Es
de entendidos saber que las redes sociales aparte de ser una herramienta eficaz
y ágil para la inmediatez de la información, también es un enorme caudal de
aguas contaminadas donde navegan políticos inoficiosos. A través de ellas cualquier
persona puede desprestigiar, agredir, insultar y hacerlo incluso escondida en
el anonimato. Si alguien de repente cobra notoriedad política o por méritos
escala a otro nivel social, es fácil difamarlo diciendo que es un corrupto e
inmoral aunque de eso a nadie le conste.
Por
eso no fueron extraños los ataques en contra de Dulce Gallegos Mijangos, que en
una prueba de su profesionalismo fue designada por Manuel Velasco Coello como titular
del Sistema Chiapaneco de Radio, Televisión y Cinematografía. Pero
evidentemente se trató de una burda campaña de difamación donde a través de
rumores quisieron colgarle delitos de malversación de recursos y nepotismo. Sin
embargo, las pruebas de los supuestos delitos brillaron por su ausencia. Es claro
que todo esto surgió de la urgencia de sus detractores de alcanzar notoriedad y
poder. Si la envidia fuera sarna más de uno se rascaría, dice un dicho.
Lamentablemente
muchos cayeron en la estafa. Sin antes asegurarse de la veracidad de los
comentarios vertidos en las redes, ayudaron a propagarlos. El rumor se impuso a
la verdad. Gente ingenua se dejó llevar por las palabras de periodistas sin
ética que ni siquiera conocen la trayectoria de la señora Gallegos Mijangos,
pero que hablaron con tanta vivacidad sus inventos que no parecía que estaban
diciendo mentiras. Fueron apologistas del engaño que supieron remover los
sentimientos de la gente y la pusieron en contra de la hoy directora general
del Canal 10.
EL
LINCHAMIENTO
Es
en verdad penoso que la política mexicana se base en la difamación y en la
ocurrencia, y no en la elaboración de proyectos y propuestas. Ejemplo de eso
fueron los intentos de Vicente Fox por frenar la campaña política de Andrés
Manuel López Obrador en 2006, que al ver que los escándalos de corrupción de la
gente cercana a AMLO no eran suficientes para acotarlo, emprendió una campaña
mediática para desacreditarlo y fue entonces que lo llamó “Un peligro para
México”.
Estando
en campaña en el estado de Oaxaca, López Obrador, que se distingue por tener
ideas cortas y mañas largas, le contestó con una frase que después le fue muy contraproducente:
“¡Cállate, chachalaca!”. La difamación y la ocurrencia.
Pero
¿quién gana y quién pierde en los linchamientos mediáticos?
Octavio Paz decía que la ofensa
es la otra cara del halago. Cada vez que lo criticaban por ser parte del
gobierno, vivir y trabajar para el PRI, para la dictadura perfecta según
palabras de Mario Vargas Llosa, el nombre del poeta aparecía más veces en la
prensa y su obra cobraba prestigio y vigor. Sus opositores en lugar de que
acabaran con él, lo encumbraban, y en 1990 fue galardonado con la máxima presea
en el mundo de las letras: el Premio Nobel de Literatura.
Siguiendo este argumento, no
siempre los linchamientos mediáticos logran destruir las carreras de los
políticos, artistas, deportistas o cualquier otro profesional. Pero hablando en
términos de gobierno y democracia no pierde el agraviado o el atacante, sino el
pueblo que termina confundido entre las ráfagas de insultos, acusaciones y
chismes entre los oponentes.
Así que ¿perdió la directora
Dulce Gallegos? No. Debido a los ataques recibidos ¿el gobernador decidió mejor
nombrar a otro en su lugar? Tampoco. ¿Ganaron los que la calumniaron? No lo
creo posible. Lo cierto es que si muy poca gente en Chiapas conocía a Gallegos
Mijangos o no sabía que sería propuesta para dirigir uno de los organismos más
importantes del estado como lo es el Sistema Chiapaneco de Radio y Televisión,
la estrategia para desacreditarla en lugar de arruinarle el día le sirvió de
publicidad. La ofensa es la otra cara del halago, dijo Paz.
Durante la toma de protesta, Dulce
Gallegos rindió un discurso breve en el que manifestó su agradecimiento al
gobernador Velasco y su confianza para hacerse cargo de dicha dependencia, que
es una de las más grandes de América Latina. Asimismo, se comprometió a seguir
trabajando por mejorar la calidad de los contenidos, cuidando siempre la veracidad
de la información y promoviendo los valores como el respeto, la tolerancia, la
equidad de género, la solidaridad y brindar a la sociedad el derecho a la
libertad de opinar y manifestarse.
DEJAD
QUE LOS PERROS LADREN
Fue así que por el arrebato de
“los otros”, muchos conocieron que Dulce Gallegos es una mujer que desde muy
joven aprendió a trabajar y a valerse por sí misma. Que de ser aquella muchacha
que combinaba los estudios con el comercio de prendas de vestir, llegó a convertirse
en alto funcionario que desde el Instituto de Capacitación y Vinculación
Tecnológica de Chiapas (ICATECH) ayudó a que muchas mujeres se capacitaran y
aprendieran un oficio técnico para abrirse un espacio dentro del mercado
laboral. Por su pequeña o gran contribución, hoy decenas de amas de casa y
madres solteras tienen posibilidades de desarrollarse y labrarse una mejor
calidad de vida.
-
Señor, los perros están ladrando.
-
Deja que los perros ladren,
Sancho amigo, es señal de que vamos pasando.
Aunque esta frase no pertenece a
El Quijote de la Mancha como muchos lo piensan, sino que es un invento del
cómico Orson Wells, es referencia obligada para afirmar que cuando alguien
escucha a los perros ladrar (ruidos, murmullos, malos comentarios, envidias,
vejaciones, etcétera) al cabalgar por la vida, es muestra suficiente para saber
que las cosas se están haciendo bien, o al menos diferentes o importantes.
El ensañado linchamiento contra
Dulce Gallegos no hace pensar otra cosa sino que sus atacantes sintieron envidia,
coraje, al saber que una joven dama fue tomada en cuenta en este gobierno que
ha brindado muchas oportunidades a las mujeres.
Por otro lado, debemos considerar
que tanta saña no hubiera sido necesaria si el nombramiento de Gallegos Mijangos
no fuera tan significativo, sobre todo porque es la esposa de uno de los políticos
que mejores resultados le ha dado a la administración actual: Enoc Hernández
Cruz.
En otras palabras, los furibundos
ataques sin querer dijeron que el dirigente del partido Podemos Mover a Chiapas
será un enemigo a vencer en las próximas elecciones, y que hay que acabar con
él así sea golpeándolo cobardemente donde más le duele, la familia.
Hace medio siglo, decía Daniel
Cosío Villegas que la nuestra era una prensa libre que no usaba su libertad,
que defendía hasta la exasperación ciertas actitudes, pero carecía de criterio
para juzgar hechos elementales. En resumen, era una prensa con periodistas
frívolos, mezquinos, superficiales y un poco tontos, como los que denigraron sin
fundamentos concretos a Dulce Gallegos y a su esposo.
De ninguna manera defiendo a
Dulce Gallegos y tampoco soy alguien para garantizar que hará un buen papel en
esta nueva encomienda, si bien eso es lo que todos queremos.
Pero al fin de cuentas se le
puede criticar mas no censurarla. Sus rivales podrán colgarle cientos de
descalificaciones si quieren, pero jamás podrán quietarle la proeza de convertirse
en la directora general del Canal 10. Hay veces que hasta lo más simple, como
un nombramiento, se enriquece con la polémica. En esta ocasión fue una forma de
mejorarlo.
PARA MAGDALENA
DESDE
hace muchos años México es el país sin guerra más mortífero para los
periodistas. Nada más en 2017, 65 comunicadores fueron asesinados en el mundo
entre éstos 12 ocurrieron en México, que registró la misma cifra que en el caso
de Siria, que es una nación en guerra. Lo lamentable es que a pesar de que este
fenómeno se recrudece nada hacen las autoridades para brindarles protección y
seguridad a quienes se dedican al valioso oficio de contar de la vida. En
Chiapas, empezamos mal este 2018, ya que durante los primeros tres días del año
cinco periodistas fueron agredidos y perjudicados en sus herramientas de
trabajo. ¡Qué mal!... EN CHILÓN
sigue el derramamiento de sangre. Dicen los habitantes que el que está detrás de
la violencia es el diputado federal del PVEM Rafael Guirao Aguilar, que
mientras por un lado quiere imponer a un candidato a la presidencia municipal,
por el otro hace campaña política diciendo que es un cristiano evangélico.
Cínico… ¡Chao!
@_MarioCaballero
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