Dice
Patrocinio González Blanco que el panorama político y social es sumamente preocupante
y grave, con deficiencias y desviaciones que acentúan el gran rezago que
padecemos, y que por la corrupción, la impunidad y la incapacidad el gobierno
perdió autoridad política y moral que son necesarias para dar legitimidad a sus
actos.
¿Con
qué autoridad moral puede venir ahora el exgobernador a opinar sobre la
situación política de Chiapas? Simplemente, no puede. Está desacreditado. Aunque
eso no es lo peor, pues está buscando intervenir el proceso electoral e influir
en el proyecto del candidato Rutilio Escandón Cadenas, del que quiere ser su
asesor.
ORÍGENES
Y TRAICIÓN
José
Patrocinio González Blanco Garrido pertenece a un linaje político con orígenes en
el estado de Tabasco. Su tío Tomás Garrido Canabal fue gobernador de ese estado
que bajo el pensamiento de Carrillo Puerto encaminó hacia el poder a toda una
casta de políticos, entre ellos su cuñado Salomón González Blanco, padre de
Patrocinio, que después de disfrutar las mieles del poder traicionó a su
benefactor.
Se
cuenta que González Blanco Garrido nació en una pequeña isla en el municipio de
Playas de Catazajá, que está rodeada por las aguas del río Grijalva. Pero en
realidad nació en una finca que hoy se conoce como Estación Número 12 de la
SARH, que pertenece a Tabasco. Por la geografía de esa región que es más
tabasqueña que chiapaneca, el padre de Patrocinio fue una vez senador por
Tabasco y otra por Chiapas.
Sin
la ayuda de Tomás Garrido, Salomón González Blanco no hubiera sido nadie y hubiera
quedado para la historia nada más como un oscuro miembro de su generación. Sin
embargo, traicionó a su cuñado incluso cuando éste en cierta ocasión le pidió
al general Cárdenas que lo hiciera Ministro de la Corte.
González
Blanco fue funcionario de la Secretaría del Trabajo durante 24 años, empezó
como oficial mayor y terminó siendo titular de dicha secretaría en el gobierno
de Adolfo López Mateos. Fue ahí cuando se olvidó de los favores que le hiciera
Garrido Canabal, la familia y los aliados de éste. Trabando nexos con los Ortiz
Mena, hizo a un lado a Tomás Garrido y lo despreció políticamente.
Esa
vena traicionera la heredó Patrocinio González, que al rendir protesta como
candidato del PRI al Gobierno del Estado rechazó el linaje de los Garrido:
“Como político yo soy yo, soy Patrocinio, soy mi formación, mi carrera, mi
ideología, mi militancia, mi trayectoria, mi emoción, mi realidad, mis
circunstancias y, por encima de todo, hoy soy sólo mi compromiso con ustedes,
con mi partido y con el destino y la grandeza de Chiapas”.
Empero,
antes ya había estado comprometido con el destino y la grandeza de Chiapas
(sic). Eso sucedió cuando Jorge de la Vega dejó el gobierno del estado al ser
nombrado secretario de Comercio por el presidente José López Portillo, y quien
ocupó la gubernatura fue Salomón González en plena vejez física y política. A
la sazón, Patrocinio dirigió los destinos de Chiapas durante casi año y medio,
creando un vacío de poder donde imperaron las huelgas, los asesinatos de
campesinos y la represión política.
EL
IMPERIO DE LA LEY
Cuando
asume la candidatura del PRI al Gobierno del Estado, Patrocinio González Blanco
hizo alianza con el exdirigente de la CNC Germán Jiménez Gómez, quien fuera
opositor de su padre y a quien se le atribuye la matanza de decenas de
campesinos en la frailesca, hecho que aceleró la caída de González Blanco. Y
desde una prisión en Cerro Hueco, Jiménez le ayudó a Patrocinio a concentrar
apoyos en contra de Absalón Castellanos Domínguez. Así, mientras por un lado
daba un discurso llamando a la reconciliación de los pueblos, por el otro
ganaba la elección bajo amenazas y represión.
González
Blanco Garrido gobernó el estado de Chiapas desde el 8 de diciembre de 1988
hasta el 4 de enero de 1993. Durante ese tiempo dirigió una administración que
se conoció como El imperio de la ley, que más allá de lo que significan esas
cinco palabras dejó como resultado un estado sumido en la pobreza y la
violencia, con encarcelamientos políticos, asesinatos y desapariciones
forzadas.
Diciendo
acabar con la corrupción y la impunidad, metió a la cárcel a funcionarios,
colaboradores suyos, exfuncionarios de Castellanos Domínguez y hasta al cura
Joel Padrón. Los primeros encarcelamientos se dieron el 12 de enero de 1989,
con la detención de Silvino Reyes Calderón, exsecretario de Desarrollo y Obras
Públicas, y de Hugo Calderón Vidal, exjefe administrativo, acusados de no
concursar las obras. A ellos se unieron los arrestos de más de 20 alcaldes,
también del periodo de Absalón Castellanos.
Para
evitar que ese supuesto acto de justicia se confundiera con una cacería de
brujas de las pasadas administraciones, dijo lo siguiente el 12 de julio de
1989: “Más de un centenar de funcionarios federales, estatales y municipales se
encuentran actualmente en proceso de investigación por ilícitos cometidos en el
desempeño de su función, que van desde corruptelas hasta abuso de poder”. A
pesar de ello, se filtró que muchas de esas detenciones se hicieron de manera
arbitraria, sin el debido proceso y sin respeto a los derechos de los supuestos
delincuentes.
Además,
en ese imperio de la ley, de diciembre de 1988 a marzo de 1989, se cometieron
14 asesinatos, entre ellos el del entonces líder de la CIOAC y Partido Mexicano
Socialista (PMS), Sebastián Pérez Núñez, y el de Arturo Albores Velasco, líder
de la OCEZ.
En
el primer año de gobierno de Patrocinio González, el Centro de Derechos Humanos
“Fray Bartolomé de las Casas” informó de 362 violaciones a los derechos
humanos, resumidos en catorce asesinatos, diez detenciones ilegales y quince
desaparecidos. Hubo, también, conflictos agrarios en 48 municipios, siendo Pijijiapan
donde se dio el peor resultado: nueve campesinos asesinados por arma de fuego.
En
noviembre de 1989, el Observador de la Frontera Sur fue sujeto de una
investigación fiscal que duró más de un año. Esa fue la primera intimidación
del gobernador Patrocinio González a la prensa. Le siguió el periódico El Día,
que dirigía el gran Jorge Toledo (q.e.p.d.). El diario fue incautado en junio
de 1990, el director fue enviado a prisión acusado de narcotráfico y, el 7 de
junio de ese mismo mes, Alfredo Córdova Solórzano, corresponsal de Excélsior,
sufrió un atentado que le produjo la muerte tres días después.
En
toda esa represión y violencia tuvo mucho que ver Ignacio Flores Montiel, a
quien González Garrido nombró coordinador general de todas las policías del
estado (Judicial, Seguridad Pública y hasta la de Tránsito), incluso cuando
éste ya había sido enviado a prisión en 1979 siendo secretario de Seguridad
Pública de Salomón González Blanco, tras un asalto al ingenio Pujiltic en el
que fue inculpado de quedarse con el botín de los ladrones.
Entre
junio de 1991 y febrero de 1993, fueron asesinados 15 homosexuales. Se dijo que
Flores Montiel había cometido el crimen bajo las órdenes del gobernador. Sucede
que meses antes se había corrido el rumor de ciertos vídeos en los que
Patrocinio González había sido grabado en situaciones indecorosas, y que eso
había dado pie a los homicidios. Otra habladilla, que nunca fue comprobada,
dice que uno de esos vídeos estuvo en poder del periodista Roberto Mancilla
Herrera, y que por eso lo mataron.
UNA
SUMA QUE RESTA
Todos
estos son temas que aún permanecen en la impunidad y que pesan en la memoria de
los chiapanecos. Por los cuales no tiene ninguna autoridad moral José
Patrocinio González ni para opinar sobre la situación de Chiapas y menos para
intervenir en el proceso electoral. De ser ciertos los rumores de que quiere
meterse como asesor de Rutilio Escandón, debería el candidato saber que esa
adhesión en lugar de sumar, resta.
PARA
MAGDALENA
El
Poder Judicial del Estado de Chiapas se fortalece. A través del Instituto de
Formación Judicial se giró la instrucción de impartir actividades de formación
y actualización dirigidas a servidores públicos, pero en las que también puede
participar la sociedad civil interesada en capacitarse de manera gratuita. En
días recientes, el curso tuvo como finalidad actualizar y profesionalizar al
personal judicial y coadyuvar en sus labores diarias para fortalecer la impartición
de justicia en el estado. Se sabe que el desarrollo va de la mano de la instrucción
y capacitación continua, por lo que esto es un logro importante… ¡Chao!
@_MarioCaballero
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