EL SNTE ANTE LA VIDA DEMOCRÁTICA NACIONAL



El viernes 18 de enero, en la escuela secundaria Francisco A. de Icaza, ubicada en el municipio de Guadalupe, Nuevo León, el secretario general del SNTE, Alfonso Cepeda, puso en marcha una consulta inédita que tiene como objetivo conocer de manera directa las demandas de los agremiados, en cuanto a condiciones salariales, profesionales, sociales y todo lo que tenga que ver con sus derechos laborales.

Con la información obtenida se pretende construir lo que han llamado Pliego Nacional de Demandas 2019, que estará integrado por las propuestas y planteamientos de la agrupación, y se entregará al secretario de Educación Pública el próximo mes de febrero. 

Conociendo la larga historia del SNTE, en que grupos de poder han actuado de manera autoritaria, construyendo alianzas absurdas y enriqueciéndose por encima de la ley, hay que señalar que el proyecto propuesto por la actual dirigencia nacional tiene dos grandes virtudes: abrir la posibilidad de inaugurar una nueva etapa para el magisterio mexicano en la que todos los agremiados tengan voz y voto a través de ejercicios democráticos, y establecer una relación más sana y respetuosa con el gobierno federal.

Visto en retrospectiva, los maestros nunca han tenido vida democrática dentro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el más grande de América Latina con casi un millón y medio de afiliados. Pues han sido sometidos a los caprichos de los líderes y han acatado todo lo que ellos les impusieron. Nadie les preguntó si querían salir a marchar, plantarse en las calles o bloquear carreteras. Lo tenían que hacer sin preguntar. Fueron ignorados y utilizados.

IGNORADOS Y UTILIZADOS

Después de la lucha magisterial de finales de los años cincuenta, creo que la opinión de los maestros no ha vuelto a ser tomada en cuenta en el esfuerzo colectivo y menos fueron partícipes de los beneficios.

El líder comunista Othón Salazar, magnífico orador de la vieja escuela, quien se alejó del discurso guerrillero y los intereses personales, encabezó ese movimiento que se inició en la Ciudad de México en exigencia de mejores condiciones laborales e incremento salarial. Fue extinguido en 1960 por la represión gubernamental.

No obstante, esa lucha que contó con el apoyo del sindicato ferrocarrilero, el de telefonistas y de la sociedad civil, puso contra la espada y la pared al gobierno de Adolfo Ruiz Cortines. Ahí vinieron las primeras conquistas sindicales logradas con protestas pacíficas e inteligentes. Luego todo se descompuso.

Los siguientes presidentes de la república buscaron ponerse a salvo de esa presión y crearon nuevos liderazgos hambrientos de poder y dinero. Los alimentaron con prebendas políticas hasta convertirlos en caciques del sector educativo. Estos fueron Carlos Jonguitud Barrios y Elba Esther Gordillo Morales, pareja conocida como El Señor y La Flaca, quienes dominaron con pulso férreo y puño de hierro la vida de los profesores.

Desde entonces el SNTE fue controlado por líderes “charros”, que supeditaron al organismo gremial a la política y a los intereses del gobierno en turno. Por un lado, Jonguitud simulaba estar a favor del profesorado, pero los ponía a marchar, hacer plantones, interrumpir el tráfico y después negociaba privilegios para él y su grupo de poder. Podríamos asegurar que se enriqueció a manos llenas a costa del sacrificio y el físico de los maestros.

El relevo de Carlos Jonguitud por Elba Esther se hizo en Los Pinos, a iniciativa de Carlos Salinas de Gortari. Esa otra etapa fue peor que la anterior, mucho más corrupta y despótica. En el sindicato no se movía un dedo si no estaba previamente aprobado por “la maestra”. Por supuesto, la democracia sindical fue sólo un anhelo, las bases por más de dos décadas no tuvieron voz y la dirigente acumuló una fortuna incalculable en nombre de la clase obrera.

La dirigencia de Elba Esther fue el perfecto modelo caciquil. Creó una mafiosa asociación que extendió su influencia al Congreso, a la Secretaría de Educación y al PRI, donde dispuso de cargos prominentes.

“Bueno, yo creo que no vivo mal. Yo creo que vivo bastante confortable, que hay millones y millones de gente que no tienen los mínimos. Estoy bien consciente. Pero a mí se me hace poco, con todo respeto, injusto y a veces digo demagógico el que no se den cuenta de que uno trabaja duro. En verdad la responsabilidad, el nivel de toma de decisiones, el desgaste físico, requiere confort. Pueden decir lo que gusten, pero soy una mujer, de veras, muy trabajadora. Entonces creo que una manera de combatir la corrupción va ser precisamente el que cada quien cobre y gane lo que sus responsabilidades le exigen, que no se simulen las cosas ¿No? Yo no las simulo”, dijo en una entrevista en 2003, en la que presumía su penthouse de Polanco, con su sala de estar, su estudio, balcón y en su recámara un vestidor con metros y metros de zapatos, guardarropa y bolsos de marca.

Y, ciertamente, la maestra no simulaba. Gozó de jet privado y obtuvo lujosas mansiones a cambio de someter a los trabajadores. En 2006, abandonó al PRI e hizo que el magisterio apoyara a Felipe Calderón. En esa elección su partido, el PANAL, obtuvo el 4.54% de los votos para diputados y sólo el 0.96% para su candidato presidencial, Roberto Campa. ¿Por qué la divergencia? La consigna era que el SNTE favoreciera al partido y que el PAN ganara la Presidencia.

Si hubo un periodo más antidemocrático en el SNTE fue precisamente el de Gordillo Morales, quien nunca debió salir de la cárcel. Fue liberada por las mismas razones por las que fue encarcelada: por razones políticas, transacciones corruptas y acuerdos cupulares.

Enrique Peña Nieto entendió que la antigua aliada del PRI había dejado de serle útil y comenzó a defenestrarla, pero sin desmantelar del todo sus redes. Fue así que impuso en la dirigencia a Juan Díaz de la Torre, quien para el caso había sido mano derecha de la ex lideresa.

Díaz de la Torre tampoco tomó en cuenta la opinión de los docentes. Consciente de que su nombramiento no había sido por la vía democrática, sino por imposición del presidente de la república, obligó que la reforma educativa (que no es del todo mala ni muy buena, sino perfectible) fuera acatada por el gremio magisterial a pesar de sus consecuencias, carácter punitivo y el despido de muchos maestros. En lugar de defender a los agremiados y proponer al gobierno federal una revisión y la elaboración de un programa de capacitación y difusión del contenido de dicha reforma, se prosternó ante el poder.

A cambio de su obediencia, se cuenta que el ex líder del SNTE recibió alrededor de 550 millones de pesos sólo para implantar la evaluación docente. Si por un lado fue un gran logro de la reforma educativa acabar con los privilegios de la cúpula magisterial y devolver la rectoría de la educación al gobierno, de donde nunca debe salir; por el otro ¿cuáles son las ganancias de los educadores por tantos años de resignada sumisión?

HAGAMOS VOTOS

He ahí la importancia del ejercicio democrático atinadamente nombrado Pliego Nacional de Demandas 2019, que como nunca antes en la existencia del sindicato convoca a todos los maestros para que de manera voluntaria manifiesten sus inquietudes, propuestas y planes que ayuden a mejorar la calidad educativa y la dignidad del trabajo docente.

Hagamos votos pues para que este propósito encabezado por el nuevo líder Alfonso Cepeda sea el inicio de la democratización del SNTE y un parteaguas en la relación con el poder, donde el profesorado camine con autonomía, planes propios y acompañando los proyectos del gobierno del presidente López Obrador. No hay que olvidar que una mejor educación es el primer paso hacia el desarrollo, pero dar ese paso es responsabilidad de todos.

PARA MAGDALENA

Fue una buena decisión del Congreso del Estado aprobar el dictamen en el que se faculta al Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana a convocar, apoyar y en su caso organizar la elección de las autoridades municipales de Oxchuc. No podemos olvidar que debido a los diversos intereses de partidos y los enfrentamientos de los grupos caciquiles de la región, la comunidad optó por elegir a sus gobernantes mediante sus Usos y Costumbres. Pero sin duda la intervención de ese instituto del Estado dará mayor legitimidad al proceso a la vez que abonará a la gobernabilidad, paz y democracia. Excelente… ¡Chao!

@_MarioCaballero

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