Ante
la proximidad de las elecciones 2018, es inaceptable que no existan ofertas
reales y novedosas por parte de los partidos políticos que busquen reforzar
nuestra democracia, tan frágil como las leyes que la sostienen. Sin embargo,
son tres las cosas que deberían cambiar e instaurarse en la legislación: la
segunda vuelta electoral, la obligatoriedad del voto y la eliminación de los
organismos electorales de los estados.
La
segunda vuelta electoral vendría a dar mayor legitimidad a los gobiernos; la
obligatoriedad del voto, al determinar sanciones para los no votantes,
robustecería la democracia y haría más complicada la compra de los sufragios
porque con tanta gente obligada a votar no les alcanzaría el dinero a los
partidos para pagarles a todos.
Por
último, podrá acusarme de ser centralista, pero me parece absurda la existencia
de un sistema dual para la organización de las elecciones en México. Sobre todo
después de las acusaciones de fraude en Coahuila, que se repite y multiplica en
todas las entidades. Ha llegado la hora de desaparecer los organismos locales y
dejar que el Instituto Nacional Electoral (INE) sea el único responsable de
organizar todos los procesos en el país.
EL
FRAUDE EN COAHUILA
Humberto
Moreira, candidato a diputado plurinominal local por el Partido Joven y ex
gobernador de Coahuila, dijo que su hermano Rubén, actual gobernador del mismo estado,
le robó la elección.
Y
aportó pruebas. Dijo que su amigo El Tato
llevó a una casilla a 18 de sus familiares a votar por Humberto, pero al hacer
el cómputo en esa casilla sólo salió uno por el Partido Joven. Otro amigo, Pancho Colonias, llevó a ochenta
familiares a otra casilla a votar por Humberto, y a la hora de contarlos nada
más hubo uno para el Partido Joven. Es decir, que de 98 posibles y seguros sufragios
sólo obtuvo dos.
De
tal manera, que a dicho partido no le alcanzó para tener diputados
plurinominales en el Congreso local, situación por la que Humberto Moreira no
pudo tener la diputación y el fuero que lo protegiera de ir a la cárcel por los
muchos delitos en su contra. Recordemos que al término de su periodo como
gobernador dejó una deuda superior a los 35 mil millones de pesos, corrupción por
la que todavía no ha sido condenado.
Hay
éste y otros indicios de que las votaciones en Coahuila rebasaron todos los
límites en materia de manipulación y fraude. Una trampa más fue la de
multiplicar los membretes de los contendientes a tal punto que la tarea de los
funcionarios de casilla de contar y consignar los votos fuera imposible, pues
hubo más de cien opciones de alianzas y la misma cantidad de votos cruzados que
contar y registrar en las actas de resultados.
Lo
peor del escándalo es que puede haber complicidad de las autoridades locales. Humberto
Moreira sabe que llevó a 18 y 80 personas a votar por él, porque sabe que él
los indujo o los compró, y sabe que se los desaparecieron. En resumen, los
votos fueron depositados y luego sustraídos, lo que significa que Rubén Moreira
y toda su estructura hizo fraude coaccionando o sobornando al instituto de Coahuila
para cambiar los resultados a la hora de contar los sufragios emitidos, tal
como se hacía en los tiempos del más antiguo PRI.
FRAUDE
EN CHIAPAS
En
Chiapas, el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) no sólo ha
cometido fraude electoral, además ha servido para enriquecer a los consejeros
de cada periodo en turno. Expongo algunos datos de la gestión presidida por
María de Lourdes Morales Urbina:
1. María
Morales y el resto de los integrantes del Consejo General del instituto tomaron
protesta el primero de octubre de 2014, pero el 24 de noviembre del mismo año se
aprobaron un incremento salarial del cien por ciento, pues de 64 mil 800 pesos
pasaron a ganar 120 mil pesos mensuales, esto sin contar las prestaciones,
bonos y demás incentivos.
2. Para
organizar las elecciones de 2015, el IEPC solicitó un presupuesto de 933 millones
537 mil 584 pesos, donde se eligieron 122 presidentes municipales y 41
diputados locales. Dicho presupuesto no sólo era el más alto en la historia del
IEPC, sino el más alto de todo el país. Por otro lado, para los comicios de
2012, en los que además se eligió gobernador del estado, el monto fue de 321
millones 591 mil 45 pesos, tres veces menor al solicitado por Morales Urbina.
¿De dónde sacó la cifra?
3. Once
días antes del referéndum del 19 de julio de 2015, el Tribunal Electoral del
Poder Judicial de la Federación le ordenó al IEPC la suspensión de las campañas
políticas para hacer cumplir la paridad de género en las candidaturas. Esto, visiblemente,
generó pérdida de tiempo y de dinero. Una vez corregido el error, el organismo
no informó a la sociedad chiapaneca sobre el registro de los nuevos candidatos,
por lo cual mucha gente no supo por quién votar. Otra falla que ocasionó
abstencionismo, violencia en varios municipios y desconcierto el día de la
elección.
4. Una
semana antes del plebiscito de 2015, los ex consejeros se autorizaron un bono
de productividad por 140 mil pesos.
5. En
varios municipios de Chiapas, en especial los de la zona Altos, Centro y
Sierra, las boletas fueron impresas por ambos lados. Desde luego, hubo confusión
en los funcionarios de casilla al momento de contar los votos, y la mayoría de éstos
fueron cancelados o anulados porque los ciudadanos marcaron su sufragio por los
dos lados de la papeleta. ¿Corrupción o error?
6. En
abril de este año, un juez federal dictó auto de formal prisión para los ex
consejeros María de Lourdes Morales Urbina, Carlos Enrique Domínguez Cordero,
Ivonne Miroslava Abarca Vázquez y María del Carmen Girón López, por su probable
responsabilidad penal en el delito de la alteración de Listado de Electores.
Sucede que ellos modificaron
dicha lista para beneficiar la figura del Diputado Migrante. Miles de
chiapanecos no pudieron votar porque fueron eliminados de los registros. Así
fue que gente que vive en San Cristóbal de las Casas, por ejemplo, apareció
como residente en Estados Unidos, Yugoslavia, Escandinavia, Irak o en otro país
del mundo. Nadie estuvo en ninguno de esas naciones, pero su voto fue a favor
del candidato del PVEM, Roberto Pardo Molina. Fue un claro fraude.
ELIMINACIÓN
BENÉFICA
La última reforma transformó a los
institutos electorales en OPLES (Organismos Públicos Locales), sus consejeros pasaron
a ser nombrados por el INE y no por los Congresos que, al mismo tiempo, eran
controlados por los gobernadores. Además, las tareas de organización de las
elecciones se dividieron. ¿Funcionó? Obviamente no.
El instituto electoral de
Coahuila cerró a las once de la noche el Programa de Resultados Electorales
Preliminares (PREP) con tan sólo el 72% de las casillas contabilizadas, que le
daba cierta ventaja al candidato del PAN. Después, la presidenta del organismo
salió a justificarse por los supuestos errores del conteo rápido. El jueves por
la tarde, pasados cuatro días de los comicios, nadie en el mundo sabía quién
había ganado en una entidad con un padrón de tan sólo dos millones de
electores. No funciona. Se presta para la corrupción y la intervención de los
gobernadores.
¿La
eliminación de los OPLES traería algún beneficio? Por supuesto.
A los mexicanos nos cuesta cientos
de millones de pesos la coexistencia de autoridades locales y nacionales, y sin
que eso nos brinde la seguridad de elecciones transparentes y confiables.
Muchos países tienen un solo organismo, como Brasil, que cuenta con un listado
de 143 millones de personas y que da a conocer los resultados la misma noche de
las votaciones.
Lo que México necesita es una
sola autoridad, fuerte e independiente, con capacidad y recursos suficientes
para organizar una elección y con candados legales para que no pueda ser
manipulada ni por el gobierno federal ni por el estatal.
Mantener la situación tal como
está, es arriesgarnos a tener más casos como el de Coahuila y Chiapas. También
a seguir pagando un costo sin nada de beneficio. De hacer las regulaciones para
que el INE asuma toda la responsabilidad, los contribuyentes nos ahorraremos
muchísimo dinero gastado en inútiles burocracias locales que han demostrado no
tener autonomía ni carácter para enfrentarse a los gobernadores de sus estados.
¡Chao!
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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