Wallace
Stevens tenía razón al afirmar que la fuerza de la opinión general es
irresistible. También al decir que el que la crea la domina y que el que no
sabe crearla debe someterse a ella. Si algo debemos reconocerle a Andrés Manuel
López Obrador es precisamente eso, que supo crearse la fama de libertador de la
casta oprimida y castigador de los corruptos. Dominando esa opinión que hay sobre
su persona, hoy se perfila como el favorito en la competencia presidencial de
2018.
Además,
cuenta con el apoyo de muchos personajes poderosos para alcanzar su objetivo.
Pues a lo largo de toda una vida logró rodearse de actores políticos de primer
nivel, líderes sociales y grandes empresarios que lo financian, protegen y operan
a su favor en todos los estados del país. Es decir, su ingente popularidad es
el resultado de las negociaciones políticas y las relaciones con la élite
gubernamental y económica.
Debido
a ello, la figura de López Obrador es muy influyente y atractiva.
LA
INFLUENCIA
En
el año que se celebrarían elecciones para renovar la presidencia municipal de
Iguala, Guerrero, el proyecto del perredista José Luis Abarca no crecía y
estaba condenado al fracaso. Pero días antes de los comicios, Andrés Manuel
hizo acto de presencia en el municipio apoyando la propuesta de Abarca.
La
fuerte influencia de AMLO hizo que miles de personas votaran a favor de José
Luis Abarca. Ciertamente, apoyó a un criminal que gobernó al municipio al
margen de la ley, que incentivó los secuestros, las desapariciones forzadas,
las tasas de homicidios y el narcotráfico. En la madrugada del 4 de noviembre
de 2014, fue detenido en una vivienda por agentes de la Policía Federal. Fue
señalado como uno de los autores intelectuales del ataque y la desaparición de
los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
¿Sabía
AMLO de los nexos de Abarca con el crimen organizado? No lo sabemos, pero hay
que observar que la popularidad de López Obrador ha sido tan predominante que
hizo que la gente votara por la persona a quien él le puso la mano, aunque
después éstas se arrepintieran. Obviamente, muchos amigos poderosos del
presidente de Morena ayudaron en ese triunfo electoral, como el ex gobernador de
Guerrero Ángel Aguirre Rivero, que fue obligado a renunciar a la gubernatura después
del caso Ayotzinapa.
Algo
similar sucedió en las elecciones de 2006 en Chiapas. Siendo amigo del ex
gobernador Pablo Salazar Mendiguchía y con gran influencia en las decisiones
del Partido de la Revolución Democrática (PRD), del que fue presidente nacional
de agosto de 1996 a abril de 1999, López Obrador fue una pieza fundamental en
la designación de la candidatura de Juan Sabines Guerrero al gobierno del
estado. La postulación se conjuró en una reunión en la Ciudad de México entre
los nombrados y la cúpula perredista.
Durante
casi toda la campaña electoral las encuestas marcaban como puntero al candidato
del PRI José Antonio Aguilar Bodegas, quedando bastante rezagado Sabines
Guerrero. En ese momento, Andrés Manuel era considerado el mejor postulante a
la Presidencia de la República, incluso con mayores posibilidades sobre el
abanderado del partido en el poder Felipe Calderón Hinojosa. Gozaba de la
confianza de la gente y tenía carisma.
El
mismo efecto que tuvo sobre la campaña de José Luis Abarca, la tuvo sobre la de
Sabines. Días antes de concluir el periodo de proselitismo, AMLO visitó Chiapas
y acompañó a Juan Sabines a varios municipios donde ambos fueron vitoreados.
Les colgaron sendas coronas de flores en la cabeza y en los hombros. Hicieron
porras con sus nombres. La gente se aglomeraba para recibir al candidato
presidencial y anhelaba aunque sea estrecharle la mano. En medio de aquella “fiesta”,
Sabines se benefició y alcanzó mayor confianza entre la sociedad chiapaneca.
Cuentan
que antes de marcharse del estado, hubo una reunión secreta entre López
Obrador, Pablo Salazar y Juan Sabines. Inexplicablemente, después de esa visita
el proyecto sabinista tuvo un repunte en las encuestas y “ganó” la contienda
electoral por un mínimo número de votos. Otra vez la influencia de AMLO fue
elemental en el triunfo de un político, quien terminó por endeudar a Chiapas con
más de 40 mil millones de pesos.
INFLUENCIA
EN CHIAPAS
Ahora
bien, ¿por qué Andrés Manuel López Obrador tiene tanta influencia en el estado?
Simple, está rodeado de amigos con gran poder político y económico.
“El
Peje” es originario de Macuspana, Tabasco, y por esa cercanía con Chiapas ha
logrado tejer una extensa red de apoyo con muchos actores políticos, sociales y
empresarios. Uno de ellos es, precisamente, Fernando Coello Pedrero, quien es
socio del Grupo Salinas y empresario que se dedica a la explotación de las
minas de barita (mineral muy cotizado por cuya resistencia se utiliza en los
tubos de extracción de petróleo a grandes profundidades). Se dice que es
propietario de la mina ubicada en el municipio de Chicomuselo, Chiapas.
Coello
Pedrero es abuelo materno del actual gobernador Manuel Velasco Coello, quien
muchas veces ha sido invitado especial en los eventos políticos del partido
MORENA, tanto en Chiapas como en otros estados del país. Una de las últimas veces
que estuvo sentado junto a López Obrador fue en un mitin a favor de Delfina
Gómez. Él mismo ha confesado ser amigo de AMLO desde hace 35 años.
Efectivamente,
de esa relación ha habido beneficios mutuos. Si por algo es conocida la familia
de Fernando Coello es por su enorme poder económico. Por eso se presume que
durante la campaña de Andrés Manuel a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México
fue financiado con muchos millones de pesos por don Fernando. De tal manera,
que cuando AMLO es elegido Jefe de Gobierno (2000-2005) lo nombró su asesor, y
hasta la hija de éste, Leticia Coello de Velasco, obtuvo un cargo dentro de la
Secretaría de Turismo.
Dice
un dicho que es mejor tener amigos que tener dinero, y de eso da constancia López
Obrador, que al autonombrarse “presidente legítimo” al perder la contienda ante
Felipe Calderón en 2006, inició un plantón que duró varios meses en la famosa Avenida
Reforma en la Ciudad de México. ¿Con qué dinero sostuvo dicho plantón?
Juan
Sabines Guerrero decía ser fiel al presidente Calderón, pero nunca dejó de lado
su amistad con AMLO, y por eso mismo apoyó económicamente el plantón, dicho sea
de paso, con dinero de los chiapanecos. Quien se encargaba de entregar los recursos
era el secretario particular del ex gobernador, Héctor Luna García.
Recientemente,
el presidente de Morena dio a conocer quiénes serán parte de su gabinete. Entre
ellos propuso para la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales a
Josefa González Blanco Ortiz Mena, egresada de la carrera de Derecho por la
Universidad Anáhuac, que es en este momento encargada del Ecoparque Los Aluxes,
en la ciudad de Palenque, Chiapas.
¿Por
qué la nombró a ella? Porque Andrés Manuel es íntimo amigo del padre de ésta,
José Patrocino González Blanco Garrido, ex gobernador de Chiapas y ex
secretario de gobernación del presidente Carlos Salinas de Gortari, a quien
AMLO reconoce como su peor enemigo y lo ha tildado como “el innombrable”.
Dentro
de esta red de apoyos ha contado siempre con el de la ex senadora perredista Rosalinda
López Hernández, quien contendió por la gubernatura de Tabasco bajo las siglas
del PAN y PVEM y es hermana del presidente de Morena en ese estado, Adán López.
Lo
interesante aquí es que Rosalinda López es esposa del todavía presidente del
Poder Judicial del Estado de Chiapas, Rutilio Escandón Cadenas.
Como
regalo de fin de año, fuentes de Letras Desnudas aseguran que López Obrador
visitará la entidad a mediados de enero de 2018, y en un magno evento, amplio,
público, le entregará a Escandón Cadenas la candidatura de Morena al gobierno
de Chiapas.
Por
esa extensa red de amistades que tiene Andrés Manuel López Obrador, no es
extraño el portentoso arrastre que tiene en el estado. Tampoco es extraño que
antes de que Rutilio Escandón fuera nombrado Coordinador Estatal de
Organización del partido muchos políticos de diferentes institutos buscaran
dicha candidatura por Morena.
López
Obrador ha logrado engrandecer su imagen a través de una fuerte red de amigos. Sobre
ellos y la influencia de AMLO habrá que poner la debida atención, porque sin
duda tienen las posibilidades de ganar las elecciones en Chiapas en 2018. ¡Chao!
@_MarioCaballero
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