En
doce años nos dimos cuenta que el PAN no era igual al PRI, sino que incluso podía
ser peor.
En
el lejano 1939, un grupo de empresarios y activistas sociales encabezados por
Manuel Gómez Morín fundaron el Partido Acción Nacional en el local del Frontón
México, lugar en el que fue colgada una manta detrás de la mesa del presídium
con un mensaje muy esperanzador: “ACCIÓN NACIONAL”: Una organización permanente
de todos aquellos que, sin prejuicios, resentimientos ni apetitos personales,
quieren hacer valer en la vida pública su convicción en una causa clara,
definida, coincidente con la naturaleza real de la Nación y conforme con la
dignidad de la persona humana”.
El
PAN nació de la sociedad civil, no
del gobierno como lo hizo en su momento el PRI, y lo hizo con la ideología Humanismo
Político que se quiso hacer pasar como de Centro pero que obviamente es de Derecha.
(Se
entiende por Derecha al posicionamiento que adopta un grupo u agrupación
política que acepta las diferencias sociales como parte normal o natural de las
cosas, sin perseguir la igualdad social. En palabras claras, el PAN es
conservador, está siempre a favor de los grandes capitalistas, es religioso y
le importa un pepino si los pobres siguen siendo pobres.)
Como
partido de derecha en el poder, el PAN dejó de ser oposición y se volvió aliado
de los hombres más poderosos y adinerados para beneficiarlos y beneficiarse, y
también de la iglesia católica a la que ha ayudado a encubrir los casos de
pederastia de los sacerdotes.
Enarbolando
una moral fingida en sus discursos, los panistas critican y censuran lo que en
lo oculto promueven. En 2006, en Veracruz, prohibieron el uso de la minifalda,
los pantalones ajustados y las blusas con escote en las trabajadoras del
gobierno. El 15 de enero de 2009, en Guanajuato, decretaron sancionar con
prisión a las parejas que se besaran en la vía pública.
Pero
no dijeron nada cuando el ex diputado por Baja California, Rubén Alanís
Quintero, sostenía relaciones con un chico de 15 años de edad. Tampoco hablaron
cuando en el periodo de Fox se infiltró el narco en Los Pinos ni de los actos
de brujería de Martha Sahagún. Hipócritamente se opusieron con fiereza al
aborto, pero callaron cuando Jorge Serrano Limón, líder panista del Comité
Nacional “Provida”, protegió a curas violadores y utilizó millones de pesos del
erario público en la compra de artículos de lujo, lapiceros con incrustaciones
de oro, equipos médicos con sobreprecio y cientos de tangas (no es broma).
BREVE,
BREVÍSIMA HISTORIA
Cuando
se dio el regreso del PRI al poder, en 2012, el escritor Juan Villoro dijo en
un tuit: “Del PAN al PRI: termina la caricatura perfecta y volvemos a la
dictadura perfecta”. La historia del panismo vista desde afuera.
¿Qué
ha hecho el PAN en favor de la democracia y el bienestar de las familias
mexicanas? En primer lugar, logró que se concibiera en el 2000 la alternancia
democrática, con Fox, su gran y único triunfo. Pero de ahí en adelante no ha significado
nada para la gobernabilidad y el progreso.
Acción
Nacional es una caricatura del viejo PRI. O una calca de baja calidad que desde
siempre ha demostrado en todos los niveles de gobierno ser un partido incapaz
de regir los destinos del pueblo.
Cuando
tuvo la oportunidad de tomar las riendas del país se dedicó a hacer todo lo que
criticó del PRI: el gobierno de Vicente Fox involucró corrupción, tráfico de
influencias y favoritismos impunes de la alta burocracia y de los magnates.
Felipe Calderón, “el presidente del empleo”, dejó al final de su administración
a 867 mil 271 desempleados y manchó todo el territorio con la sangre de más de
70 mil muertos por la guerra contra los cárteles de la droga.
¿Se
acuerda del fraude del FOBAPROA, aquel fondo de contingencia creado para rescatar
a los bancos? Pues Acción Nacional tiene mucho que ver.
Lo
que se conoció como el robo del siglo
fue aprobado desde el Congreso por los diputados del PAN y del PRI (326 votos),
que recibieron la orden de Ernesto Zedillo (presidente de México), Vicente Fox (gobernador
de Guanajuato) y de Felipe Calderón (dirigente nacional del PAN). El monto autorizado
fue de 552 mil millones de pesos, equivalente al presupuesto de Chiapas durante
un largo siglo. Y mientras los banqueros, panistas y otros empresarios (los
grandes beneficiados del hurto) gozan de riqueza y buena salud, los mexicanos seguimos
pagando el hurto.
Así,
el PAN detectó la corrupción del PRI y la aprovechó para enriquecerse.
Aquí,
en Chiapas, no hay mejores ejemplos de la ruindad y la depredación del panismo
que Valdemar Rojas, Enoch Araujo Sánchez, Victoria Rincón Carrillo y Francisco
Rojas Toledo, éste último al final de su execrable gestión (1999-2001), lanzó
una minuta de acuerdo al cabildo de Tuxtla Gutiérrez en la que propuso la
aprobación de bonos de productividad
para los altos mandos del ayuntamiento. Y el bono que Paco Rojas recibió fue
por 2.7 millones de pesos.
Siendo
presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez, Enoch Araujo engrosó la nómina de
aviadores (familiares y amigos incluidos), negó la construcción de obras
públicas y, por si el desastre fuera poco, sostuvo un conflicto directo con el
ex gobernador Julio César Ruiz Ferro a quien culpó de asesinato y fraude a los
chiapanecos.
Paco
Rojas dejó prácticamente en ruinas el Ayuntamiento. Y como premio le dieron una
curul en San Lázaro, donde casi no asistió a las sesiones del Congreso pero sí
hizo jugosos negocios con otros alcaldes y diputados, sobre todo panistas. En
2006, se rumoró que había negociado su candidatura al gobierno de Chiapas a
favor de José Antonio Aguilar Bodegas, del PRI, en 20 millones de pesos. Y en
2008, fue encarcelado por los delitos de violencia familiar y homicidio calificado en grado de
tentativa al golpear brutalmente a su ex esposa Mirna Camacho Pedrero, también
del PAN.
Vicky
Rincón, que reniega de sus raíces veracruzanas, estuvo en el final del panato en Tuxtla. Ella ayudó a enriquecer
a sus amigos y dirigió el gobierno municipal en medio de la torpeza, ignorancia
y caprichos. En su locura, en un evidente atentado al ecosistema, se pasó todo su
mandato matando zopilotes a pedradas en el antiguo aeropuerto de la ciudad.
De
Carlos Palomeque Archila, ex dirigente estatal del PAN, se cuenta que con Pablo
Salazar Mendiguchía cobraba en la nómina gubernamental un sueldo similar a los
cien mil pesos mensuales, proeza que logró hacer también con Juan Sabines
Guerrero, con quien presumía Palomeque tener una relación de muchísima
confianza.
En
muchas ocasiones la militancia demostró los abusos de Palomeque en la venta de
las candidaturas. Las plurinominales, en su mayoría, dicen que las repartía
según acordaba con Sabines Guerrero y por las cuales recibía un fuerte peculio
proveniente de las arcas de Chiapas.
Janet
Ovando Reazola, actual dirigente, es acusada de malos manejos en las finanzas
del instituto, clientelismo y de estar enfrentada con los cuadros panistas más
distinguidos.
Uno
de los escándalos de Ovando es el que surge de los presuntos desvíos que hace de
los recursos del PAN para beneficiar a la congregación evangélica denominada
Ministerio Internacional “El Rey de Gloria”, en la que ella es miembro. El
pastor, Carlos César Burguete Flores, es el vínculo directo con la líder
albiazul y su principal promotor.
Pero
eso no es lo peor. Como diputada federal, Janet Ovando presuntamente utiliza
fondos federales para pagar los gastos de dicha congregación cristiana y no en los
programas sociales para los cuales fueron destinados. Además, puestos importantes
como el de la tesorería del organismo están en manos de los feligreses de dicha
iglesia.
¿SÍ
SE PUEDE?
Los
que alguna vez se creyeron los heraldos
del cambio se transformaron en acaudalados decanos de la perversidad, del
chantaje, de la moralina, del atraco en igual o mayor proporción que los peores
priistas, quienes a pesar de sus excesos e hipomanías creen que aún pueden volver
a gobernarnos.
Hace
ya muchos ayeres Andrew Loog Oldham, autoproclamado descubridor de la banda de
Mick Jagger, para promover la rebeldía del grupo británico lanzó una campaña
con el lema: “¿Dejarías que tu hija se casara con un Rolling Stone?”. Hoy sin
duda esta frase tendría que referirse a las abuelas.
Pero
si la trasladamos al tema de nuestro momento sería: “Tú, ¿dejarías otra vez el futuro
de tus hijos en manos de un panista?”. ¡Chao!
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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