La
última vez que Yassir Vázquez Hernández fue visto en Tuxtla Gutiérrez fue la
tarde del 10 de enero de 2013. Eran alrededor de las 6:30. Estaba en un puesto
de venta de celulares instalado en el pasillo principal de Plaza del Sol.
Se
le veía bastante mal. Muy desmejorado. Era notoria su pérdida de peso. Su
rostro demacrado y la ropa descompuesta daban a entender que las cosas no le
iban del todo bien. No se parecía en nada a aquel joven arrogante que los
tuxtlecos tuvimos la desgracia de conocer.
Lo
vi justo en el momento de salir de un restaurante donde minutos antes había
estado tomando un café con dos distinguidas personas. “Mira qué cínico. Cómo se
atreve a mostrarse en público después de habernos robado”, me dijo una de
ellas. La otra se limitó a dibujar un gesto de repudio en su cara. Los tres
pasamos al lado suyo, pero ninguno le soltó un insulto. Aunque se lo merecía.
Y
no fuimos los únicos en notar su presencia. La gente que lo reconoció volteaba
a verlo pero con ardientes miradas de coraje. Su acompañante se dio cuenta de
eso y mejor tomó distancia del ex alcalde de Tuxtla Gutiérrez. Fingió haber
recibido una llamada telefónica para separarse de quien probablemente era su
jefe.
Después
de esa fecha no supimos nada de Yassir, sino hasta el 9 de junio de 2015 cuando
apareció en una foto al lado del ex futbolista Cuauhtémoc Blanco, quien dos
días antes había ganado la presidencia municipal de Cuernavaca, Morelos,
respaldado por el Partido Socialdemócrata.
La
selfie que Vázquez Hernández se había tomado con quien ahora es gobernador del
estado de Morelos causó indignación en las redes sociales. Con esa autofoto
Yassir hizo creer a todo mundo que él era asesor de Blanco. Incluso un diario
de circulación nacional dijo que formaba parte del grupo de estrategas que había
manejado la campaña política y hasta que había sido un elemento importante sin
el cual el candidato de MORENA no hubiera podido levantarse con el triunfo.
Sin
embargo, era mentira. Una treta inventada por Yassir para tener sus cinco
minutos de fama.
Dos
días más tarde, el dirigente del PSD en Morelos, Eduardo Bordonave Zamora, negó
rotundamente que Yassir Vázquez fuera asesor o colaborador de Cuauhtémoc
Blanco. Aseguró, además, que nunca realizó ningún tipo de trabajo para el
entonces candidato a la alcaldía, pero que sí lo vio tomarse la foto al igual
que las miles de personas que se acercaron al ex americanista.
Recientemente,
otra foto de Yassir provocó escándalo. En ésta, tomada el mismo día de la toma
de protesta del presidente Andrés Manuel López Obrador, dentro del recinto legislativo
de San Lázaro, vuelve a aparecer junto a Blanco. Viste traje color azul y
corbata verde. Está cachetón. Sonriente. Pletórico. Se le ve disfrutando el
momento al lado de otras personalidades de la política que también fueron
invitadas para tal efecto.
Ahí,
se presentó como el asesor principal del gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo y
del Partido Encuentro Social.
SÓLO
PODREDUMBRE
Yassir
Vázquez Hernández gobernó la capital Tuxtla Gutiérrez entre 2011 y 2012,
heredando una deuda de casi mil millones de pesos. Su gestión se recordará por
el proyecto de remodelación del centro de la ciudad, que terminó siendo una pestilente
tapadera de corrupción.
Vázquez
Hernández es hijo de maestros. En sus años de miseria tomaba caguamas en la
cantina El Tubazo y comía botanas de carraca. Le gustaba sentarse en la mesa
del fondo y escuchaba las canciones de Los Tigres del Norte. Las del Buky lo
hacían llorar. Pero hoy se presume que posee una inmensa riqueza que incluye
residencias en Acapulco, hoteles en Cancún y cuentas bancarias millonarias.
Fue
parte del corrupto gobierno de Juan Sabines Guerrero, exgobernador de Chiapas que
lo adoptó como un hijo. Le dio puestos de primer nivel, poder y al final lo
convirtió en presidente municipal de Tuxtla.
En
agosto de 2011, Yassir junto con Sabines Guerrero pusieron en marcha la obra
Qué viva el centro, que consistía en demoler la superficie de rodamiento
vehicular, instalar drenaje nuevo, reconstruir la terracería y colocar
concreto. Asimismo, destruir las banquetas para instalar tubería nueva de agua
potable, cableado subterráneo y la infraestructura de los servicios de
telefonía. Dicho proyecto incluiría mobiliario como bancas y basureros de
cantera, aceras con rampas, luminarias y el sembrado de árboles de la región. Dijeron
que los trabajos concluirían en diciembre de 2011, pero hasta la fecha siguen
inconclusos.
José
Guadalupe Camacho (Pepe Camacho) fue el encargado de la obra. Informó que cada
calle costaría dos millones de pesos, dando una inversión total de 200
millones, de los cuales el 50 por ciento era recurso del ayuntamiento
capitalino y el restante del gobierno del estado.
Pero
sólo a un tonto se le pudo ocurrir achicar las calles y avenidas de Tuxtla
Gutiérrez, donde en promedio circulan diariamente 159 mil vehículos. Transitar
en la hora pico se vuelve una odisea. Debido a ello se incrementaron los accidentes,
que en su mayoría son causados por colectiveros y taxistas que no tienen la más
mínima cultura vial.
De
esa obra con la que Sabines y Yassir pretendían pasar a la historia, hoy
tenemos concreto fracturado, adoquines incompletos en las aceras que las hacen
inseguras para los peatones e imposibles para las personas en sillas de ruedas.
También hay pedazos de tubo y cables que sobresalen del piso. Hay faltantes de tapas
de drenaje y las que fueron puestas están rotas. Me tocó ver cómo una mujer de
mediana edad se rompió una pierna al caer en un agujero donde debió haber una tapa
de registro.
Para
su ejecución, el gobierno de Yassir Vázquez contrató 148 empresas. Cada una
recibió alrededor de un millón 300 mil pesos, dinero que invirtieron a su
antojo. Muchas de ellas fueron empresas fantasmas, que nunca pudieron ser localizadas
en los domicilios que asentaron en los contratos.
A
todo esto, Pepe Camacho obligó a todos los contratistas a comprar el material
de construcción y rentar la maquinaria a su hermano Mike. Si a éste le quedaban
a deber, los extorsionaba, amenazaba y hubo casos en que se quedó con la
maquinaria de algunos contratistas, que es de lo que vive hoy el tal Mike.
Se
presume que Mike Camacho facturaba bajo prestanombres. Y tanto él como Pepe
fueron socios de Randy Vázquez, hermano de Yassir, quien con el dinero que los hermanos
Camacho desviaron de dicha obra, puso un lujoso bar en Playa del Carmen.
Yassir
renunció al cargo el 28 de marzo de 2012, dejando la obra a medias y un boquete
en el presupuesto. Dejó deudas por contratos de obra pública, papelería,
medicamentos, energía eléctrica e impuestos. Además, se dice que renegoció el
pago mensual con Proactiva Medio Ambiente, S.A. de C.V. (hoy Veolia), que benefició
a la empresa española con mejores remuneraciones y moches para el ex alcalde.
Una
auditoría practicada en 2013 a la administración de Yassir Vázquez reveló
irregularidades por más de 558 millones de pesos. Otra, realizada por el Órgano
de Fiscalización Superior del Congreso del Estado, encontró un desfalco por
234.7 millones de pesos en la ejecución de obras que contenían calles, el
sistema de agua potable, servicio de alcantarillado, alumbrado, entre otras.
Las
revisiones del OFSCE documentan pagos excesivos, falta de comprobantes y
trabajos liquidados no ejecutados, por mencionar algo.
¿PERDÓN
Y OLVIDO?
Una
fuente me ha dicho que Seth Yassir Vázquez vaga regularmente entre la Ciudad de
México y Querétaro. Y que con bastante frecuencia viaja a la ciudad de Puebla,
donde tiene una mansión en el fraccionamiento Kloster 2,2,2, segunda sección.
También
me ha dich, que Yassir compró un departamento valuado en 800 mil dólares en
Cancún, Quintana Roo.
Su
exuberante fortuna no puede venir de un trabajo honesto, sino de la
delincuencia. Sobre todo cuando sabemos que antes de ser un nuevo rico vivía en
una casa de interés social, de las que da el Infonavit.
¿Saben
los de la Cuarta Transformación todo esto? ¿Saben que tienen contratado a
alguien que desde 2013 está denunciado ante la PGR por enriquecimiento ilícito,
asociación delictuosa, peculado y por complicidad en el fraude de 40 mil
millones de pesos al erario de los chiapanecos?
O,
acaso, ¿será Yassir Vázquez Hernández otro de los beneficiados de la amnistía
que ofreció el presidente López Obrador a corruptos y criminales? ¿Con gente
como él piensan transformar al país? ¡Chao!
@_MarioCaballero
Comentarios
Publicar un comentario