¿Cómo
definir a Fernando Castellanos Cal y Mayor? Porque a pesar del desfase en el
periodo electoral y a la ensañada campaña de desprestigio que hay en su contra
está demostrando ser alguien totalmente distinto al que describen sus
acusadores, que mientras más recriminaciones le hagan lo convierten en una
alternativa desafiante.
ABSURDAS
ACUSACIONES
Dicen
sus detractores que es el candidato del gobernador, del que según ellos imita
cada gesto, cada paso y cada palabra porque es la hechura de éste, y que lo que
Castellanos Cal y Mayor representa es continuidad. Si algo hay que aprender en
la vida, y de manera muy especial en la política, es que las cosas deben
tomarse dependiendo de quién venga, porque ese pretencioso argumento nada más está
tratando de demeritarle la trayectoria política.
Luis
Fernando Castellanos es de esos políticos que viene de abajo, haciendo talacha
para abrirse camino en la vida. Es un tuxtleco orgulloso de sus raíces,
fervoroso de la familia y educado con sólidos principios morales en un hogar en
el que Angélica Cal y Mayor Natarén hizo las veces de mamá y papá, pues enviudó
cuando el hoy candidato a gobernador tenía apenas doce años de edad.
Por
el valioso ejemplo de Doña Angélica, que trabajó para darle bienestar a su
familia e inculcó en Fernando la disciplina, el amor, el estudio y el respeto a
los demás, él encontró a muy temprana edad la vocación del servicio al prójimo.
Es precisamente por lo que vivió en su propia casa que ha sido un insistente
promotor de programas de asistencia a las madres solteras, porque conoce las
dificultades a las que tienen que enfrentarse a diario sin ninguna ayuda para
sostener a sus hijos.
Con
el apoyo y sacrificios de Doña Angélica, y las ganancias de su trabajo, Fer
Castellanos estudió la carrera de abogado en la Universidad del Valle de
México, hizo una maestría en Ciencias del Estado en la Universidad de Centro de
Estudios Macroeconómicos de Argentina y se especializó en Alta Administración
Municipal en el ITESM, además de seminarios y diplomados en Derecho
Administrativo y Controversias Constitucionales y Federalismo. Esa preparación
profesional le dio la capacidad intelectual para interpretar su entorno y nuestro
mundo globalizado. Y su espíritu humanitario lo motivó a incursionar en la
política, donde conoció a Manuel Velasco Coello.
Nadie
puede negar que entre el gobernador y Castellanos Cal y Mayor haya una sólida
amistad. Han compartido triunfos y momentos difíciles. Empero, no hay motivo
para afirmar que Fernando se ha construido una carrera política bajo la sombra
de Velasco. Tampoco que es una imitación.
Son
dos hombres que crecieron en ámbitos diferentes, en hogares muy distintos y con
desiguales oportunidades. Velasco Coello viene de una familia poderosa y en sus
venas corre el gen político. Caso contrario el de Luis Fernando tuvo que esforzarse
desde su adolescencia para salir adelante, estudiar mucho y luchar para
conseguirse un espacio dentro de la clase política. Quienes dicen lo contrario
lo hacen sólo para disminuir su éxito.
Lo
acusan, también, de que es un mal gobernante, de que nada sabe de las
necesidades del pueblo y de que hizo mal las cosas cuando fue presidente
municipal de Tuxtla Gutiérrez. Asimismo, dicen que obtuvo ese puesto a través
de un fraude electoral.
A
sus 26 años de edad se convirtió en el legislador más joven del país siendo
presidente del Congreso del Estado de Chiapas. Ahí, propuso una ambiciosa
agenda legislativa que siempre buscó proteger los intereses de los chiapanecos,
y su trabajo fue reconocido por el resto de los diputados y por la clase
política que aplaudió cada uno de sus actos a favor de los más necesitados. Ese
periodo le fue de mucho aprendizaje y lo preparó para asumir un reto mayor.
Cuando
fue elegido alcalde de la capital del estado con 67 mil 385 votos, su triunfo
fue ratificado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. La
primera acción en esa encomienda fue establecer un diálogo directo con los
tuxtlecos por medio de los “Jueves de Audiencia Ciudadana”, en los que escuchó
las necesidades de cada persona y dio una oportuna respuesta concentrando todo
el aparato de gobierno municipal.
Diseñó
programas sociales, construyó un proyecto de gobierno con las ideas de la
población y trabajó bajo la divisa de justicia social. Fue un logro personal la
declaración 6 de 3 que rindieron todos los funcionarios del gabinete y la
creación de la Agencia Municipal Anticorrupción, única en su tipo en todo el
país con la que el alcalde le dio certidumbre a su gestión en cuanto al tema de
la transparencia en el ejercicio de los recursos.
Ahora,
¿cómo en tres años de gobierno se pueden solucionar los problemas de una ciudad
como Tuxtla que tiene por lo menos treinta años de atraso? ¿Cómo resolver la
crisis de la basura cuando hace doce años el gobierno de Juan Sabines Guerrero
privatizó el servicio de limpia contratando una empresa que condiciona la
anulación del contrato por un pago de mil millones de pesos? ¿Con qué dinero se
pueden reparar las calles, el drenaje, el sistema de agua potable, el alumbrado
público, brindar los servicios en las colonias de la periferia y al mismo
tiempo dar seguridad a la sociedad, si el presupuesto es insuficiente y un buen
porcentaje del mismo sirve para pagar deuda pública e intereses?
A
pesar de eso la administración de Castellanos Cal y Mayor logró la
pavimentación de más de mil 500 calles, remodeló el boulevard Belisario
Domínguez, instaló drenes pluviales, nuevas tuberías, concreto hidráulico,
modernizó el libramiento sur, así como los parques Caña Hueca y Joyyu Mayu, y
le dio una imagen moderna a la capital de Chiapas, fomentando la inversión y el
empleo y haciendo que Tuxtla fuera distinguida como la ciudad más segura del
país. ¿Dónde están pues los malos manejos?
Por
último, señalan al candidato del PVEM, Mover a Chiapas y Chiapas Unido de ser
demasiado joven para asumir una responsabilidad tan grande como lo es gobernar
el estado.
A
lo que pregunto: ¿cuál es la edad indicada para ser un buen gobernante? Porque
Absalón Castellanos Domínguez tenía 59 años cuando alcanzó la gubernatura y su
administración terminó con 153 asesinatos políticos y 692 encarcelamientos
injustos; Patrocinio González también tenía 59 años y su gestión fue calificada
como una de las más corruptas y sanguinarias que haya tenido Chiapas; Pablo
Salazar tenía 46 años y durante su periodo hubo 35 infanticidios por
negligencia gubernamental, un desvío de once mil millones de pesos y él fue encarcelado
por peculado y asociación delictuosa.
Un
caso más reciente, el de Juan Sabines Guerrero, con 38 años de edad, produjo
una deuda de más de 40 mil millones de pesos que condujo al estado a la peor
crisis económica de la historia reciente y 50 de sus funcionarios están
denunciados por corrupción, tráfico de influencias, abuso de funciones, entre
otros.
Sin
embargo, hay ejemplos de políticos jóvenes como Pedro Kumamoto que a sus 25
años ganó un escaño en el Congreso de Jalisco y hoy es considerado como uno de
los nuevos talentos políticos a nivel nacional, con propuestas e iniciativas
legislativas importantes. También tenemos a Remberto Estrada Barba, del PVEM,
que ya fue diputado local, federal y como presidente municipal de Benito Juárez,
Cancún, ha logrado grandes avances para ese municipio. Otro caso es Baltazar
Martínez Ríos, de 26 años, que está proponiendo el cambio y desarrollo
económico del municipio de Cerralvo, en Nuevo León.
¿Qué
pueden entonces reprocharle a Fernando Castellanos que a sus poco más de
treinta años ya ha representado a los chiapanecos desde el Congreso local,
presidido la Junta de Coordinación Política y gobernado el municipio más
importante de Chiapas tanto económica como políticamente?
¿QUIÉN
ES FER CASTELLANOS?
Entonces,
¿cómo definir a Fernando Castellanos? En pocas palabras como el candidato más
joven al Gobierno de Chiapas que con luz propia, buenas propuestas y metas bien
definidas está asumiendo el reto de querer gobernar un estado pletórico de
males ancestrales, con cincuenta años de atraso y con un pueblo dolido por la
corrupción y la impunidad de quienes lo han gobernado.
No
sabemos si Castellanos Cal y Mayor ganará la gubernatura, pero sin duda su campaña
política está provocando un buen sabor de boca en la sociedad y mucho salpullido
en sus oponentes. ¡Chao!
@_MarioCaballero
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