Mirémonos
a nosotros mismos frente a frente, dijo Friedrich Nietzsche en su obra El
Anticristo, y veremos que “Nuestra vida y nuestra felicidad se encuentra más
allá del Norte, de los hielos eternos y de la muerte”. Pero la autocrítica no
es propia de nadie, mucho menos en tiempos electorales.
Si
el senador Zoé Robledo Aburto se hubiera contemplado a sí mismo como en un
espejo, verse tal como es en realidad, quizá, y sólo quizá, no hubiera dicho tantas
tonterías como lo hizo el día que hizo pública su separación del PRD para
integrarse a las filas de la empresa de
Andrés Manuel López Obrador: MORENA.
“¡Qué
doloroso y sobrecogedor es el espectáculo que se ha ofrecido a mis ojos!”,
hubiera dicho Nietzsche, porque lo que ofreció el senador Robledo fue un acto
exhibicionista, al desnudo, de su
cinismo, inmoralidad e hipocresía en todo su esplendor.
La
increíble explicación que dio sobre su alejamiento del PRD, fue un insulto: “Me
separo para ir por un cambio de régimen con Andrés Manuel López Obrador”, dijo.
¿Con quién –disculpe, senador, no lo escuche bien-, dijo que buscará un cambio para
el gobierno de México? “Con López Obrador, mi querido Mario”. ¡Ah, bueno! Yo creí
que con una persona honesta, inteligente, de buena calidad moral y transparente
tanto en su modo de vivir como en sus finanzas. O sea, que eligió usted al
mejor, senador. “Así es, Mario”. ¡Perfecto!
Qué
Zoé Robledo haya resuelto cambiar de partido y con ello seguir hundiendo su
insustancial, corrupta y pestilente carrera política (¿qué ha hecho por Chiapas
en todos estos años?), es muy cosa suya. Pero que haya querido vernos la cara
de tontos, es imperdonable. Dice un dicho que para ser un buen político se
necesita tener una mente clara y una cola muy corta, y no es el caso de Zoé.
RAÍZ,
FRUSTRACIÓN Y SURGIMIENTO
Zoé
Robledo creció viendo cómo su familia se hacía pedazos por el colosal fracaso
político de su padre. Y tal parece que cada movimiento político, cada embestida
que le da a la realidad, es motivado por sentimientos de venganza, por esas
ganas de querer desquitarse de la afrenta familiar, para desahogar los años de
su infancia en la frustración, en donde se ven claramente las intenciones de su
progenitor, Eduardo Robledo Rincón, de gobernar a Chiapas a través de él.
Eduardo
Robledo Rincón fue gobernador del estado por 69 días, ni bien se había
instalado en Palacio de Gobierno cuando el ex presidente Ernesto Zedillo lo
sacó a patadas.
El
pequeño Zoé tenía 15 años de edad cuando Robledo Rincón anunció en cadena
nacional su supuesta “renuncia voluntaria” al gobierno de Chiapas, que en
verdad se trató de un pacto político entre el presidente Zedillo y el obispo de
San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz, que pidió la cabeza de “Lalo” Robledo
alegando la incompetencia de éste para gobernar la entidad y para solucionar el
conflicto zapatista.
Ernesto
Zedillo cumplió el capricho de Samuel Ruiz, le quitó la gubernatura a Eduardo
Robledo y le dio en cambio la Secretaría de la Reforma Agraria, para luego mandarlo
a Argentina como embajador de México. Después de eso nada se supo de los
Robledo Aburto.
Y
si un pacto político los sentenció al olvido, otro pacto los hizo volver. Zoé
Robledo convino el regreso de su familia a Chiapas con el ex gobernador Juan
Sabines Guerrero, y por eso su lealtad enfermiza
hacia Sabines y a la mafia que castigó a los chiapanecos con la corrupción,
abusos de poder y la impunidad. De ahí que Zoé esté implicado en el hurto de
más de 40 mil millones de pesos al erario de los chiapanecos.
Fue
Juan Sabines quien hizo a Robledo Aburto diputado local en la LXIV Legislatura,
respaldado por la coalición PAN-PRD-PANAL y Convergencia, donde fue presidente
de la Mesa Directiva del Congreso del Estado. Y, al término del periodo, en tan
sólo 13 días, le dio la candidatura plurinominal por el PRD al Senado de la
República, incluso por encima de las impugnaciones que el partido había hecho en
tres ocasiones sobre la candidatura de Zoé Robledo.
Así
fue que de ser un niño rencoroso, rodeado de la frustración de su padre, surgió
como político gracias a la ayuda de Juan Sabines Guerrero, y ahora sueña con
convertirse en gobernador de Chiapas, estado que desconoce brutalmente porque
aunque nació en Tuxtla Gutiérrez, nunca
vivió aquí.
MONUMENTOS
A LA INFAMIA
El
mismo día que anuncia su adhesión al partido MORENA, Zoé Robledo es
entrevistado para un importante rotativo nacional y sus respuestas son
monumentos a la infamia.
El
senador Robledo Aburto empezó condenando la supuesta operación de estado entre el presidente Enrique Peña Nieto y el
dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, que “están dispuestos a formar un
tapón contra López Obrador, con la compra de votos y la manipulación de
programas sociales”, dijo.
Cínico.
Por una operación de estado llegó al Congreso de Chiapas en los comicios de
2009, en las que ganó la diputación por el Distrito de Motozintla y con una inexplicable ventaja sobre sus
oponentes, pues era un perfecto desconocido.
-
¿Fue
el momento de tomar la decisión de pasarse a MORENA?, lo cuestiona el
periodista.
-
Llegó
el momento de decidir de qué lado estar, si del régimen que ahonda la
desigualdad o con el cambio que responda a las necesidades de la gente,
responde.
Infame.
Por un lado ayudó a “ahondar la desigualdad” de los chiapanecos, como en junio
de 2011, cuando es elegido presidente del Congreso local y utiliza su posición
para amedrentar a los opositores del régimen
sabinista, a los que coacciona, persigue políticamente y silencia por la
vía de las amenazas. Como diputado presidente aprobó para Sabines los recursos millonarios
que endeudaron a Chiapas y, el 10 de octubre de 2012, subió a tribuna y
pronunció uno de los discursos más sensibles sobre Sabines Guerrero, al que
encumbró como el salvador de los chiapanecos y glorificó los “logros” de su
gobierno. Para rematar su servilismo, modificó
la ley para que el ex gobernador no fuera enjuiciado por los actos de
corrupción.
Dice
Zoé: “Yo estaré donde se me indique. Yo no abandonaré mi posición en el senado,
mi postura crítica en tribuna”.
Pregunto:
¿qué propuestas ha hecho el senador Robledo Aburto de las que hayamos visto un
impacto importante para el desarrollo del estado? Ninguna. Y de qué postura
crítica habla, ¿la de la censura a la corrupción que hay en los gobiernos y la
petición de cárcel para los ladrones? ¡Qué hipócrita! De ser así, ¿entonces por
qué no pide cárcel para Juan Sabines, Yassir Vázquez, Nemesio Ponce, para los
Gamboa López, los Perkins Cardoso, etcétera? Obviamente, porque no le conviene.
“¿Cómo
ve a López Obrador?”, le preguntan. “México necesita un líder que la gente siga
por convicción no por conveniencia, que no ha cambiado su manera de vivir, que
ha hecho de la honestidad un ejemplo para quienes queremos estar a su lado”,
respondió.
En
esto le doy la razón al senador: AMLO sigue siendo el mismo truhán, corrupto,
doble cara y nefasto de siempre, de cuando militaba en el PRI. Memorable es la
derrota que sufrió ante Roberto Madrazo por la gubernatura de Tabasco en 1994,
cuando López Obrador tomó carreteras y bloqueó los accesos a PEMEX (igual como
manipula las actuales marchas de la CNTE), asimismo, instaló un plantón
permanente en la Plaza de Armas de Villahermosa e impugnó las elecciones,
demandando el establecimiento de un gobierno interino. No ha cambiado en nada
su manera de vivir y hacer política.
-
¿Usted
va por la candidatura de MORENA en Chiapas?
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No
es momento de hablar de aspiraciones personales, sino de trabajar por el
interés superior de MORENA, que es el cambio de régimen, y eso es algo que a mí
me entusiasma.
Miente.
Robledo Aburto sabía que nunca tendría el apoyo del PRD para lograr la
candidatura al gobierno del estado y por eso buscó cobijo en Andrés Manuel, a
quien conoce de cuando fue su coordinador de campaña en Chiapas.
Hasta
donde puede verse su cambio de partido es símbolo de su frivolidad y estulticia.
Sus estrategias políticas (patadas de ahogado) y sus supuestas ganas de ver un
“cambio de régimen”, harán que su fracaso sea incluso mayor que el de su padre.
Ya se sabe: “Un político corrupto y maniático es igual que el sol, no se puede
tapar con un dedo”. ¡Chao!
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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