Décadas
atrás se creyó que nunca habría una verdadera democracia sin partidos. ¡Oh
decepción! Juzgamos mal al pensar que la libertad de elegir sería suficiente
para que el pueblo escogiera la mejor opción, es decir, la nuestra.
En
2000, el IFE dirigido por José Woldenberg creó las condiciones para una
elección confiable y la vida política nacional se renovó con dos grandes
asombros: la oposición podía ganar y eso no implicaba una mejoría. Después de los
setenta años del PRI en el poder, con el PAN entendimos que los partidos no se
dedican a resolver los problemas, sino a administrarlos.
Pero
al multiplicarse las opciones (partidos) llegó la época de la partidocracia, que Gustavo Bueno define
como “una deformación sistemática de la democracia”. Es decir, cada partido
tiene por obligación atacar al otro, sabotearlo, denigrarlo.
En
la guerra y en el amor todo se vale, dice un viejo aforismo. Maquiavelo era más
directo: El fin justifica los medios.
Según
la Real Academia Española, sabotaje es el deterioro que se hace a
instalaciones, productos, etcétera, como procedimiento de lucha contra los
patronos, contra el Estado o contra las fuerzas de ocupación en conflictos
sociales o políticos. Además, oposición u obstrucción disimulada contra
proyectos, órdenes, decisiones o ideas.
Un
día que La Tigresa estaba haciendo
uso de la palabra en la tribuna del Senado, Porfirio Muñoz Ledo se levantó y le
gritó “¡mentirosa!” en varias ocasiones. “Bueno, compañero, ahora tengo dos
opciones, terminar mi discurso o bajar a partirle su madre”, le dijo Irma
Serrano. La tigresa soltó el zarpazo al ver que alguien quería sabotearle el
chiste.
En
la partidocracia lo que interesa es el poder y no darle vigencia a la decisión
de los ciudadanos, mucho menos identificarse con los intereses de la gente. Y
si alguien sabe de las luchas por el poder son los viejos priistas: maestros en
el chanchullo, en los trinquetes, en los golpes por la espalda, en sabotearse
entre ellos mismos.
Uno
de los inolvidables casos de sabotaje fue el de los comicios de 1988, cuando
Cuauhtémoc Cárdenas fue víctima de un clarísimo fraude electoral que se
justificó con un pretexto eléctrico: “la caída del sistema”. Era el momento de
darnos cuenta de que al ser las fuerzas del gobierno quienes organizan las
contiendas, la democracia al es un anhelo y no una realidad.
Las
diferencias que tuvieron Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo Morales, cuando
eran presidente y secretaria general del PRI respectivamente, acabaron con las
ilusiones del priismo de volver a mudarse a Los Pinos en 2006.
Madrazo
acusaba a Gordillo Morales de tener a gente en altos puestos en el gobierno
foxista, de negociar con los panistas y de crear una organización política para
impulsar una candidatura ajena a su partido. “¿Eres priista?”, le preguntó
Madrazo ya siendo candidato a la presidencia de la República. “Soy del PRI,
pero no soy madracista”, le contestó la
maestra.
Meses
antes la maestra Gordillo se había enterado de que el que la obstaculizó para
que ella no asumiera la dirigencia nacional había sido el mismo que la encumbró
en el liderazgo del SNTE en 1989, Carlos Salinas de Gortari. De ahí vino la
ruptura con el ex presidente y su posterior expulsión del partido. Días después
de su encarcelación, la revista estadunidense Forbes la calificó como una de las “10 personas más corruptas en
México”.
En
2005, la ex lideresa magisterial fundó el partido político Nueva Alianza y participa
por primera vez en las elecciones de 2006 lanzando como candidato a Roberto
Campa Cifrián, que logró una votación pobre pero suficiente para mantener el
registro de la organización. Ahí, Elba Esther Gordillo no quería ganar la
presidencia, sino desquitarse de la traición del ex presidente Carlos Salinas. Pagó
traición con traición. De tal manera, hizo lo posible para mermar las fuerzas del
PRI, sabotear a Madrazo y apuñalar al partido que le había todo, riqueza y
poder.
ARELY
MADRID
Sin
embargo, el PRI no es malo: tiene los mejores estatutos, la mejor ideología
política, propuestas de vanguardia y una larga historia que como institución
proporcionó el desarrollo, el progreso, la paz y la estabilidad económica en México.
Pero no podemos decir lo mismo de gran parte de sus militantes. Sobre todo de los
dinosaurios.
En
el Revolucionario Institucional las luchas por el poder suelen ser sangrientas.
Y aquellos que no puedan obtenerlo harán hasta lo imposible para impedir que
los demás lo hagan.
Muy
similar al caso de la maestra Gordillo Morales, Arely Madrid Tovilla arruinó a
su compañero de militancia y vendió a su partido al maniobrar políticamente a
favor de militantes de otros partidos.
Arely
Madrid ha sido en cinco ocasiones diputada federal, una vez diputada local y
una vez senadora, siempre por la vía plurinominal. El PRI le ha dado todo lo que tiene. Pero en 2006, un mes antes de
celebrarse los comicios locales y en los que se elegiría gobernador, Madrid
Tovilla convocó en su residencia a sus operadores para pedirles que
consiguieran el mayor número de votos
priistas para Juan Sabines Guerrero que para ese entonces ya había
renunciado al PRI para convertirse en candidato de la Coalición Por el Bien de
Todos.
Semanas
antes, en la oficina de Mario Vázquez Raña (ex dueño de Organización Editorial
Mexicana), la cúpula priista había elegido a José Antonio Aguilar Bodegas como
candidato a la gubernatura de Chiapas, haciendo a un lado al vástago Juan
Sabines Guerrero a quien como premio de consolación le dieron una curul en el
Senado. Pero éste declinó a la oferta.
Con
la ayuda de Arely Madrid, Sabines Guerrero superó a JOSEAN por una diferencia
de 6 mil 282 votos. En pago, Sabines impone a Madrid Tovilla en la dirigencia
estatal del PRI en 2007 y se cuenta que durante todo el tiempo que estuvo en el
cargo el ex gobernador le entregó jugosos subsidios al organismo. Pero el
sabotaje de Madrid al partido no paró ahí, pues se le acusó de vender las
candidaturas hasta en 10 millones de pesos.
A
su salida, la agrupación política era un desastre, hundida en el descrédito. De
ser la agrupación política que por décadas mantuvo la hegemonía en el estado
pasó a gobernar nada más el 20 por ciento de la población chiapaneca.
Judas
ganó 30 monedas de oro por traicionar a Jesucristo, y Arely Madrid se hinchó de
dinero al traicionar al partido y hasta tuvo tiempo de colocar a su hijo Mario
Escobedo Madrid en la Secretaría de Organización del instituto, primero, y
luego lo hizo regidor en el gobierno municipal de Samuel Toledo Córdova Toledo.
El crimen paga.
COMO
EL HERPES
En
el 88° aniversario del PRI, Arely Madrid recibió del presidente Peña Nieto la
presea al mérito por la lucha femenil y sus acciones en los proyectos sociales,
que fue algo así como los premios que reciben los artistas por su “larga trayectoria”,
eufemismo de ancianidad. La verdad
es que nunca ha hecho nada de eso.
Ahora,
en tiempos de reacomodos políticos, vuelve (como el herpes cada cierto tiempo) exigiendo la renovación de la dirigencia
estatal. La acompaña Sami David David, político del que Pablo Salazar se
encargó de humillarlo y evidenciar su torpeza y mediocridad en la elección del
año 2000.
¿Qué
autoridad moral tiene Arely Madrid para exigir esto? Ninguna.
En
la fracción cuarta del artículo 63 de los estatutos del PRI, dice que perderá
su militancia aquel que apoye públicamente o realice labores de proselitismo a
favor de un candidato de otro partido político. A la sazón, ¿qué esperan los
priistas para solicitar la expulsión de Madrid Tovilla? ¿O serán cómplices de
la estafa y dejarán que su ley siga siendo letra muerta?
Si
la señora Madrid cumple sus propósitos de secuestrar al PRI, quedará patente
que los priistas no sólo toleran la traición sino que, en cierto modo,
necesitan que los traicionen.
PARA
MAGDALENA
El diputado Carlos Penagos
Vargas se enfrentó en diciembre de 2015 a los empresarios que cobran el uso de los
estacionamientos en las plazas comerciales. Lo hizo con valor y
responsablemente, porque este cobro va en contra de la ley y de la economía
familiar. Ahora toca que las demás autoridades hagan su chamba y defiendan a
los tuxtlecos de este abuso. Ya basta de tanta impunidad… DICEN QUE los ex consejeros del IEPC están que tiemblan porque ya
se giró la orden de que los investiguen hasta llegar a las últimas
consecuencias. ¿Será que por fin habrá justicia? ¡Chao!
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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