Con
la aprobación de la Reforma Política, en 2018 los senadores podrán reelegirse hasta
por un periodo, los diputados federales y locales por tres y los presidentes
municipales por uno más. Pero si ligamos a eso que la corrupción le cuesta a
México 347 mil millones de pesos, que representa el 9 por ciento del Producto Interno
Bruto nacional, habría que voltear a ver qué dicen las instituciones sobre los
que buscarán la reelección en los próximos comicios.
Para
cualquier interesado en conocer el destino de los recursos públicos y el
funcionamiento de los programas gubernamentales, no hay mejor camino que
consultar los informes que periódicamente pone a nuestra disposición la
Auditoría Superior de la Federación (ASF). En ellos podemos encontrar tres
tipos de datos indispensables para ejercer nuestro derecho a la información y
la rendición de cuentas, como las irregularidades en las dependencias de
gobierno, el alejamiento de los objetivos de los programas sociales y el desvío
sistemático de recursos públicos por parte del gobierno federal y los estados.
Por
ejemplo: entre los desvíos e irregularidades el rubro más importante es el
gasto federalizado, es decir, los recursos destinados a las entidades
federativas que en su conjunto son responsables de la malversación de 45 mil
213 millones de pesos.
Las
dependencias con mayores observaciones son PEMEX y CFE, con mil 940 millones de
pesos. La SEDATU, referente al Fondo Nacional de Habitaciones Populares, tiene
señalamientos de desvíos por más de mil 794 millones y la Secretaría de
Comunicaciones y Transportes con 732 millones de pesos.
Si
a esas cifras sumamos las de la Primera Entrega de la ASF, en junio de 2017, sabemos
que los daños al Presupuesto de 2016 fueron determinados por 53 mil 61 millones
de pesos, de los cuales sólo se recuperaron mil 938 millones quedando
pendientes más de 51 mil millones, que todavía deben ser aclarados o
reintegrados a las arcas de los mexicanos.
Lo
más importante de observar los informes son las conclusiones que podemos
extraer sobre los procesos más recurrentes en el desvío de recursos públicos,
tales como la discrecionalidad del gasto, las ampliaciones presupuestales sin
suficiente o ningún sustento real, el abuso de las asignaciones directas, las
trampas en las licitaciones abiertas o restringidas, el sobreprecio en las
compras gubernamentales y contrataciones públicas, y la falta de comprobantes en
el ejercicio del gasto. En otras palabras, el modus operandi de los gobernantes
corruptos.
REPETIR
LA ESTAFA
La
reelección en México fue invalidada el 27 de noviembre de 1911 por el entonces
presidente Francisco I. Madero. Esa resolución bajo decreto constitucional
impedía la reelección del presidente de la República y de los gobernadores de
los estados. Después de eso entramos al juego de ceder el poder como patrimonio
personal, que hasta hace poco fue la esencia de nuestra frágil democracia.
Aunque
la información que aporta el Órgano de Fiscalización Superior del Congreso del
Estado de Chiapas (OFSCE) no es tan clara ni precisa como la de la ASF, basta
como indicio para tener una referencia sobre quienes pretenden perpetuarse en
el poder. Para meditar mejor la decisión del voto, también podemos apoyarnos
con la información que aportan organismos como el CONEVAL, INEGI, SEDESOL, la
organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, entre otros, que
nos aclaran lo que los diputados locales o alcaldes están haciendo con el
dinero de nuestros impuestos.
1.
El
diputado federal Rafael Guirao Aguilar ha dado señales de querer seguir
viviendo del presupuesto. Se cree que para financiar sus proyectos políticos y
sus fundaciones, destapó a Antonio Moreno como candidato a la presidencia
municipal de Chilón, localidad que maneja a su antojo incluso después de haber
terminado su periodo de gestión (2012-2015).
Cuando
gobernó dicho municipio, un estudio realizado por SEDESOL encontró que habían
56 mil personas sin posibilidades de una alimentación diaria, 42.56 por ciento tenía
un grave rezago educativo y 39 mil 804 habitantes no contaban con los servicios
de salud. Por su parte, CONEVAL reveló que “la injusticia social permea en los
sectores más vulnerables de la sociedad, donde más de 118 mil habitantes viven
en pobreza extrema”.
Además
fue señalado de utilizar 50 mil dólares del erario municipal para publicitar su
fundación. Últimamente, corre el rumor de que Rafael Guirao tiene nexos con el
crimen organizado y que financia los operativos de varios grupos paramilitares.
¿Votaría otra vez por él?
2.
Samuel
Chacón Morales es hoy diputado federal del PRI que ha manifestado abiertamente
querer repetir en la alcaldía de Tapachula, después de haber dejado una estela
de corrupción y faltantes financieros durante el periodo 2012-2015.
SEDESOL
lo demandó por no comprobar el uso de 65 millones de pesos de los programas de
asistencia social. También habitantes de la colonia Colinas del Rey lo
denunciaron por el cumplimiento de una obra de rehabilitación de drenaje y
pavimentación por un monto de 18 millones de pesos. En el colmo de la corrupción
construyó una fuente de más de 29 millones. Al final de su gestión fue acusado
de desviar 600 millones de pesos del erario público.
3.
Roberto
Jordán Aguilar Pavón, actual presidente municipal de Ixtapa, dijo en semanas
pasadas que buscará ser diputado local. Es hijo del ex diputado Roberto Aquiles
Aguilar, que es quien en verdad gobierna en el municipio.
Cuando
éste impuso a su hijo en la alcaldía se comprometió a ceder 20 espacios del
ayuntamiento a militantes del partido Morena, promesa que nunca cumplió. Ante
la falta de respeto a los acuerdos los morenistas quisieron renegociar el pacto,
pero la situación terminó en delito. Por órdenes de Aquiles Aguilar fue secuestrado
el Delegado de Gobierno, Henri Noé Urbina Pérez, al que trasladaron a una casa
de seguridad donde fue brutalmente golpeado. Los que lo acompañaban fueron
obligados a huir con disparos de armas de fuego.
Roberto
Aguilar Pavón es un junior que se siente intocable por las relaciones políticas
y el poder económico de su padre. Aunque como gobernante es mediocre, ha sabido
aprovecharse del puesto para incrementar su deleznable fortuna. Se dice que es
dueño de una lujosa residencia en la ciudad de San Cristóbal de las Casas y de
otra en Tuxtla Gutiérrez, que es donde despacha todo lo que concierne al “gobierno”
municipal.
Tiene,
además, una camioneta Suburban, un Porsche, un Corvette, un Mustang y un coche Mercedes
Benz último modelo. Se rumora que en plena zona dorada de la capital de Chiapas
está construyendo un elegante restaurant, y que para protegerse las espaldas
quiere imponer a su señora madre, Delia Neri Pavón Hernández, en la alcaldía de
Ixtapa. ¡Vaya familia!
4.
Emmanuel
Córdova García es presidente municipal de La Concordia e hijo del sabinista
Miguel Ángel Córdova Ochoa, el “Amigo Migue”, dirigente estatal del Partido
Chiapas Unido. Muchas veces ha mencionado sus aspiraciones políticas y la intención
de heredarle el cargo a su hermano Miguel Ángel Córdova García.
Córdova
Ochoa está acusado de desviar millonarios recursos de los programas de la
Secretaría de Desarrollo y Participación Social, dependencia estatal para la
que fue titular. Emmanuel García fue señalado por un grupo de pobladores de
estar desviando los recursos que el gobierno federal envió para los damnificados
del terremoto del 7 de septiembre, que aseguran pretende utilizarlos para
financiar la campaña política de su hermano.
También
comentan que es un borracho que atiende los asuntos del municipio en una
oficina alterna en Tuxtla Gutiérrez, y que de la noche a la mañana se convirtió
en dueño de ranchos ganaderos, camionetas y residencias, que no tiene empacho
por presumirlos a través de sus redes sociales. ¿Qué le espera al municipio si
sigue siendo gobernado por esta despreciable familia de corruptos?
¿REELECCIÓN
O CORRUPCIÓN?
“No
me digas que eres inocente, porque eso insulta mi inteligencia, y eso no me
divierte”, dijo Al Pacino en El Padrino.
Así que antes de votar, informémonos. EL OFSCE tiene la obligación de darnos
información válida al respecto. De esta manera sabremos si estamos votando por un
corrupto o por un impostor. Porque en este tiempo hablar de reelección y
corrupción, es también hablar de dos palabras con significados a veces intercambiables.
¡Chao!
@_MarioCaballero
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