales a través del reparto de dinero que le permitan no reelegirse pero sí ganar más puestos para su partido en las votaciones futuras. Y no hay tierra más fértil para ganar votos que la gente pobre. Y es a ellos a los que están dirigidos todos los programas del gobierno federal.

Veamos. En las elecciones intermedias de 2021, los adultos mayores que recibirán el apoyo representarán el 10.9% del padrón electoral. Los ninis y estudiantes universitarios beneficiados juntos constituirán el 2.9% del mismo. Ese año los chicos de preparatoria serán el 5.9% del padrón y las personas con discapacidad favorecidos formarán el 4.5 por ciento. Quienes reciban los estímulos de Sembrado Vida y Tandas del Bienestar serán alrededor del 1.6%.

Eso suma el 25.7% del padrón total, es decir, 23 millones de personas.

En 2021 habrá 89.4 millones de electores. Si consideramos que el promedio de votantes en las elecciones intermedias ha sido de 51.2% del padrón electoral desde 1997, en dos años habría 45.8 millones de votos. Y si pensamos que los beneficiarios de los programas están agradecidos con AMLO por los apoyos económicos que les da, pues de esa cantidad 23 millones de agradecidos votarían por su partido, que vendría representando el 50.3% de los votos.

NO ES UN PROYECTO DE GOBIERNO

Quienes dicen que López Obrador está improvisando, se equivocan. Y quienes creen que el presidente está haciendo un proyecto de gobierno y por eso los programas sociales, también.

AMLO tiene bien planeado su proyecto electoral, no de gobierno. Y todo indica que con todo ese reparto de dinero se está preparando desde ahora para arrasar en las elecciones de 2021 y 2024.

Piénselo. Estamos en medio del proyecto de permanencia en el poder más grande de la historia de México. Con todo eso, ¿usted qué opina? ¡Chao!

@_MarioCaballero

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