EL MÁRTIR QUE NO PUEDE CON EL CARGO



Dice Carlos Morales que el Diario de Chiapas está desprestigiándolo porque todos los días publica información en su contra. Por ello en la sesión del martes pasado tomó el micrófono para pedir el respaldo del Cabildo y asegurar que todo se trata de calumnias y mentiras. Qué pena que el presidente municipal esté utilizando el trabajo de esta casa editorial para victimizarse y esconder su evidente incapacidad.

Ejercer el periodismo conlleva una pesada carga de responsabilidad social. Implica ética y honestidad a prueba de favoritismos o complicidades. Es decir la verdad por más cruel que ésta sea y repudiar hasta la más blanca de las mentiras.

Todo diario tiene por obligación darles voz a sus lectores. Porque el periódico y el periodista no son nada sin ellos. Aunque la necesidad es mutua ante esta realidad cambiante que requiere cada vez más de gente preparada que interprete el mundo a nuestro alrededor y pueda guiarnos a formar un bloque de contrapeso al poder. De lo contrario, un medio alejado de la comunidad está condenado al fracaso.

La prensa ha tenido siempre un papel fundamental en los procesos de cambio de toda sociedad. Y siempre ha sido para bien. Históricamente, es considerada el Cuarto Poder porque cuando un país se queda sin oposición, es la prensa quien asume esa enorme responsabilidad. Revela los abusos, demanda respeto a las leyes, exige reponer el Estado de Derecho, enfrenta las dictaduras y abre las puertas a la democracia.

Por el buen ejercicio periodístico, Nixon tuvo que salir de la Casa Blanca por la puerta de atrás cuando dos jóvenes periodistas del Washington Post difundieron el escándalo del Watergate. Por ello fue premiado hace poco el portal Animal Político que descubrió la mayor corrupción de los últimos años conocido como La estafa maestra.

El Diario de Chiapas es un periódico que durante los más de cuarenta años de existencia ha realizado un trabajo responsable y ético. Derivado de ello es su prestigio y reconocimiento. Jamás la lealtad de sus miles de lectores ha sido traicionada con noticias falsas u opiniones subjetivas, esas que sólo son producto de arrebatos sin sentido o de intereses personales.

Así que no tiene ningún derecho el alcalde Carlos Morales para desacreditar sin fundamentos el trabajo periodístico de este rotativo. Todo lo que aquí se ha publicado no ha sido en su contra, sino obedece a ese compromiso que tiene de plasmar en sus páginas las exigencias de toda la sociedad tuxtleca que demanda atención en sus servicios básicos y un gobierno competente, que por desgracia no lo ha habido en esta nueva gestión.

LA VERDAD AL AIRE LIBRE

El pueblo no es tonto. No se deja engañar. Se da cuenta que en Tuxtla Gutiérrez se respira ingobernabilidad, violencia y que detrás de las rejas que protegen el Palacio Municipal se esconden actos de corrupción, nepotismo y conflictos de interés.

El presidente municipal puede decir lo que quiera, emitir sus propios comunicados y gritar a los cuatro vientos que Tuxtla va por buen camino y hasta puede echar pestes contra éste o cualquier otro medio, pero no puede ocultar la realidad que está en la calle, en las dependencias municipales y en las casas de la gente.

No puede asegurarnos que la capital chiapaneca es una ciudad segura cuando apenas el martes pasado dos mujeres fueron asaltadas al salir de un banco. Un día antes, dos hombres con armas de fuego despojaron de 103 mil pesos a la empleada de una papelería. Y el domingo, alrededor de las nueve de la noche, un muerto y dos heridos fue el resultado de una balacera en la colonia Patria Nueva.

La mañana del viernes 15 de febrero, el dueño de una constructora fue atracado por delincuentes que le quitaron 900 mil pesos en efectivo dentro de un restaurant ubicado en el lado oriente de Tuxtla Gutiérrez.

A esa ola de criminalidad se suman los dos asaltos a instituciones bancarias, el niño que fue herido con un picahielos, la balacera en la colonia Ruiz Ferro, los asaltos a transeúntes y las extorsiones a comerciantes que ocurren a diario en Terán por parte de un grupo de mara salvatrucha y las violaciones sexuales en contra de mujeres, como la ocurrida la semana pasada en el fraccionamiento El Zoque, donde una joven fue violada y golpeada por dos sujetos.

Tampoco puede afirmar Morales la recuperación de la imagen urbana cuando hay cientos de drenajes desbordados, calles del primer cuadro de la ciudad sin alumbrado público, arterias como la novena sur, la Carretera de Villaflores, la Caminera, el periférico sur, entre las cientos que hay en las distintas colonias, que parecen zonas de guerra por tanto bache.

No olvidemos que los mercados al no ser atendidos en cuanto al desagüe y la pésima recolección de desechos están convertidos en focos de infección.

Imposible que el alcalde Morales Vázquez jure que la poca obra pública que está realizando su “gobierno” está responsablemente planeada y apegada a las determinaciones legales. Porque es posible que haya conflictos de interés en las empresas que están ejecutando las labores de bacheo, ya que se dice fueron contratadas de manera directa y que están vinculadas a sus hermanos, como la Constructora Morales Zenteno y Cía, S.A. de C.V.

Además, ¿puede acaso Carlos Morales hablar de transparencia y honestidad en el uso de los dineros públicos? No. Y como muestra un botón.

En la edición del lunes 18 de febrero, una investigación periodística realizada por el Diario de Chiapas dio a conocer la corrupción que puede haber en los recursos que se obtienen por el alquiler de los baños públicos en los mercados que administra el Ayuntamiento a su cargo.

Se dio a conocer que por ese concepto el gobierno municipal obtiene millones de pesos de los que no da cuenta a nadie. De acuerdo a la información recabada, diariamente sólo en el mercado Juan Sabines se junta la cantidad de 3 mil pesos. Eso al mes es cerca de cien mil y al año supera la cifra de un millón. Cuando hay manifestaciones, el ingreso puede aumentar hasta los 15 mil pesos por día.

Ahora bien, ni los administradores de los mercados Rafael Pascasio Gamboa y Juan Sabines, ni el director de Mercados y Panteones, un tal Erisel Sánchez Álvarez, y mucho menos los encargados de los baños quisieron hablar del tema. Todo se maneja en la opacidad.

Presumir que las autoridades municipales están haciendo un negociazo con todo esto no está nada alejado de la realidad.

COBARDE

La respuesta que dio Carlos Morales al trabajo de este medio es un acto pusilánime. Por un lado miente a la sociedad y por el otro, busca desacreditar a esta casa editorial que, en uso de la libertad de expresión consagrada en la Constitución y tratados internacionales, ha lanzado notas e información real sobre la situación que guarda la comuna tuxtleca y el gobierno municipal, sirviendo al lector.

Pero detrás del escándalo político que generó el propio alcalde, quien juzgó todo a su albedrío y conveniencia, está su ego.

Morales Vázquez es un tipo gris y ególatra que se niega a aceptar que su cargo lo ganó como producto del efecto López Obrador.

Es un político mediocre y sin trascendencia que no ha dejado nada tras ser legislador, académico y servidor público. Cuando fue secretario de Medio Ambiente en la administración pasada, estuvo acusado de corrupción, desvío de dinero público y venta de especies en peligro de extinción. Incluso abusó de su poder para quitarles los locales comerciales que trabajaban dos mujeres en el Zoomat para dárselos a sus hermanos.

Y se dijo que negoció dinero en efectivo con las empresas Proactiva y Cales y Morteros del Grijalva, para no actuar contra ellas por los graves daños que han ocasionado al ecosistema y salud de los tuxtlecos.

En el Diario de Chiapas deseamos, como todos, que a Tuxtla le vaya bien. Así que seguiremos haciendo un periodismo ético, crítico y responsable para darles a los lectores información y puntos de vista que nunca incitarán a la confusión.

Empero, debe quedar claro que en lo que dijo el presidente municipal hay una maldad inocultable, tan inocultable como su torpeza y cobardía. Quiere tergiversar el trabajo de este rotativo para hacerse el mártir y de paso esconder su incompetencia. No puede con el cargo.

Mucha razón tenía Julio César García Cáceres, el famosísimo Chimbo, quien hace años le dijo en su cara a Carlos Morales que nunca sería un verdadero líder para los tuxtlecos porque no tendría los tamaños para ello. Y lo estamos viendo. ¡Chao!

@_MarioCaballero

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