Existe
una denuncia en la Procuraduría General de la República (PGR) en la que 50
funcionarios del sexenio 2006-2012, incluido el ex gobernador y hoy cónsul Juan
Sabines Guerrero, son acusados por los delitos de fraude, enriquecimiento
ilícito, asociación delictuosa, delincuencia organizada, fraude procesal, abuso
de funciones, peculado, entre otros. El abogado penalista chiapaneco Horacio
Culebro Borrayas fue el que la presentó el 7 de abril de 2013.
Además,
hay un expediente que la Auditoría Superior de la Federación entregó a la PGR
el 30 de junio del mismo año, en el que se detallan obras fantasmas pagadas al
cien por ciento pertenecientes al programa FISE 2010. Tan sólo en 2009 la
Federación envió a Chiapas 900 millones de pesos para la conservación de
caminos rurales. Pero de acuerdo a las investigaciones dichas obras nunca se
ejecutaron pero sí se pagaron, siendo éstas asignadas de manera directa a nueve
constructoras del ex gobernador de Oaxaca José Nelson Murat Casab.
Murat
usaba prestanombres. Uno de ellos fue José Manuel Flores Ríos, que de chofer de
camión de carga pasó a ser un hombre acaudalado. Fue asesinado a tiros en el
estado de Veracruz a principios de junio de 2013. Los que aparentemente estuvieron
relacionados con la asignación de dichas obras, entre Flores Ríos y Murat
Casab, fueron Mauricio Perkins Cardoso y Nemesio Ponce, ex funcionarios del
gobierno de Juan Sabines.
MAURICIO
PERKINS
Ayer
decíamos que “…los perros de caza son canes entrenados para asistir al hombre
en las cacerías” y que “Luis Videgaray fue el perro de caza de Peña Nieto.
Entretanto, Nemesio Ponce Sánchez y Mauricio Perkins Cardoso son los de Juan
Sabines, que desde hace unas semanas ya están en Chiapas para negociar su
regreso al poder”. Lo delicado es que ambos son peligrosos y eficaces a la hora
de cazar.
En
la lista de nombres de los denunciados están los de los hermanos Perkins
Cardoso. Mauricio fue jefe de la Oficina de Gubernatura, el que iba siempre al
lado del gobernador, el que cargaba las maletas repletas de dinero para lo que
se ofreciera. Mientras tanto, su hermano Carlos Fernando controlaba las
finanzas en el Poder Judicial del Estado.
(Carlos,
antes de ocupar ese cargo, fue demandado por Christian Vázquez Álvarez,
empleada de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Economía del
Estado, a la que acosó laboralmente, denigró y humilló. Por varios medios
intentó obligarla a que renunciara, pero ella se negó. Solicitó ayuda con la
titular de la Secretaría y pidió ser cambiada de adscripción, pero no obtuvo
ninguna respuesta favorable. En ambos casos le dijeron que su jefe tenía la
última palabra. En ese entonces Carlos Perkins era jefe de dicha unidad.)
No
es infrecuente que la persona de poder tenga un pésimo carácter y haga alarde
de su investidura con abusos de autoridad y vejaciones. Mauricio Perkins Cardoso
fue de los consentidos de Juan Sabines. Nadie como él para influir en las
decisiones del gobernador.
Al
estilo de Javier Duarte, Perkins Cardoso se ayudó de muchas personas para crear
empresas fantasmas para defraudar el erario de los chiapanecos. Y casi no dejó rastro.
En el Instituto de Comunicación Social de Gobierno del Estado (ICOSO), David
Díaz José fue el presunto encargado de construir compañías ficticias, localizar
a los prestanombres, identificar edificios para hacerlos pasar como oficinas
reales, imprimir facturas falsas y firmar los convenios de publicidad con el
organismo. Díaz obedecía las órdenes de Mauricio Perkins.
Siendo
titular de la Coordinación Administrativa de Gubernatura (CAG), dependencia que
no existe legalmente pero que manejó mucho dinero de manera discrecional
durante el sabinato, Perkins Cardoso pagaba sobornos a líderes políticos,
sindicales, magisteriales, campesinos, sociales, etcétera, para mantenerlos a
raya. Por eso mismo las manifestaciones y las marchas durante todo el sexenio
fueron casi nulas. Perkins y Sabines encontraron dos formas de acallar la
disidencia: a punta de balazos o billetazos.
Como
brazo derecho del ex gobernador Sabines, Perkins acomodó gente a modo en las
diferentes dependencias de gobierno, una de sus personas de confianza fue Gerardo
Díaz, que después de ser el pagador en la CAG fue colocado en el Instituto de
Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Chiapas (ISSTECH) para
controlar las finanzas del organismo. Díaz cumplió con la encomienda y luego
fue removido por el mismo Perkins al instituto de servicios al magisterio y de
la burocracia, donde sería nuevamente responsable de los pagos. Pero en un
arrebato de ira, lo acusó de robo y se cuenta que hasta lo envió a la cárcel.
De ese tamaño el poder y la prepotencia de Mauricio Perkins.
La
Secretaría de Economía, el Poder Judicial del Estado, la Secretaría de
Desarrollo y Participación Social, ICOSO, la Secretaría de Salud, las
universidades públicas como la UNACH, UNICACH y la Universidad Politécnica de
Chiapas, fueron las dependencias donde más hizo negocios en confabulación con
sus titulares. En estas instituciones pactaba desde la contratación de
servicios profesionales externos, donde él cobraba una jugosa comisión, hasta
la concesión de plazas laborales para sus familiares y amigos.
Por
ejemplo, un año antes de terminar la administración de Juan Sabines Guerrero,
Perkins ordenó la compra de equipo médico y la instalación de una sala de
hemodinámica para el Hospital de Especialidades Vida Mejor del ISSTECH. El
convenio lo hizo con la empresa Medsten, S.A. de C.V., que se comprometía a
proveer el equipo, adecuar el espacio, realizar el montaje de los aparatos y
brindar el servicio mediante pagos mensuales hasta finiquitar el total de la
compra. Esta adquisición fue por asignación directa, violando la Ley de
Adquisiciones y la Contratación de Servicios para el Estado de Chiapas.
De
dicha transacción mercantil no hay indicios que liguen a Mauricio Perkins, así
como tampoco lo hay en muchas de las maniobras que hizo en los demás
organismos. Pues siempre utilizó prestanombres. Sin embargo, se sabe que los
dueños de la empresa contratada son amigos suyos y que hasta el mes de
diciembre de 2012 habían cobrado una cantidad igual a los 23 millones 856 mil
278 pesos con 12 centavos, una suma incosteable para el hospital que como
consecuencia ha derivado en el desabasto de medicamentos.
El
contrato que pactó Perkins Cardoso fue muy ventajoso para la empresa, que
durante todo ese tiempo no pagó renta por el uso del espacio propiedad del
hospital. Y hasta la fecha arriba mencionada, el ISSTECH tenía la obligación de
cubrir 12 millones de pesos para ser el propietario de la sala de hemodinámica,
que según facturas el costo rebasa los 35 millones de pesos, pero el valor real
es incluso menor que la mitad.
LA
DENUNCIA
La
deuda que nos dejaron los miembros del sabinato es por más de 40 mil millones
de pesos. Para pagarla, sin incluir los intereses, cada chiapaneco tendrá que aportar
de sus bolsillos mil 717.10 pesos mensuales durante 30 años a partir de 2012.
¿Qué pasó pues con la denuncia?
En
el cuento En este pueblo no hay ladrones
de García Márquez, un joven aprendiz de ladrón entra a robar en los billares y
al no encontrar nada de valor decide llevarse las bolas de billar. Del hurto
los pobladores hacen un gran escándalo y el dueño del establecimiento exagera
la rapiña, diciendo que entre otras cosas también le robaron dinero en
efectivo. Pronto, el lugar se comienza a quedar sin clientes y el propietario
decide cerrar el negocio. El ladrón, un parroquiano asiduo al juego de billar,
va al local y lo encuentra cerrado. En la pared pusieron un letrero: “No hay
servicio por falta de bolas”.
Quitado
de la pena, Juan Sabines ha enviado a Chiapas a sus mejores perros de caza
(Nemesio y Mauricio) para apoyar a los futuros candidatos al gobierno del
estado. Y esto sucede cuando supuestamente el expediente penal contra los
sabinistas está integrado desde 2013. Así que mientras no haya ningún ex
funcionario detenido y Sabines Guerrero siga ganando terreno en el poder, lo
único que podemos decir es que para los chiapanecos no hay ni habrá justicia
por falta de bolas. ¡Chao!
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
Comentarios
Publicar un comentario