Después
de leer el libro de Andrés Manuel López Obrador confirmé el concepto que desde
siempre he tenido de él: Un caudillo anticuado que no conoce la autocrítica y que
cree que para alcanzar la prosperidad del país sólo hacen falta “la simple
moralidad” y “algunas pequeñas reformas”. El libro se llama 2018: La salida. Decadencia y renacimiento
de México.
López
Obrador es un político que ha cambiado mucho. En 2006 representó un estorbo
para el PAN; en 2012, fue un mal menor y en este momento que va adelante en las
encuestas promete perdonar a los malhechores. Esto escribió en la página 102:
“Les decimos a los integrantes del grupo en el poder que a pesar del gran daño
que le han causado al pueblo y a la nación no les guardamos ningún rencor y les
aseguramos que tras su posible derrota en 2018 no habrá represalias,
persecución o destierro para nadie”.
Si
esto lo prometiera algún otro candidato, AMLO diría que tanta generosidad no
puede ser sino complicidad. Pero como viene de él entonces no puede haber lugar
para la desconfianza.
Páginas
después viene la explicación franca de la base de su proyecto de gobierno: “Los
comportamientos corruptos, aparentemente estructurales, se van a eliminar con relativa
facilidad porque, entre otros cosas, el presidente de la república no será
parte de esos arreglos y, por el contrario, se convertirá en el principal
guardián del presupuesto y en promotor decidido de la nueva cultura de la
honestidad dentro del Gobierno y en la sociedad” (página 105). El mesías.
Afirma
que al acabar con la corrupción el Gobierno podrá ahorrar 500 mil millones de
pesos cada año, dinero con que el Estado tendrá la capacidad para hacer las
inversiones necesarias que incentiven el crecimiento económico y la equidad
social. Esto, también, atraerá la inversión privada en proporciones de 1:16, es
decir, que por cada peso invertido por el Estado, las empresas privadas pondrán
16, tal como fue el caso, según palabras de López Obrador, durante sus años de
gobierno en la Ciudad de México (2000-2005).
Abunda
diciendo que con el empleo de estas sencillas medidas México crecerá 4 por
ciento en los primeros cuatro años de su gobierno, y un 6 por ciento los
restantes dos años. Asegura: “Los trabajadores habrán recuperado cuando menos
el 20% de su poder adquisitivo. Ningún mexicano padecerá hambre y nadie vivirá
en la pobreza extrema. Los adultos mayores gozarán de pensiones justas y
vivirán sin preocupaciones materiales y serán felices”.
Esto,
sin duda, invita a los mexicanos a creer que él es la solución a la pobreza y
la inseguridad: los dos peores males de la actualidad mexicana. Sin embargo, en
la página 261 el texto es delirante: AMLO deja de ser político para convertirse
en predicador. Hace de la agenda política un evangelio y del proyecto de
gobierno un plan para establecer una “república amorosa para promover el bien y
lograr la felicidad”.
Por
la forma tan atractiva con la que presenta su fórmula anticorrupción y
anti-neoliberalismo, la propuesta de López Obrador es como un oasis en el
desierto de la incredulidad, donde ya nadie cree en los políticos y en los
partidos. Es cierto. Pero ¿podemos creer en AMLO? ¿Podemos confiar el futuro de
la nación en sus manos, en un personaje que ha construido su imagen a base de
mentiras y chantajes?
AMLO COMO GOBERNANTE
Siendo Andrés Manuel López
Obrador dirigente nacional del PRD (1996-1999), Cuauhtémoc Cárdenas ganó la
elección a Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, la primera elección importante
ganada por El Sol Azteca. Ese triunfo ajeno a él de alguna manera impulsó su
imagen y el 2 de julio de 2000 ganó lo que ha sido hasta hoy el mayor triunfo
de su vida: gobernar el Distrito Federal. ¿Pero cuáles fueron los resultados de
su administración?
1. López
Obrador tomó protesta el 5 de diciembre de 2000, para ese instante la deuda
pública del Distrito Federal era de 28 mil millones de pesos. Al terminar su
gestión, la deuda era, según el propio AMLO, de 42 mil millones.
2. En
materia de corrupción, entregó al D.F. en el último lugar, a pesar de haber
implementado cientos de millones de pesos en diversos programas de combate a la
delincuencia organizada y de haber contado con la asesoría del ex alcalde de
Nueva York, Rodolph Giuliani.
3. El
desempleo que en 2001 estaba en 2.5% pasó a 5.78% en 2004. Incrementó el 70 por
ciento.
4. El
número de delitos aumentó de 17 mil 591 registrados en 2000 a 24 mil 430 en
2004.
5. En
marzo de 2004 surgieron los videoescándalos. En el primero, el secretario de
Finanzas de Andrés Manuel, Gustavo Ponce, fue filmado apostando en el casino
Bellagio, en Las Vegas, Nevada. En una investigación de la PGR se dio a conocer
que Ponce había realizado 37 viajes similares en el año y que usó 3 millones de
dólares de los fondos de la ciudad. López Obrador lo protegió para que éste se
diera a la fuga.
6. El
3 de marzo de 2004, se difundió el video en el que René Bejarano, ex secretario
particular de Andrés Manuel, recibía 45 mil dólares en efectivo del empresario
Carlos Ahumada. Al respecto, AMLO no dijo nada contra de su colaborador. Al ser
capturado Ahumada, reveló que él había grabado los videos para su propia
seguridad, ya que se sentía amenazado por legislador Bejarano. Después de esa
declaración todos los contratos con el gobierno de López Obrador fueron
cancelados.
7. Siendo
Jefe de Gobierno prometió reducir los salarios de los altos funcionarios en un
15%, pero según con el informe de 2005, el año que abandonó el cargo, se
reportó que los sueldos habían sido cubiertos totalmente y que tuvieron un
incremento del 2% por encima de la inflación.
AMLO Y EL NARCO
Siempre ha sido cuestionado el
origen de los recursos con los que López Obrador ha financiado su campaña
política desde hace más de una década. Al respeto, el silencio de AMLO se
presta para suponer que los dineros provienen de fuentes ilícitas.
1. En
2005, López Obrador impulsó a Juan Ignacio “Chacho” García Zalvidea a la
alcaldía de Benito Juárez, Quintana Roo. Estando éste en gobierno, fue puesto
tras las rejas por peculado y presuntos vínculos con el crimen organizado. ¿No
sabía AMLO del pasatiempo de su “gallo”?
2. En
la campaña presidencial de 2006, AMLO nombró coordinador de seguridad a Marco
Antonio “El Puma” Mejía López. Pero en abril de 2008, El Puma, siendo director del penal de Benito Juárez, Quintana Roo,
fue detenido por tener vínculos con Los
Zetas. ¿Tampoco lo sabía Andrés Manuel?
3. El
23 de septiembre de 2010, la bancada perredista en la Cámara de Diputados,
atendiendo las órdenes de López Obrador, introdujo a escondidas a Julio César
Godoy Toscano para que rindiera protesta como legislador. Recordemos que Godoy
era miembro de la organización criminal La Familia Michoacana.
4. En
mayo de 2013, cuatro maestros de Oaxaca fueron encarcelados por el secuestro de
varios niños. Se cuenta que pedían recompensa por los infantes para financiar
al Ejército Popular Revolucionario, un grupo guerrillero implicado en los
homicidios de Nochixtlán. De acuerdo con la prensa oaxaqueña, MORENA y la CNTE
presionaron para la liberación de los “maestros” secuestradores, y éstos fueron
liberados por negociaciones políticas.
5. Miguel
Ángel Almaraz es amigo íntimo de AMLO, y fue su coordinador de campaña en 2006
en el estado de Tamaulipas. En 2009, Almaraz fue preso por liderar una banda
criminal vinculada a Los Zetas,
dedicada al robo de vehículos, casa habitación y tráfico de gasolina.
¿Desconocía Andrés Manuel las pillerías de su amigo?
6. Durante
el periodo del tabasqueño en la dirigencia nacional del PRD, Delfina Gómez y Citlali
Ibáñez, alias Yeidckol Polevnsky, fueron las que hicieron el trabajo político para
recaudar recursos para el naciente MORENA en Guerrero. Estas señoras pactaron el
intercambio de dinero por posiciones políticas con José Luis Abarca, a quien
AMLO apoyó a la alcaldía de Iguala. ¿Será que López Obrador no sabía que los
familiares de la esposa de Abarca, María de los Ángeles Pineda, eran miembros
de Los Guerreros Unidos y que el
dinero que recibió para financiar a su partido venía de dicha organización criminal,
misma que está implicada en el asesinato de los 43 normalistas de Ayotzinapa?
Pregunto: ¿Está Andrés Manuel
ligado al narcotráfico? No lo sabemos. Pero con estos antecedentes puede usted sacar
sus conclusiones. Mientras tanto, yo no votaría por AMLO, ¿y tú? ¡Chao!
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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