“Cuando
trato de ver, en los diferentes tiempos, en las diferentes épocas, en los
diferentes pueblos, cuál ha sido la causa eficiente que ha provocado la ruina
de las clases que gobernaban, veo perfectamente tal acontecimiento, tal hombre,
tal causa accidental o superficial, pero podéis creer que la causa real, la
causa eficiente que hace que los hombres pierdan el poder es que se han hecho
indignos de ejercerlo”.
Ese
mensaje que el diputado Alexis de Tocqueville dirigió a Francia el 27 de enero
de 1848, reconocía la indignación ante los abusos de poder. Advertía que la
democracia se extinguía. Y deja entrever no una revolución política, sino una
revolución social que tiempo después lograría no un cambio político, sino un tremendo
sacudimiento telúrico en todo el país. Como el que ocurrió en México en julio
del año pasado.
Los
cambios abruptos de la política no se dan en las miserias sino en el agravio.
La corrupción hace insostenible cualquier arreglo del poder. Si el PRI y el PAN
fueron desechados fue por su egoísmo, por sus vicios, por su indiferencia, que
los hizo indignos e incapaces de gobernar.
El
PRD ni siquiera tuvo oportunidad de asumir la Presidencia de la República por
extraviar su ideología, sus principios y, especialmente, por cometer grandes delitos
con tan poco poder.
¿Qué
fue eso de que perredistas protegieran a un criminal acusado de homicidio y
nexos con el narcotráfico dándole una diputación plurinominal que le brindara
el dulce cobijo del fuero? Tal fue el caso de Julio César Godoy Toscano que
para rendir protesta en San Lázaro tuvo que esconderse en una oficina por tres
días porque lo perseguía la ley.
UN
EJEMPLO NADA MÁS
En
Chiapas, el PRI, PRD y el Verde Ecologista de México provocaron el mismo
hartazgo que a nivel nacional. Fueron sus gobiernos una camarilla de políticos
que se enriquecieron a manos llenas. Mientras los chiapanecos sufrían hambre y carecían
de oportunidades, la clase gobernante compraba mansiones, llenaba sus cuentas
bancarias, dilapidaba recursos en fiestas y bacanales, y pagado con dinero del
erario público. Fueron, literalmente, un festín de corrupción e impunidad.
Posiblemente
lo más lamentable fue la protección y complicidad que tuvieron los gobernadores
de parte de los presidentes en turno. Y para muestra un botón.
Cuando
ocurrió la tragedia en Juan de Grijalva, comunidad de Ostuacán, en noviembre de
2007, donde un deslizamiento de tierra que cayó sobre el río Grijalva provocó
un tsunami que destruyó por completo el poblado, cuyo resultado fue un número
impreciso de muertos y más de dos docenas de desaparecidos, el entonces
gobernador Juan Sabines Guerrero y el expresidente Felipe Calderón se
presentaron en el lugar pero sólo por morbo.
Caminaron
sobre los escombros donde alguna vez hubo un pueblo. Repartieron abrazos,
condolencias y se tomaron fotos con las víctimas. Fue un espectáculo de
indolencia y simulación. Prometieron construir una nueva ciudad, moderna, con
todos los servicios, que ofreciera una mejor calidad de vida para quienes la
habitarían. Efectivamente la construyeron. Pero esa supuesta Ciudad Rural
Sustentable, que hoy está convertida en un pueblo fantasma, fue una tapadera de
corrupción en la que se beneficiaron empresarios, fundaciones, autoridades de
la ONU, funcionarios estatales y federales y, obviamente, Sabines y Calderón.
Ese
es quizá el mayor símbolo de la corrupta relación entre esos mandatarios. La
CRS fue un fracaso. Se tiró un montón de dinero nada más para que la fuera
inhabitable. Calderón visitó Chiapas en varias ocasiones, pero no hubo ningún
beneficio para los chiapanecos.
Lo
mismo sucedió entre Pablo Salazar y Vicente Fox: vimos como el presidente hacía
oídos sordos ante los reclamos de la gente que señalaba la represión y el
saqueo de Salazar.
DOS
DE IZQUIERDA
Debido
a ello la importancia de explicar la relación entre el gobernador Rutilio
Escandón Cadenas y el presidente López Obrador.
Nunca
una elección como la pasada había anticipado un cambio tan profundo. El cambio
generado por el movimiento político de AMLO y Morena es el más hondo que ha experimentado
la política mexicana en varias generaciones. Y no se trata nada más de un
simple cambio de gobierno, de la transmisión de poder de un partido a otro.
Pues se está modificando sustancialmente el mecanismo del poder, que alterará
la imagen misma de lo social. ¿Por qué?
Tanto
Escandón Cadenas como el presidente son dos políticos que se hicieron desde las
duras trincheras de la izquierda nacional, precisamente combatiendo la opresión
del PRI y denunciando la desgracia que fue el PAN como gobierno.
El
gobernador Rutilio nació en un hogar humilde, quien a su corta edad tuvo que
enfrentarse a una realidad marcada por los conflictos armados y las luchas por
la tenencia de la tierra. No tuvo privilegios. Alguna vez confesó que le
hubiera gustado ser médico porque donde vivía (municipio Venustiano Carranza)
no había ninguno. Ante ese entorno de injusticia, en su adolescencia comprendió
que el desastre social era consecuencia del abandono de los gobiernos.
Se
graduó como abogado, pero también incursionó en el periodismo. Fue en esa etapa
que fundó el Sindicato de Trabajadores de la Publicación en Baja California,
consciente del desamparo laboral de esa clase trabajadora. Y aunque a lo largo
de su vida profesional ha desempeñado cargos públicos, nunca dejó de ser opositor
al gobierno, un crítico que entiende la política como una herramienta para la transformación
de los pueblos.
Nunca
fue del PRI. Luchó al lado de la corriente izquierdista más férrea de los
noventa: el PRD. Siendo un personaje de los de abajo, entendido de las
necesidades y dificultades de la gente pobre, abanderó movimientos que exigían
democracia, respeto a los derechos humanos, garantías para las comunidades indígenas
y oportunidades para las minorías.
En
esas batallas conoció a quien hoy es su amigo y el mayor aliado de su gobierno:
Andrés Manuel López Obrador, otro personaje que durante toda su trayectoria
política ha peleado por mejores condiciones de vida para la gente humilde y hoy
está empeñado en transformar la realidad de México: la contienda más difícil de
su vida.
Juntos,
Rutilio y AMLO, participaron en varios movimientos sociales y políticos,
siempre a favor de causas justas o de grupos en indefensión. Y abandonaron el
PRD cuando ese partido perdió la brújula ideológica que lo posicionó como la
mejor alternativa política de su tiempo en México.
EXCELENTES
NOTICIAS
La
amistad y la relación política que existe en ambos mandatarios no es poca cosa.
Son dos gobernantes que comparten el mismo sentir, la misma manera de ejercer
el poder, el mismo entendimiento sobre lo que debe ser el servicio a los demás
y la misma visión del correcto sentido de la política.
Que
el presidente haya asistido a la toma de protesta de Rutilio Escandón, que el
proyecto más ambicioso (Tren Maya) del gobierno federal fuera anunciado en
Chiapas y que éste sea el estado más visitado por el presidente, son buenas
señales que al corto y mediano plazo pueden traducirse en mayores recursos para
el combate a la pobreza, la desigualdad, la marginación, la obra pública, la
educación y los servicios de salud.
Claro
está que la tarea de rescatar a Chiapas no será sencilla. Al definir la agenda política
se tendrá que cuestionar lo habitual, deshacerse de vicios heredados, convocar
a una adhesión combativa, abrir posibilidades y oxigenar nuestra política.
Se
entiende que por ello se multiplicarán las disputas. Mafias defendiendo privilegios.
Por lo que permanecía oculto, bajo la capa de las costumbres, habrá conflictos.
Y no se ganará la paz en los primeros días. Sin embargo, el compañerismo de
López Obrador será clave para dar certeza al gobierno chiapaneco y, desde
luego, a las expectativas del pueblo.
Parte
de esa certeza son los programas de pensión para los adultos mayores, el
recurso para personas con discapacidad, las becas para la capacitación y
empleo, para estudiantes, entre otros. El programa Sembrando Vida, aparte de restaurar
el medio ambiente con la reforestación de 200 mil hectáreas con árboles
frutales y maderables, ayudará a recuperar la productividad del campo y
generará al menos 80 mil empleos directos con seguridad social en el estado.
Esas,
sí, son excelentes noticias. Resultado de una nueva relación del poder, que
tiene grandes proyectos y voluntad política como nunca antes. ¡Chao!
@_MarioCaballero
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