“Abandona
el busto del dintel de mi puerta./ Aparta tu pico de mi corazón/ y tu figura
del dintel de mi puerta./ Y el cuervo dijo: “Nunca más”. Son versos del poema El cuervo de Edgar Allan Poe. En una
metáfora nada forzada, Juan Sabines Guerrero se ha convertido para los
chiapanecos en una maldición, en un espíritu maligno, en un pájaro de negro
plumaje que se niega a abandonarnos. Sabemos que se encuentra en el consulado mexicano
de Orlando, Florida, refugiado bajo el suave manto de la inmunidad diplomática,
pero jamás emprendió el vuelo. Si alguien pregunta si sacará sus sucias manos
del poder, le contestarán: “¡Nunca más!”.
Mientras
muchos tienen la atención puesta en lo que hace cada aspirante que busca ser el
próximo gobernador del estado, estamos perdiendo de vista lo que el ex
gobernador Juan Sabines está tramando para seguir en el poder a través de su
partido político Chiapas Unido, que un primer momento se llamó Partido Orgullo
Chiapas (POCH).
Conocido
como el “Doctor del Palacio”, Nemesio Ponce Sánchez fue el encargado de crear
dicho instituto. Si antes había dirigido operativos policiacos, persecuciones
políticas, encarcelamientos contra los opositores del régimen, destierros de
indígenas y desapariciones forzadas, como las de muchos líderes campesinos,
construir de la nada un partido político era cosa sencilla para el torvo y
autoritario ex subsecretario de gobierno.
Si
de algo ha carecido el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC)
es de autonomía frente al Poder Ejecutivo estatal. En una situación inaudita le
otorgó el registro al POCH tres meses antes de que se celebraran las elecciones
del 1 de julio de 2012. Las “autoridades electorales” en complicidad con
Nemesio Ponce evadieron las leyes, incurrieron en la falsificación de
documentos, falsificación de firmas, robo de identidad y, fraudulentamente, el
proceso concluyó con la aprobación de un juez nombrado por el mismo IEPC.
Así
fue creado el Partido Orgullo Chiapas, bajo el patrocinio del poder. Para el
colmo del cinismo tuvo el mismo logotipo que el Instituto Chiapas Solidario, y
para posicionarse políticamente utilizó las llamadas asambleas de barrio que
cada 20 de agosto, día del cumpleaños de Juan Sabines, celebraban también su
creación.
“El
Partido Orgullo Chiapas se perfila como la opción de izquierda moderna cercana
a la gente y se compromete a impulsar políticas públicas que lleven inmerso el
sentir de la población”, decía uno de los postulados del organismo. En esa
“izquierda moderna” se afiliaron funcionarios sabinistas como Alejandro Gamboa
López, ex secretario de Desarrollo y Participación Social, y Jaime Culebro
Guillén, ex titular del Instituto de Comunicación Social. Sorprendentemente, al
poco tiempo de su creación el POCH había logrado organizar Comités Municipales
en un 75 por ciento del territorio chiapaneco.
El
primer dirigente fue Carlos Alberto Herrera Ruiz, amigo personal y ex
colaborador de Sabines Guerrero, que fue asesor de los diputados del PRI en el
Congreso del Estado y luego titular del antiguo Comité Estatal de Construcción
de Escuelas, hoy INIFECH. Quien había sido acusado de acoso laboral y de sustraer
varios millones de pesos de los fondos de COCOES, era premiado con un liderazgo
partidista.
En
las elecciones de 2012, el POCH ganó -¿ganó?- dos presidencias municipales y
tres diputaciones locales.
María
Isabel Aguilera, esposa del mandatario y entonces presidenta del Sistema del DIF
Chiapas, fue nombrada dirigente estatal del partido en sustitución de Herrera. El
objetivo de colocarla en esa posición no sólo era tener el control político,
sino también impedir que personas ajenas al grupo de Juan Sabines tuvieran
acceso a las prerrogativas que por supuesto iban a parar a las cuentas
bancarias de la cúpula del POCH.
Isabel
Aguilera llegó a Chiapas a finales de los años noventa. Es originaria del
estado de Tlaxcala donde además ganó un certamen de belleza. Cuando pisó por
primera vez tierras chiapanecas lo hizo con una sandalia cuyo costo no podía
rebasar los doscientos pesos. Su atuendo de aquellos años, humildes y baratos, no
se compararon con los que se marchó al finalizar el gobierno de su esposo. Pues
eran prendas de diseño exclusivo.
Cuando
asumió la dirigencia del POCH, el 17 de agosto de 2012, era toda una señora
adinerada y soberbia, pero ignorante del buen oficio político. Su liderazgo en
el partido fue una simulación. De acuerdo con los comentarios de Mercedes León
Hernández, cómplice y fiel ayudante de la ex primera dama, Isabel Aguilera
mandaba las instrucciones a los subordinados desde un lugar desconocido y a
través de videoconferencias y mensajes de whatsapp. Ella era quien cobraba los
389 mil 205 pesos que el IEPC entregaba al partido mensualmente como parte del
financiamiento público.
Además
de los sustanciosos recursos recibidos por el IEPC se rumoró que el partido de
Juan Sabines recibía carretadas de dinero del erario de los chiapanecos por autorización
de Nemesio Ponce. Fue un festín de corrupción en el que se beneficiaron muchos
miembros de la mafia sabinista, mismos que hoy siguen regodeándose en la
impunidad, jugando golf, bebiendo champaña, viviendo en lujos departamentos en
Cancún, la Ciudad de México, Acapulco y Miami. Mientras los dueños legítimos de
ese dinero padecen hambre y mueren en las comunidades rurales por enfermedades curables
como la fiebre y la diarrea.
En
los comicios de 2012, el POCH obtuvo solamente 21 mil votos. Con eso quedó
confirmado que su creación no fue para robustecer la democracia y presentarse
ante el gran electorado como una alternancia política de éxito y vanguardia,
sino como una caja chica con la que el gobierno de Sabines Guerrero pudiera
seguir saciando su voracidad.
Parte
esencial de su fracaso electoral fue la mala elección de sus candidatos. Para muestra
un botón, dice el dicho. Primeramente, le dio la candidatura al gobierno del
estado a Marvin Lorena Arriaga, que después de ser encargada de elaborar la
síntesis informativa de la Comisión Estatal de Derechos Humanos pasó a ser
directora del CONECULTA con un rendimiento desastroso. Sin una pizca de
simpatía y con grandes dotes caciquiles, fue desechada.
Marcela
Bonilla Grajales fue quien después asumió esa candidatura, cuyo mayor logro era
haber sido señorita Chiapas en el lejanísimo 1987. Ahora bien, ¿a quién se le
ocurrió la grandiosa idea de que una restaurantera que sabe más de la
preparación de las botanas de carraca y chuti podía generar una campaña
política competente? La campaña de Bonilla Grajales fue un ridículo monumental
no sólo por la ignorancia de ésta, sino también por la estupidez de los que la
hicieron candidata.
CHIAPAS
UNIDO
El
Partido Orgullo Chiapas es hoy Chiapas Unido. El dirigente actual es Miguel
Ángel Córdova Ochoa, “El amigo Migue”, uno de los políticos del sabinato más
acaudalados del estado. Pesan sobre él señalamientos de nepotismo, tráfico de
influencias, enriquecimiento ilícito, corrupción con los programas sociales y
desvío de recursos públicos de cuando tuteló la Secretaría de Desarrollo y
Participación Social.
El
presidente municipal de La Concordia, Emmanuel Córdova García, es su hijo, y
pertenece a ese partido. Es un hijo de papi que abandona sus responsabilidades en
la localidad por andar de antro en antro en Tuxtla Gutiérrez. Es un borracho
empedernido. Le gusta exhibirse como un político poderoso, un empresario ganadero
dueño de ranchos, camionetas de lujo y residencias. Pero en realidad es un
rufián que se siente intocable por las influencias de su padre.
Hace
un par de días un grupo de ciudadanos lo acusó de estar desviando los recursos que
el Gobierno Federal envió para los afectados del sismo del 7 de septiembre pasado.
Dicen que pretende utilizar dicho dinero para financiar la campaña electoral de
su hermano Miguel Ángel Córdova García, al que busca imponer en la alcaldía así
como él fue impuesto por su progenitor.
De
esta forma se conduce el partido y los militantes de Chiapas Unido. El líder
Córdova Ochoa es un títere que obedece las órdenes de Juan Sabines Guerrero.
Piense
en esto: cada voto suyo para ese partido y para la alianza en la que esté agrupado,
será un voto para que Juan Sabines siga gobernando en el estado y lucrando con
las necesidades de los chiapanecos. ¡Chao!
@_MarioCaballero
Comentarios
Publicar un comentario