En
las elecciones presidenciales de 2018, millones de votantes saborearon las
inherentes delicias de la democracia. Eligieron a quien quisieron y castigaron
a través el voto la corrupción y la impunidad del ya no más hegemónico PRI. Y entregaron
el poder en manos de un político harto conocido, Andrés Manuel López Obrador, y
en una nueva opción partidaria, denominada Morena.
Los
electores chiapanecos también paladearon esas delicias. Usaron su derecho a
decidir y optaron por el proyecto que ofrecía el cambio. Dieron su confianza a
Rutilio Escandón Cadenas, quien se hizo político en las duras batallas de la
izquierda y muchas veces al lado del hoy presidente de la República. Esa
relación de amistad y compañerismo con el tabasqueño promete mucho para el
desarrollo del estado, tanto que la obra de infraestructura más ambiciosa del
gobierno federal, el Tren Maya, fue anunciada y se echará a andar en uno de los
municipios más emblemáticos de Chiapas: Palenque.
En
los días comúnmente pacíficos de las fiestas navideñas, empezamos a ver la
evolución del nuevo gobierno. Comenzó a quedar claro, con acciones y
presupuesto, el proyecto que eligió el electorado. Se trata de un régimen que
ha abrazado la austeridad, de puertas abiertas, dialogante, cuyo eje es la
concentración de los recursos y la capacidad del gobierno en áreas
prioritarias, como la productividad del campo, la salud, educación y seguridad.
En
el primer punto hay que reafirmar que durante los últimos cuarenta años el agro
chiapaneco ni siquiera produce lo que se consume en el estado. A finales de los
setenta y principios de los ochenta, el campo de Chiapas era bastante
productivo. Eso puede corroborarse con el detonante económico que fueron la
actividad agrícola y ganadera durante esos años y con la gran cantidad de
infraestructura agropecuaria que actualmente está abandonada por falta de
materia prima. Hay reportes de que la industria harinera y ganadera en el
municipio de Arriaga, por ejemplo, apenas trabaja al 30 por ciento de su
capacidad total.
La
baja productividad se debe en gran medida a las malas políticas de los gobiernos
de ese entonces y por los abusos y corrupción en el manejo de los programas. Además
atentaron contra la soberanía alimentaria y provocaron mucha dependencia
económica. Dejaron sin protección a los campesinos, a los productores y
desmantelaron todo tipo de fomento productivo. Hay que añadir que de las 5
millones 337 mil personas que viven en Chiapas, más de 4 millones 113 mil son
pobres y de ellas la mayoría habita en zonas rurales, que se dedican a la
agricultura especialmente.
Amén
de eso el campo dejó de producir los recientes años un 70% en maíz, frijol,
soya, ganadería y café.
Para
salvar la crisis del agro, el mandatario Escandón Cadenas aseguró que respetará
las tres formas de tenencia de la tierra: la comunidad, el ejido y la pequeña
propiedad, lugares donde aplicará un programa integral de estímulo al sector
agropecuario y de fortalecimiento de la producción de autoconsumo y de la
destinada al comercio nacional e internacional.
Para
motivar la economía y reivindicar la producción campesina, el gobierno estatal
otorgará créditos a la palabra para la compra de semillas, animales,
instrumentos de trabajo, insumos y todo aquello destinado a mejorar el equipo y
las tecnologías que permitan acrecentar la productividad pero sin afectar el
medioambiente.
Entre
los objetivos de estas nuevas políticas públicas es pasar del inútil
asistencialismo, que generó mayor pobreza en la población chiapaneca, a la
verdadera reactivación de campo.
OTROS
FRENTES
Otro
de los frentes es lo relativo al sector salud, uno de los mayores retos que
tiene esta administración.
Hace
dos sexenios se habló de una cobertura universal de salud en Chiapas, pero se
trató nada más de un engaño, de un slogan publicitario, de una treta política
que desvió cientos de millones de pesos a cuentas bancarias de los
funcionarios. Y la herencia del gobierno anterior contempla desabasto de
medicamentos, material quirúrgico, insumos, material de curación y equipo
médico en todos los hospitales públicos de la entidad.
No
sabe la cifra exacta de las personas que murieron en los hospitales y clínicas
del Estado en los pasados seis años, pero la causa principal fue la falta de
fármacos. Tampoco se sabe cuántas cirugías se cancelaron por no haber insumos.
Doy
fe: una persona de la que omitiré su nombre por respeto a su memoria, murió
entre gritos de dolor en el Hospital Gilberto Gómez Maza en septiembre del año
pasado. Venía de una comunidad de Bochil que está a cuatro horas de la cabecera
municipal. No tenía dinero para comprar los medicamentos que el gobierno debió
darle. La tarde que falleció, su hermano menor con el que yo había platicado
algunas ocasiones me dio la noticia: “Ya se murió mi hermano, jefecito. Hace
rato un doctor me prestó su teléfono para avisarle a mi familia. Van a pedir
apoyo con los del ejido para comprar la caja y llevárnoslo a mi tierra. No creo
que puedan venir hoy. Tal vez hasta mañana”. Le confieso que me rompió el
corazón.
En
este caso, el actual gobernador puso en marcha un plan emergente de abasto de
medicamentos que ayudará a mejorar la atención en todos los hospitales y
clínicas del estado. Dada la difícil situación financiera, el suministro será
de manera paulatina.
Aparte
del abasto de medicamentos, el Plan Estatal de Salud 2018-2024 está enfocado en
la cobertura de atención médica a toda la población chiapaneca. Desde la
primera semana de gobierno se inició la distribución en nosocomios y
Jurisdicciones Sanitarias en los municipios de mayor demanda, y gradualmente se
continuará con las demás hasta alcanzar los porcentajes óptimos en hospitales y
centros de salud.
Al
respecto, ha sido muy conveniente la Firma del Acuerdo para Garantizar el
Derecho de Acceso a los Servicios de Salud y Medicamentos Gratuitos de la
Población sin Seguridad Social, compromiso del presidente de la República al
que se sumó el mandatario Escandón Cadenas. No hace falta decir que la
importancia de ese pacto puede leerse en su nombre y en las millones de
personas que recibirán los beneficios.
El
siguiente frente corresponde al tema educativo. Quizá el más exacerbado de
todos dado el conflicto que hubo en años anteriores entre el magisterio y el
gobierno. Conflicto que, dicho sea de paso, fue causado por la entrada en vigor
de la Reforma Educativa que impulsó el gobierno de Peña Nieto y que no supo diseñar,
informar, ejecutar y de la que cinco años después de su establecimiento se
desconocen los resultados a favor de la educación.
Hablar
de la educación en Chiapas es recordar que el estado ocupa el último lugar en
aprovechamiento escolar, el número de maestros que han muerto en los enfrentamientos
con la fuerza pública, la coerción gubernamental, las prebendas políticas y las
marchas y plantones que desde siempre han sido una industria lucrativa para los
líderes magisteriales. Todo esto sin olvidar la pérdida del trinomio
gobierno-maestro-pueblo.
Rutilio
Escandón sostiene que para sacar adelante la enorme tarea de la educación, debe
existir la inclusión, la corresponsabilidad y las coincidencias. Por ello
afirma que su gobierno será un importante aliado de los maestros, quienes en
otro momento fueron humillados y privados de su salario.
Para
elevar la calidad de la educación de los niños y jóvenes de Chiapas puso en
práctica una planeación estratégica que promoverá desde el equipamiento de las
escuelas hasta el desarrollo de mayor infraestructura educativa. Prevé
construir seis nuevas universidades. Declara, asimismo, que su gestión trabajará
de manera conjunta en los diversos programas de apoyo que ha planteado el
gobierno de López Obrador.
Por
último, pero clave: la seguridad de los chiapanecos será garantizada a través
del fortalecimiento y capacitación de las policías, la constante vigilancia de
las estrategias y acciones, la implementación de políticas públicas que
ayudarán a reducir la incidencia delictiva y asegurar el pleno acceso a la
justicia, la protección de las víctimas y el castigo de los agresores.
APENAS
EMPIEZA
Esos
son los primeros pasos de Rutilio Escandón que aunque apenas empieza a gobernar,
convence. Vio con claridad lo que el pueblo demanda. Si bien los temas son
distintos y complejos el mensaje es uno: el nuevo gobierno es de los
chiapanecos, nada más. ¡Chao!
@_MarioCaballero
Comentarios
Publicar un comentario