Los
diputados del Congreso del Estado de Chiapas aprobaron por unanimidad la
iniciativa de Decreto del Código de Elecciones y Participación Ciudadana, en el
cual se promueve, autoriza, defiende, protege y enaltece la reelección para cargos legislativos y municipales.
Con
lo aprobado, los congresistas locales podrán reelegirse hasta por tres periodos
más, y los presidentes municipales, regidores y síndicos pueden ser electos por
un periodo adicional. Es decir, los diputados pueden estar levantando el dedo
hasta por 12 años y los alcaldes por seis. Esto a partir del próximo año, 2018,
donde además se elegirá al nuevo mandatario estatal.
El
poder siempre ha sido cuestión de herencias y no de perpetuidad. Cada
gobernante deja por imposición o pactos previos con la alternancia, el poder a
sus sucesores. Luis Donaldo Colosio Murrieta fue el elegido para heredarlo de
la presidencia de Carlos Salinas, que lo escogió como su sucesor en el puesto.
Eran
los tiempos en que el presidente podía hacer ambas cosas, escoger y legar, porque
mandaba en el PRI, el partido que a su vez mandaba en el país. Durante su
campaña presidencial, Salinas hizo a Colosio senador de la República. Luego presidente
nacional del PRI. Después secretario de Desarrollo Social. Y el 28 de noviembre
de 1993, lo convirtió en candidato priista a la presidencia.
En
fin, el juego de ceder el poder como patrimonio es la esencia de nuestra
débil democracia, que al no existir la figura de la reelección los poderosos se
perpetuán en el gobierno heredándolo. Pero Colosio violó las reglas del juego y
lo mataron. Max Weber decía que detrás del poder nos mira la solemnidad de la
muerte. Y tenía razón.
LA
NO REELECCIÓN
El
Decreto de No Reelección fue
promulgado el 27 de noviembre de 1911 por el entonces presidente Francisco I.
Madero. Esta resolución impedía la reelección tanto del presidente de la
República como de los gobernadores de los estados.
Antes,
en 1878, siendo mandatario Porfirio Díaz Mori, luego de suceder a Sebastián
Lerdo de Tejada, se reformó la Constitución para determinar que el presidente
no podría ser reelecto para el periodo de gobierno siguiente. No obstante, la
reforma al artículo 78 constitucional ocurrida en 1887, abrió las puertas a la
reelección inmediata. Con lo cual Díaz logró permanecer en el poder por 35 años.
Díaz
logró darle a México un periodo de paz después de una larga época de
guerras sucesivas iniciada en la lucha
de independencia. También pudo imprimirle fortaleza al país y un crecimiento
económico que se basó en la modernización del campo, la industrialización y la
extensión de más de 20 mil kilómetros de vías férreas; seguido por otro donde
fue evidente el favorecimiento del gobierno de Díaz a la clase burguesa, el
incremento de la desigualdad social, el mal reparto de la riqueza nacional, el
cierre de los medios de comunicación y la privación de los derechos ciudadanos.
Aquel que no estaba de acuerdo con su régimen, era ejecutado.
Después
de tres décadas de altibajos, Francisco I. Madero hizo del lema “Sufragio
efectivo, no reelección” el sello del Plan de San Luis, con el que incitaba al pueblo
mexicano a levantarse en armas contra la dictadura porfirista, que fue
derrocada luego de un intenso año de lucha. Al caer Díaz, Madero fue electo
presidente, y entre sus primeras acciones de gobierno fue decretar la No
reelección modificando los artículos 78 y 109 de la Constitución.
Muchas
cosas han pasado desde entonces. Con la nueva reforma político-electoral promulgada
por el presidente Enrique Peña Nieto, el principio de No reelección ha quedado
anulado parcialmente para dar paso a una nueva democracia donde el pueblo podrá
decidir si quiere seguir teniendo el mismo diputado, alcalde, síndico o regidor
en el poder.
LECCIONES
DESAGRADABLES
1.
En
junio de 2011, Zoé Robledo Aburto fue elegido presidente de la Mesa Directiva
en el Congreso del Estado de Chiapas, posición que utilizó para amedrentar a
líderes políticos y sociales, presidentes municipales, síndicos e incluso a sus
similares que se atrevieron a oponerse a las atrocidades de Juan Sabines
Guerrero, su padrino político y principal promotor.
Siendo
diputado, Robledo Aburto fue cómplice en el fraude de los más de 40 mil
millones de pesos con que Sabines Guerrero dejó endeudado el estado, pues él
era el operador en el Congreso para la autorización de los préstamos, como los
más de 3 mil 700 millones de pesos que Sabines solicitó semanas antes de
terminar su periodo de gobierno.
En
el colmo del abuso, el 10 de octubre de 2012, Zoé Robledo subió a tribuna para
defender a Juan Sabines, calificando su gobierno como benéfico. Asimismo, se
anticipó a los hechos modificando la ley para que nadie de los miembros del
sabinato fuera enjuiciado por los actos de corrupción.
2.
Yassir
Vázquez Hernández fue alcalde de Tuxtla Gutiérrez (2010-2012) y otro de los
consentidos de Juan Sabines. Con poco más de 20 meses en el poder, dejó una
deuda a la comuna por 900 millones de pesos por el proyecto ¡Qué viva el centro!, hizo jugosos
negocios con la empresa Proactiva Medio Ambiente, S.A. de .C.V., colaboró en el
hurto de 300 millones de pesos en el proyecto de rescate al río Sabinal junto
con Sabines Guerrero y el cantante Emmanuel, canceló la obra pública, dejando
casi intransitables las calles de la ciudad, problemas con la basura, con el alumbrado
público y desabasto de agua potable.
3.
En
Tapachula, Emmanuel Nivón González,
siendo presidente municipal, incentivó la proliferación de centros nocturnos,
la prostitución ejercida en pleno centro de la ciudad, el establecimiento del
crimen organizado. También, dirigió la ciudad con serios problemas con la recolección
de basura, con inseguridad, con policías ligados a los tratantes de blancas y
narcotraficantes. Violó la Ley de adquisiciones al beneficiar a empresarios
constructores por asignación directa. Y al término de su gestión, dejó en las
cuentas bancarias del municipio la cantidad de cinco pesos.
4.
Federico
Ruiz Gamborino, ex regidor en Tuxtla Gutiérrez, se benefició de dicha figura
para hacer negocios con la obra pública. Estuvo en la cárcel por el delito de
peculado al erario municipal siendo secretario particular de Enoch Cancino
Casahonda, en la alcaldía de Tuxtla (1988-1991). Se rumora que falsificó la
firma del poeta para hacer sus fechorías financieras. También se cuenta que
aprovechaba los momentos de ebriedad del alcalde Cancino, le tomaba la mano y
le obligaba a firmar los cheques.
VENTAJAS
Y DESVENTAJAS
106
años han pasado desde la promulgación de aquel decreto. Muchos cambios han
sucedido desde entonces, pero en retrospectiva pareciera que aún no hemos
alcanzado el nivel de desarrollo, de democratización y de bienestar social que
se intentó conseguir durante la lucha de revolución. Por lo que motivó en 2014
a hacer la modificación a los artículos citados. Sin embargo, “Reelegirse o no
reelegirse, esa es la cuestión”, dijera el príncipe de Dinamarca.
¿Es
bueno o malo permitir la reelección?
Para
ser sinceros, tiene sus ventajas. Por ejemplo, la posibilidad de que un alcalde
pueda plantear un proyecto de gobierno a largo plazo que contemple la solución
de diversos problemas que aquejan al municipio y que requieren un plan
estratégico a determinados plazos. Lo mismo sucede en cuanto a los
legisladores, que necesitan seguir en el parlamento para concluir las iniciativas
de ley, reformas estructurales, entre otros.
Pero
por otro lado tenemos a los traficantes
del poder, que si en tres años incrementaron su riqueza obscenamente, como
Yassir Vázquez que se presume es dueño de una cadena de hoteles en Cancún
después de ser un político miserable que vivía en una casa de interés social, ¿qué
podemos esperar de ellos con seis o doce años incrustados en el gobierno? Una
devastación económica, política y social.
Otra
gran desventaja sería que ante la ausencia de candados, el candidato a
reelegirse puede desviar recursos públicos para autofinanciarse, cayendo en un
grave delito de defraudación al erario y desigualdad entre los competidores.
No
obstante, es posible que la reelección sea un avance en nuestra muy joven
democracia, siempre y cuando tanto el Congreso del Estado como el Instituto de
Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), en Chiapas, perfeccionen las
leyes, construyan un sistema transparente en las elecciones y brinden garantías
de equidad en las candidaturas y de respeto al voto ciudadano. ¿Podrán?, es la
pregunta
Por
el contrario, pasaremos de la herencia al monopolio del poder. ¡Chao!
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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