¿Por
qué ganó Donald Trump? Porque supo representar lo peor de la sociedad
estadunidense. En el discurso y en sus actos fue racista, misógino, narcisista,
megalómano, intolerante, agresivo, fascista y antimexicano, todos los
sentimientos que los gringos tenían ocultos. Dijo que podría dispararle a
alguien en la Quinta Avenida y que no perdería votos. El día de las elecciones lo
comprobó. Ese día el mundo se dio cuenta de la calidad de gente que tiene Estados
Unidos: un país que viola y se deja violar.
Morena
es el partido político más joven de México, pero el que más ha crecido en los
últimos años. Esto a pesar de las evidencias de que su dueño Andrés Manuel
López Obrador y sus gerentes, militantes y candidatos son corruptos. Dicen que
tenemos –todos- que sacar al PRI del poder porque ya no podemos seguir tolerando
la corrupción. Sin embargo, hay vídeos, testimonios de ex partidarios y
documentos que demuestran que el partido y AMLO son iguales o peores de
corruptos que el PRI.
Lo
peor es que después de todo, teniendo como espejo y gran precedente lo que ocurre
en la Unión Americana, la gente sigue creyendo que López Obrador y su partido
son la solución a los problemas de México. El próximo 4 de junio la sociedad
mexiquense se enfrentará consigo misma, le demostrará al resto del país de qué
está hecha. ¿Pasará la prueba?
¿QUIÉN
ES AMLO?
Cada
uno es como Dios le hizo y aún peor muchas veces, dijo Miguel de Cervantes. “Andrés
Manuel fue un niño al que no se le podía regañar ni corregir porque
acostumbraba a hacer berrinche si se procedía a reprenderlo. Cuando perdía su
equipo terminaba enfurecido”, cuenta el papá de López Obrador, que nunca negó
el carácter intransigente de su hijo y el rechazo a cualquier derrota.
De
1977 a 1982, se desempeñó como delegado del Instituto Nacional Indigenista en
su natal Tabasco. Antes había sido colaborador de la campaña al Senado de la
República del poeta Carlos Pellicer, quien ganó las elecciones. En 1982, apoyó
la candidatura del priista Enrique González Pedrero al gobierno del estado, que
en pago lo impuso en la dirigencia estatal del PRI en 1983.
En
1986, se une a la Corriente Democrática del PRI que encabezaron Cuauhtémoc
Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo. En agosto de ese mismo año se postula como
gobernador al estado de Tabasco por el Frente Democrático Nacional. Pierde.
Después de ese primer fracaso electoral asume la presidencia del PRD en el
estado en 1989 y publica el libro Tabasco,
víctima de fraude, en el que inicia su costumbre de acusar al gobierno de
todas sus derrotas.
Siendo
todavía líder perredista pierde las elecciones de 1991 en Tabasco, y organiza
el movimiento Éxodo por la democracia,
una marcha hacia la Ciudad de México para exigir respuesta al gobierno federal,
provocando bloqueos y atentados contra la paz y estabilidad social. “No sabe
perder”, diría don Andrés López Ramón, su padre.
En
1999, gana la jefatura de gobierno del Distrito Federal, aun cuando por ley no
podía porque no cumplía con el tiempo de residencia requerido para postularse
por un cargo público en la capital del país. Antes, dijo ser víctima de las
trampas del gobierno, pero cuando él hacia trampas legales para su ascenso en
el poder, todo estaba bien.
Durante
su mandato presumió haber elevado la obra pública sin endeudamientos, de
fomentar el empleo con la inversión extranjera y nacional y de reducir la
criminalidad. Empero, las cifras reales decían otra cosa. Inició su
administración con una deuda de 28 mil millones de pesos y según él la terminó
con 42 mil millones. En materia de corrupción, entregó el gobierno del D.F. en
el último lugar. El desempleo aumentó un 70 por ciento y la delincuencia pasó de
los 17 mil 591 casos registrados en 2000 a 24 mil 430 en 2004.
En
marzo de ese año, su secretario de finanzas Gustavo Ponce y su ex secretario
particular René Bejarano, fueron grabados recibiendo dinero de transacciones ilícitas
del empresario Carlos Ahumada.
En
2006, al ser derrotado por Felipe Calderón, vuelve a acusar al gobierno de
fraude y de conspirar en su contra. A esto reaccionó autonombrándose como presidente legítimo y armando un
conflicto post-electoral que terminó con un plantón de más de cien días en la Avenida
Reforma, que obstaculizó el tránsito, generó inconformidad social y pérdidas
económicas.
La
historia de 2012 fue casi la misma. Ergo vino su separación del PRD y fundó el
partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
¿QUÉ
ES MORENA?
Y
dijo dios AMLO: Hagamos un partido a nuestra imagen y semejanza; y señoree en
los Congresos estatales, en los estados, en los municipios, en el Congreso de
la Unión, en la Presidencia de la República, y sobre todo en las mentes de los
mexicanos.
La
mejor prueba de la corrupción de Morena son los videoescándalos de la diputada local
de Veracruz y ex candidata a la alcaldía de Las Choapas, Eva Cadena Sandoval.
En
uno de éstos se la ve recibiendo un millón de pesos como pago por legislar una
ley a favor del sector empresarial. “Ya estamos a mano”, le dice Cadena a su
interlocutora, ésta a su vez le agradece por cobrarles sólo un millón de pesos
y no los tres millones y medio que habían acordado en un inicio.
En
el primer vídeo, Cadena Sandoval aceptaba 500 mil pesos para entregárselos a
AMLO. En otro, recibe 10 mil dólares y 50 mil pesos en efectivo. En el tercero,
su locutora le dice: “mis amigos quieren que López Obrador sea presidente.
Tienen 5 millones de pesos para darle para su campaña”. Y Cadena le responde:
“Sí, mira, lo que podemos es hablar con Rocío Nahle (diputada de Morena), es
quien le acerca los dineros. Quien yo sé que le maneja financieramente las
cosas es ella”.
Ayer,
en conferencia de prensa, la diputada Cadena dijo:
1.
“Morena
asume las mismas prácticas que todos (los partidos)”.
2.
“Los
bonos que supuestamente no reciben los diputados de Morena en el Congreso de
Veracruz, se usan para financiar a AMLO”.
3.
“Después
de que salieron los vídeos me quitaron la candidatura y buscaron expulsarme del
partido, no querían que estas cuestiones se ventilaran públicamente”.
4.
“Morena
me usó como coartada para ocultar muchas cosas irregulares que ellos hacen”.
Ayer,
también, salió a la luz un audio en el que el hijo de López Obrador, Andrés
Manuel López Beltrán, le da instrucciones a la secretaria general del partido,
Yeidckol Polevnsky, para que utilicen una empresa (“conocida nuestra”, dice)
para justificar el financiamiento ilegal del instituto político.
¿QUIÉNES
SOMOS?
Si
en los videoescándalos hubieran sido políticos o gobernantes del PRI, PAN, PRD
o Verde, los mexicanos hubieran protestado con indignación e ira. Ahora que
fueron los de Morena, no fue así. Y aunque siempre nos hemos preguntado de qué
fuentes obtiene López Obrador los recursos para financiar su campaña, esta vez
que sabemos que la corrupción entre los de Morena y empresarios es uno de éstas,
nos quedamos callados.
¿Quiénes
somos entonces los mexicanos?
Dice
AMLO que los de Morena son hombres de probada honestidad. Pero por un lado nos dice corruptos al “darnos permiso”
de recibir las dádivas de los otros organismos políticos. Por el otro, nos pide
votar por su partido, que se construyó con dinero sucio, negocios turbios y con
el desvío de recursos públicos. Los “hombres de la honestidad”, hoy son todo lo
que criticaron del viejo PRI.
Votar
por Morena y los obradoristas para castigar al priismo, no es la solución. Es
votar en contra de la libertad, de la democracia, del futuro de tus hijos y de
tus oportunidades. Hay que votar con inteligencia, con juicio y con conocimiento
de causa, no guiados por el coraje ni porque las propuestas suenen bonitas.
Lo
que en este momento está en riesgo es nuestra moral como sociedad. Los
estadunidenses creyeron que Trump le devolvería la grandeza a su país y están
pagando las consecuencias de su estupidez. Si triunfa Morena en el Estado de
México estaremos aceptando la inmoralidad, la deshonestidad, la corrupción y la
estulticia: el retrato de lo peor de nosotros. Y esto simbolizará que “La
corrupción somos todos… todos los mexicanos”. ¡Chao!
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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