De
los cinco candidatos al Gobierno del Estado quizá sea José Antonio Aguilar
Bodegas el que menos presentación necesite. Lo conocen en todo Chiapas así como
él conoce cada rincón del estado. Se sabe que es de Tapachula, que fue priista
por más de cuarenta años y que renunció al “Nuevo PRI” por la descomposición,
el autoritarismo y la pérdida de valores de ese instituto político que dejó de
caminar con la sociedad.
También
que es un personaje de gran experiencia en el servicio público, que ha desempeñado
diversos cargos administrativos en los ámbitos federal y estatal y que ha sido
diputado local, presidente del Congreso del Estado, diputado federal, senador de
la República y alcalde de su tierra natal. Y que hace algunos meses el gobierno
intentó intimidarlo con una investigación en su contra con tal de hacerlo
declinar de sus aspiraciones a la gubernatura.
Pues
bien, sucede que Josean, como también es conocido el candidato del PAN-PRD y
Movimiento Ciudadano, publicó un mensaje hace unos días a través de sus redes
sociales en el que exhibe una valiosa información acerca de la deuda pública
estatal contraída durante el gobierno de Juan Sabines Guerrero. Nos habla del
monto total del endeudamiento, de los miles de millones de pesos que se han
pagado sólo en intereses en los últimos años, del fraude que representó la construcción
de la Torre Chiapas y de la bursatilización al Impuesto Sobre Nóminas.
Para
terminar su mensaje pide que se tome muy en cuenta esa información para no
votar a ciegas el próximo 1 de julio, y remata: “No te dejes amedrantar. No la
vendas, no alquiles tu credencial. No hay ninguna justificación, ni la pobreza,
ni el temor, ni la debilidad, ni siquiera la falta de atención para que empeñes
tu futuro, el de tus hijos y el de tus nietos. Piensa en la vida de ellos de
aquí a treinta años. Esto es lo que vas a determinar con tu voto”.
¿Qué
connotación política tienen las declaraciones de Aguilar Bodegas? Le agradezco,
piadoso lector, me acompañe a revisar el contenido de las declaraciones para
luego responder a esta pregunta en líneas más adelante.
…
ASÍ LAS COSAS
Juan
José Sabines Guerrero gobernó el estado de Chiapas de 2006 a 2012. Llegó al
gobierno por imposición del exgobernador Pablo Abner Salazar Mendiguchía, que
dispuso de todo el aparato gubernamental para heredarle el poder a quien creyó
lo protegería de pisar la cárcel. Después de un breve conflicto político,
Sabines encarceló a Salazar el 7 de junio de 2011 acusado por los delitos de
peculado, asociación delictuosa, abuso de autoridad y abuso en el ejercicio de
la función pública. Si traicionó a su benefactor, ¿por qué tendría que respetar
al pueblo?
Al
término del gobierno sabinista, Chiapas había quedado convertido en el estado con
la segunda deuda pública de crecimiento más acelerado en el país, sólo después
de Coahuila que en 2011 tuvo una deuda de 35 mil millones de pesos, en la
administración del priista Humberto Moreira. Eso mismo provocó un inicio de gobierno
muy complicado en 2012, con las finanzas públicas a punto de la quiebra y un territorio
con graves rezagos sociales, culturales, de salud y de educación.
En
el sexenio de Sabines Guerrero la deuda pública creció en promedio anualmente 3
mil 324.16 millones de pesos, pasando de 881 millones en diciembre de 2006 a 20
mil 826 millones en diciembre de 2012. Para ello contó con el aval del Congreso
del Estado, que tanto la Mesa Directiva como la Junta de Coordinación Política
fueron presididas por gente de toda la confianza del gobernador, desde José
Ángel Córdova (q.e.p.d.), Javín Guzmán Vilchis, Juan Jesús Aquino Calvo y Zoé
Robledo Aburto, hoy candidato a diputado federal por Morena.
Esos
20 mil millones de pesos que Juan Sabines contrató con la banca de desarrollo
lo justificó como inversiones públicas productivas, es decir, carreteras,
escuelas, hospitales, clínicas, caminos rurales, entre otros, que nadie vio
porque nunca se hicieron, o bien, porque fueron destinados a proyectos
fracasados como el sistema de transporte público Conejobús, la construcción de
las llamadas Ciudades Rurales Sustentables que terminaron en pueblos fantasmas
o en las plantas de biodiesel.
Lo
grave es que este endeudamiento fue aprobado por el Congreso local como cuenta
pública.
No
es todo. Esa deuda la pagaremos los chiapanecos durante treinta años, pues será
transferida a las próximas tres generaciones de un estado que ocupa el último
lugar en los índices de pobreza y de desarrollo humano a nivel nacional, de
acuerdo a los reportes del Coneval, y que en 2016 generó un PIB de apenas 250
mil 399 millones de pesos frente a un PIB nacional de más de 17 billones.
Y
es en verdad escandaloso que de 2013 a 2018 se hayan pagado dos mil millones de
pesos de intereses anuales de esa deuda. Por lo tanto, son diez mil millones de
pesos tirados a la basura, dinero que pudo servir para construir escuelas y equiparlas,
levantar hospitales, ampliar la oferta de trabajo, otorgar becas de estudio
para niños y jóvenes de bajos recursos, combatir la dispersión social, la
pobreza, la hambruna, etcétera.
Aparte,
en 2007 Carlos Jair Jiménez Bolaños Cacho, ex secretario de Hacienda estatal,
convenció a Juan Sabines de firmar un contrato con el Gobierno de Chiapas para
la bursatilización de los fondos obtenidos por el cobro del Impuesto Sobre
Nómina, que se implementó mediante la emisión de certificados bursátiles a
través de un fideicomiso. La operación que inicialmente era de 4 mil millones
terminó siendo de 5 mil millones de pesos, según dice el contrato. Y debido a
ello no se podrá disponer un solo peso de ese dinero en los próximos 15 años.
El
Impuesto Sobre Nómina es una contribución local que pagan los empresarios por
el hecho de tener personal remunerado a su servicio. Se supone que el dinero
recaudado por este impuesto debe ser invertido en seguridad social, generación
de empleos, entre otros conceptos, pero fue utilizado arbitrariamente para la
construcción de la Torre Chiapas Mesoamericana, que fue anunciada con bombo y
platillo como símbolo de identificación del pueblo chiapaneco.
Desgraciadamente,
ese edificio de 20 pisos de altura que se construyó para que el gobierno se
ahorrara la renta de oficinas, fue pagado con el erario del estado y después
Sabines Guerrero lo vendió a una empresa particular que hasta el momento se
desconoce.
Esa
es la verdadera herencia de Juan Sabines.
Es
probable que usted se pregunte ¿por qué este exgobernador no ha sido enjuiciado
si se tienen pruebas de los fraudes? Simple, porque en mayo de 2011 el entonces
diputado local, Zoé Robledo, firmó una reforma a la Constitución Política del
Estado de Chiapas, propuesta por Sabines, que impide fiscalizar o investigar
los gastos ordenados por el gobernador. Dicha reforma al artículo 26 del
capítulo dos, dice:
“La
aprobación, en lo general, de la Cuenta Pública exime al Ejecutivo de cualquier
responsabilidad; de modo que si apareciera alguna con motivo de la revisión y
fiscalización, ésta será de la exclusiva responsabilidad de los órganos,
entidades o servidores públicos ejecutores del gasto”. Asimismo indica que “una
vez analizada y aprobada la Cuenta Pública (…) no podrá ser motivo de análisis,
revisión o fiscalización posterior, por ninguna de las instancias
fiscalizadoras del Gobierno del Estado”. En la ley está la trampa.
LA
RESPUESTA
Ahora
sí, ¿qué connotación política tienen las declaraciones de Aguilar Bodegas?
En
primer lugar, debemos entender que Juan Sabines tiene las dos manos metidas en
la elección. Mucho se ha dicho que tiene a sus más leales colaboradores operando
políticamente desde el estado de Querétaro, y que gente como Amador Rodríguez
Lozano, Juan Carlos López Fernández y Malena Torres Abarca, por mencionar
algunos, están apoyando con dinero y acarreos al partido MORENA. Lo mismo se
dice para el PRI y el PVEM.
En
segundo término, Josean puede ser considerado como el único candidato
antisistema, y por dos razones. Una, por evidenciar los fraudes del
exgobernador Sabines que nunca ha dejado de tener influencias en el gobierno y
que está detrás de al menos dos de los demás candidatos a la gubernatura. Dos, por
hacer hincapié en que a pesar del cambio de administración, Chiapas sigue en la
miseria y con falta de oportunidades.
Si
usted, amable lector, deseaba votar por un candidato que no representara
continuidad y que propusiera un cambio real, pues ahí lo tiene. ¡Chao!
@_MarioCaballero
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