CAYÓ EL PRIMERO, ¿QUIÉN SIGUE?


La captura del ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington Ruvalcaba, es un logro importante para el sistema judicial mexicano, aunque fue detenido en Italia y aún sigue en la cárcel más grande de Florencia, fueron vitales las investigaciones de la Procuraduría General de la República y la colaboración de ésta con las autoridades italianas.

Tomás Yarrington fue gobernador del estado de Tamaulipas de 1999 a 2004. Comenzó a ser investigado luego de que uno de sus socios, Antonio Peña Argüelles, empresario de Nuevo Laredo, pidiera protección a la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) por temor a ser asesinado por el cártel de Los Zetas, quienes lo acusaban de haberse robado cinco millones de dólares. 

Peña Argüelles pactó con la DEA y se convirtió en testigo protegido y colaborador de la PGR. Fue a partir de sus declaraciones que se supo que Yarrington Ruvalcaba se había ligado al crimen organizado. Que con Osiel Cárdenas, líder del Cártel del Golfo, cimentó un imperio de terror de donde surgieron Los Zetas, y que su inmensa riqueza provenía de los sobornos recibidos del narcotráfico.

Se destaparon los negocios que trabó con Miguel Treviño Morales, el Z-40, y con su hermano Omar, el Z-42. Además, de que había palomeado las candidaturas impuestas por los capos para que contendieran y ganarán las alcaldías y, como la cereza en el pastel, encubrió sus empresas, residencias, haciendas y ranchos detrás de una compleja red de prestanombres.

En 2012, la PGR manifestó que buscaba a Tomás Yarrington por los delitos de lavado de dinero, delitos fiscales, enriquecimiento ilícito y delincuencia organizada. El Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales en el estado de Tamaulipas, giró la orden de aprehensión en su contra, pero para ese momento Yarrington ya era prófugo de la justicia.

“Curiosamente”, Yarrington fue localizado después de que en Tamaulipas hubo cambio de gobierno y de partido, salió el priista Egidio Torre Cantú y entró el panista Francisco García Cabeza de Vaca. El relevo en la gubernatura fue en octubre de 2016.

Cabeza de Vaca descubrió que el gobierno de Torre Cantú pagaba 4 escoltas que estaban al servicio de Tomás Yarrington, y lo informó a la PGR que inmediatamente envió funcionarios al estado tamaulipeco para entrevistar a los agentes. Después de esto, la Agencia de Investigación Criminal del Estado mexicano proporcionó información útil a las autoridades italianas para la localización de Tomás Yarrington, que sucedió el pasado domingo 9 de abril.

Sin duda esta historia da para sacar muchas conclusiones, pero el quid del asunto es que sí puede haber justicia en este país tan lastimado por los abusos de ex gobernadores rapaces, criminales, corruptos, autoritarios y ligados al narco.

¿Y LOS OTROS CUÁNDO?

El caso de Tomás Yarrington es un paradigma y una advertencia. También es motivo de esperanza.
           
1.      Roberto Borge Angulo gobernó el estado de Quintana Roo durante el periodo 2011-2016, y está demandado por posibles actos de corrupción.

El 25 de septiembre de 2016, el Ministerio Público de Solidaridad, Playa del Carmen, acusó a Borge Angulo de peculado y enriquecimiento ilícito a través de la querella FGE/QR/SOL/09/3943/2016. De acuerdo con las indagatorias Borge remató el 60% de la reserva de Puerto Morelos, 52% de Solidaridad, 36% de Benito Juárez, 23% de Cozumel, 20% de Tulum y 10% de Carrillo Puerto. El desfalco nada más en la venta de 44 predios es de mil 100 millones de pesos. Pero a mediados de 2015 se supo que se habían vendido 308 terrenos. Como ejemplo, Borge vendió un terreno de mil metros cuadrados en 5 mil pesos a Jaqueline González Canto, hermana del senador priista Félix González Canto.

2.      César Duarte Jáquez gobernó el estado de Chihuahua de 2010 a 2016. Es acusado de peculado y hasta el momento tres de sus ex colaboradores ya fueron detenidos por el mismo delito.

Se le acusa, igualmente, de la venta de inmuebles propiedad del Estado, de hacer descuentos en los salarios de los empleados del gobierno para financiar a la dirigencia del PRI estatal y de realizar compras directas a “empresas fantasma”. El 28 de marzo pasado, se le emitió una orden de aprehensión por peculado, y César Duarte huyó a El Paso, Texas, para evitar enfrentar los cargos en su contra. 

3.      Javier Duarte de Ochoa fue gobernador de Veracruz de diciembre de 2010 a octubre de 2016. Es denunciado por enriquecimiento ilícito, peculado e incumplimiento del deber. Hay quienes aseguran que lavó dinero del narcotráfico.

Hay dos denuncias ante la Fiscalía del estado en las que acusan a Duarte de haber adquirido propiedades por más de 3 mil millones de pesos con dinero público y de haber robado 675 millones destinados a la ayuda social.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) investiga en estos momentos 35 empresas fantasma y a 34 funcionarios involucrados en el fraude de 3 mil 300 millones de pesos en contratos con el gobierno de Duarte. Como resultado de las pesquisas la SEIDF ha cateado varios domicilios en la Ciudad de México, ha asegurado 112 cuentas bancarias y dos inmuebles que aparentemente Javier Duarte adquirió con dinero ilícito.

En febrero del presente año fue asegurada una bodega propiedad de Duarte, donde había pinturas, fotografías familiares, colecciones de balones de fútbol y tazas con imágenes religiosas. Lo más importante del hallazgo fueron 30 libretas donde la esposa del ex gobernador, Karime Macías, escribió con su puño y letra la planeación, preparación y ejecución de las acciones para desviar recursos públicos en beneficio personal y de sus cómplices.

En las libretas están anotadas detalladamente cuentas bancarias, propiedades en México y en el extranjero, y una extensa lista de familiares, amigos, funcionarios públicos, socios y otras personas con quienes hacían negocios ilícitos al amparo del poder.

Hoy, Javier Duarte es el hombre más buscado del país por la PGR y la Interpol. Y el quebranto financiero al estado de Veracruz asciende a 35 mil millones de pesos.

CASO SABINES

4.      Juan Sabines Guerrero fue gobernador de Chiapas por el periodo 2006-2012. Dicen que por haber financiado con 7 mil millones de pesos la campaña del presidente Peña Nieto adquirió impunidad y el nombramiento de Cónsul de México en Orlando, Florida.

Al final del sexenio dejó al estado una deuda de más de 40 mil millones de pesos. En junio de 2013, es acusado ante la Procuraduría por el fraude de mil 800 millones de pesos al haber contratado a cuatro empresas constructoras para realizar obra pública que no concluyeron. Se documenta que dichas empresas estaban vinculadas al ex gobernador de Veracruz Fidel Herrera Beltrán.

En la querella 039/2013 presentada ante la PGR es denunciado por enriquecimiento ilícito, fraude, peculado y otros delitos. Se presume que vendió La Torre Chiapas al empresario Ricardo Salinas Pliego. A todo esto se le acusa de tortura, de encarcelamientos injustificados, de fraude electoral, de decenas de muertos, de desviar recursos públicos para financiar a partidos políticos y, últimamente, de recibir dinero del narcotráfico, en específico de Gilberto Rivera, El Tío Gil, capo del Cártel de Sinaloa. Esto, dicen, ya fue denunciado a la PGR y la DEA.

Si cayó Yarrington, debe caer Borge, los Duarte y Sabines Guerrero. El sistema judicial mexicano también debe hacer justicia en estos casos. Las pruebas están visibles, y tienen que ir a la cárcel. Pero si no lo hace, el gobierno del PRI tendrá mucha culpa y se entenderá su complicidad. Ya basta de que lo políticamente correcto siga siendo lo políticamente corrupto. ¡Chao!

@_MarioCaballero

yomariocaballero@gmail.com

Comentarios