Dos
lecturas al interior del priismo desataron la imposición de Julián Nazar
Morales en la dirigencia estatal del partido. La primera nos dice que el nuevo
PRI, el de Ochoa Reza, Duarte, Borge y Peña Nieto, renació como en los viejos
tiempos: autoritario, ruin y traicionero. Porque no solamente cometió un
atentado contra la democracia de la institución, sino además conspiró para no
cumplir los acuerdos de renovar el liderazgo mediante la consulta a las bases.
La
segunda lectura nos revela que la insistencia de bendecir a Nazar Morales se
trata de un juego perverso de la cúpula nacional para abrir el paso a su propio
candidato al gobierno del estado, mientras que el nuevo líder operará con mucho
dinero para desgastar a los demás aspirantes que tal vez tienen mayores oportunidades
de triunfo en las urnas. Obvio esto no fue aceptado por un importante sector.
En cualquier caso, la pregunta es de dónde recibió línea Enrique Ochoa Reza, si
desde Los Pinos o desde Orlando, Florida.
EL
DEDAZO
En
el Diccionario del Diablo, Ambrose Bierce define la palabra imposición como el
acto de consagrar imponiendo las manos: ceremonia común a muchos sistemas
eclesiásticos, pero que es realizada con máxima sinceridad por la secta de los
Ladrones. Es decir, cada imposición es un abuso de parte de un grupo de autoridades
de tachable reputación.
Por
donde quiera verse, la designación de Julián Nazar no es en ninguna forma una
“propuesta de unidad”, sino surgió del dedazo y las complicidades en los niveles
más altos del poder.
Durante
la época del cesarismo priista, el dedazo funcionaba por una condición sine qua
non: el beneficiado por el dedo del Presidente no sólo se convertía en candidato
del PRI, sino en el próximo gobernante del país. Por eso no era extraño que
todos los perdedores corrieran a abrazar al ganador, a rendirle apoyo
incondicional y lo hacían inclusive declarando a todo México que el “partido”
había elegido al mejor hombre.
En
el dedazo, los que fueron excluidos entendían que su deber principal era
felicitar al favorito del Presidente para no tener problemas en su futuro
político. De lo contrario, aquel que criticaba la decisión mostrando signos de
deslealtad o abandonaba el partido, podía darse por enterado que su lugar sería
el ostracismo y, en el peor de los casos, la cárcel acusado de corrupción.
Esa
condición sine qua non, desde luego, ya no existe en la democracia de nuestros
días. El que no esté de acuerdo con el dedazo, ahora puede rechazarlo y
boicotearlo de diferentes maneras.
¿Cuándo
dejó de operar y ser efectivo? Desde que el PRI dejó de ganar elecciones.
El
Partido Revolucionario Institucional sabe mejor que nadie que el dedazo ya no
es un método seguro para lograr la unidad del partido en torno a un líder o un
candidato. Nada más en este sexenio, por ejemplo, un par de priistas se
volvieron desobedientes por no haber sido elegidos por el dedito de Peña Nieto:
el ex priista Carlos Joaquín González renunció a la militancia y fue respaldado
por el PAN y PRD al gobierno de Quintana Roo. Logró el triunfo con el 45.6 por
ciento de los votos destronando al PRI que siempre había gobernado en el
estado.
Jaime
Rodríguez Calderón, El Bronco, había sido presidente municipal, diputado local
y diputado federal priista. En 2015, el PRI no le dio la candidatura al gobierno
de Nuevo León y en lugar de ser sumiso se separó de la agrupación. El 7 de
junio del mismo año ganó la elección con el 48.8 por ciento de los votos
realizando campaña como candidato independiente. Hoy, es gobernador de uno de
los estados del país más importantes económicamente hablando.
PRI
VS. PRI
Decía
Lord Acton que con poder absoluto hasta a un burro le resulta fácil gobernar.
Lo más grave del dedazo que colocó a Julián Nazar al frente del priismo
chiapaneco no sólo es el exceso de poder, también la posible fractura en el
interior del organismo. Si bien es cierto que el PRI puede ganar la gubernatura
de Chiapas con un postulante priista, después de esta canallada es imposible
que lo logre estando dividido.
Por
la imposición de Miguel de la Madrid en el nombramiento del candidato
presidencial, el partido sufrió una fractura vital en 1988. Cuadros importantes
dejaron las filas para formar un frente opositor que se volvió una alternativa
política muy popular en aquellos años, liderado por Cuauhtémoc Cárdenas. Fue
una oleada de priistas que salió por la puerta grande. El partido de Calles
quedó tambaleando. De no haber sido por un pretexto eléctrico, “la caída del
sistema”, el PRI hubiera perdido por primera vez el control del país.
Así
que por lo visto los “muchachos” no aprendieron la lección. Un refrán nos
enseña que aquel que no conoce la historia está condenado a repetirla. La
imposición de Julián Nazar no significa triunfo, sino derrota; división y no
unidad. Como hace 29 años, en los próximos días podríamos ver un desfile de
buenos priistas abandonar el edificio de Santo Domingo y unirse a otros
partidos y combatir desde ahí al viejo PRI que presume ser nuevo. ¿A quién
benefició entonces el dedazo en Chiapas?
Con
la desbandada de priistas los más beneficiados serán sin duda los partidos de oposición,
incluido Morena.
La
guerra que viene, la electoral en 2018, será entre priistas tricolores y priistas
de otras siglas.
El
PRI recurrió a las viejas prácticas buscando su salvación sin saber que estaba cavando
su propia tumba. Y ya que estamos en la metáfora: Julián Nazar será el
enterrador.
ACUERDOS
DE PAZ
En
buena hora llegaron los acuerdos de paz entre Aldama y Chenalhó, dos municipios
que durante los últimos años han venido enfrentándose por la tenencia de la
tierra, las cuotas de poder y el control de los recursos.
Por
muchos años Chiapas ha sido noticia internacional por los sangrientos combates entre
hermanos. La falta de regularización en los feudos y las malas políticas
públicas del pasado que nada hicieron por solucionar la problemática de las
comunidades indígenas, fueron motivo suficiente para convertir al estado en un
camposanto. El derramamiento de sangre, la muerte y la orfandad, fueron el
común denominador.
Para
nadie es desconocido que Chiapas tiene un rezago de más de cincuenta años por
culpa de la indiferencia gubernamental, y que además es el estado más pobre de
México con cinco de los diez municipios con más alto nivel de desnutrición. Si
en las grandes urbes como Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de las Casas, Comitán
o Tapachula vemos casos indignantes de pobreza, ¿en qué condición estarán los
pueblos indígenas que por siglos han sido abandonados?
Las
últimas cifras del CONEVAL reportan a Ocotepec, Chalchihuitán, Sitalá, San Juan
Cancuc, Santiago El Pinar, San Adrés Duraznal y, precisamente, Aldama, todas de
población indígena, dentro de las comunidades más discriminadas y pobres del
país. De ahí la importancia de los acuerdos de poner fin a las diferencias y
trazar una agenda de trabajo en común con el gobierno del estado para combatir
la pobreza y la desigualdad que son los principales enemigos.
En
la reunión entre los alcaldes de los dos municipios, que fueron acompañados por
integrantes de cabildo, agentes municipales y representantes de las
comunidades, se privilegió el diálogo y el respeto. Ahí mismo se solicitó
reforzar la presencia de la policía para brindar mayor seguridad a las
familias, petición que fue atendida con respeto por la autoridad estatal.
Con
estos resultados, Juan Carlos Gómez Aranda, secretario general de Gobierno, sigue
dando muestra de ser un aliado del pueblo, un conciliador que hace política,
que cabildea, que platica, que tiene sensibilidad al proponer soluciones en
lugar de intimar con pistola en mano e imponer sus caprichos, tal como sus
predecesores lo hicieron en el pasado. Lejos quedaron esos tiempos.
Por
fin habrá paz en Chiapas. Hoy se harán realidad las letras de nuestro himno:
“Que se olvide la odiosa venganza; que termine por siempre el rencor; que una
sea nuestra hermosa esperanza y uno sólo también nuestro amor”.
PARA
MAGDALENA:
SE corre el rumor
que el que manda en la Universidad Autónoma de Chiapas es el porro Hugo Armando
Aguilar Aguilar, el secretario general que le da igual chantajear a los
maestros y alumnos, como armar grupos de choque para enfrentarse a quienes
piden su renuncia. Ya hablaremos del negro historial de este personaje. ¡Chao!
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
Comentarios
Publicar un comentario