Nos quedó claro que a la CNTE no
le interesa la educación de los niños de México, porque después de saberse los resultados
de la prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA,
por sus siglas en inglés), los maestros de la coordinadora en lugar de que
realizaran un ejercicio de autocrítica y se enfocaran a sus responsabilidades
con los estudiantes, iniciaron una nueva jornada de lucha en Michoacán, mientras
que en Oaxaca y Chiapas están haciendo pactos en lo oscurito.
La prueba PISA demostró el desastre
educativo que hay en el país. Y si bien esto debiera ser una buena reprimenda
para todos los involucrados en el sistema educativo nacional, a los de la CNTE pareció
no importarle.
La prueba PISA es un examen
estandarizado que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OCDE) realiza cada tres años a alumnos de 15 años de edad, y es considerada
como el mejor verificador internacional de la educación. La última fue aplicada
en 2015 a más de medio millón de estudiantes de 72 distintas nacionalidades. En
ella México obtuvo el lugar 58 en ciencias, 53 en matemáticas y el 55 en
comprensión de lectura.
En América Latina, la Ciudad de
Buenos Aires, Argentina, fue la que logró el nivel más alto en matemáticas
(42), junto con Chile (48). A Estados Unidos apenas le alcanzó para
posicionarse en el peldaño 40. El primer lugar fue para Singapur, seguido por
Hong Kong, Macao, Taiwán y Japón, todos países asiáticos donde el interés por
la educación llega a tal grado de convertirse en una obsesión.
“Las pruebas no sólo miden si un
estudiante puede reproducir conocimiento, sino si puede extrapolar a partir de
lo que han aprendido y aplicar su conocimiento en situaciones poco familiares,
dentro y fuera de la escuela”, dice el informe PISA. A lo que la OCDE, agrega:
“Este enfoque refleja que las economías modernas recompensan a los individuos
no por lo que saben, sino por lo que pueden hacer con lo que saben”.
Por eso cómo quejarnos de que la
clase trabajadora en México sea cada vez de las peores pagadas en el mundo, con
sueldos de miseria que no alcanzan ni para tener una vida modesta, ya no digamos
digna.
DEBEMOS
ENTENDER QUE…
Los adolescentes mexicanos
obtuvieron en las pruebas de ciencias cerca de 70 puntos menos que sus iguales
de España, y entre 20 y 60 puntos menos que los de Chile y Uruguay. Y están por
debajo del promedio de los países de la OCDE, con resultados similares a los de
Colombia (57) y Costa Rica (55), que desde hace varios años están estancados.
En el examen de lectura estamos superados
por Uruguay (46), Costa Rica (51) e incluso por Colombia (54), cuya economía de
esta última se basa principalmente en la producción de bienes primarios y está por
detrás de la de Brasil, México y Argentina. El gasto público en educación de
Costa Rica, en 2015, fue de 9 mil 519 millones de euros, frente a los más de 14
mil millones de euros (305 057 millones de pesos) de México. O sea, el país invirtió
casi cincuenta por ciento más en educación que Costa Rica y aun así los alumnos
ticos nos superaron en los exámenes de lectura y ciencias.
Tras la publicación de los
resultados, en una serie de tuits el secretario de educación Aurelio Nuño Mayer
dijo que “los resultados de PISA confirman la necesidad y la urgencia de
avanzar en la implementación de la reforma educativa”, y defendió que “México
está por encima del promedio de América Latina, pero aún por debajo de los
resultados que esperamos como país”.
Pueda que tenga razón.
Después de esto es imposible
negar que algo ande mal con la educación de los mexicanos. No podemos hacernos los
tontos y voltear a ver para otro lado. Debemos entender que México se está
convirtiendo en un país que produce estudiantes reprobados, con bajos
rendimientos académicos y no aptos para la competencia.
Debemos reconocer, también, que lo
reportado por PISA es la mayor evidencia de que lo que hay ya no funciona, de
que los programas de estudio y los métodos de enseñanza-aprendizaje están
obsoletos. Y debemos reconocer que la renovación del modelo educativo es un
tema impostergable. De lo contrario, seguiremos siendo una industria de
ignorantes.
CNTE:
RETRÓGRADA
Bien o mal, con sus aciertos y
sus errores, con sus omisiones y sus propuestas, oponerse a la reforma
educativa es ir en contra de la corriente globalizadora que permea en la
mayoría de los países del mundo, es no darse la oportunidad a un cambio que podría
mejorar los estándares educativos de los niños y jóvenes, es no querer salir
del atraso y no adaptarse a los avances teóricos y tecnológicos propios de
nuestro tiempo. Es condenarnos a vivir en el pasado.
Y es lamentable que a los
maestros de la CNTE les importara una pura y dos con sal las calificaciones de
los jóvenes en la prueba PISA, que les entraron por un oído y les salieron por
el otro.
En su lucha por la educación, que
consiste en actos vandálicos, los de la CNTE no optaron por la propuesta, ni
por los razonamientos, tampoco por el análisis del fenómeno que está fabricando
estudiantes incultos, sino como es costumbre en ellos quemaron llantas,
bloquearon caminos y vías férreas en varios municipios de Michoacán y cerraron
las instalaciones de la Secretaría de Educación Estatal.
En Oaxaca, aunque por la vía del
diálogo institucional, una comitiva de la Sección 22 del magisterio se reunió
con el gobernador Alejandro Murat. El cabecilla de la reunión fue Rubén Núñez,
quien pasó dos meses en prisión acusado de malversación de recursos e
enriquecimiento ilícito. El miércoles pasado, el periódico El Financiero reveló que Núñez cobró 497 mil 99 pesos en julio,
agosto y septiembre por la plaza docente en educación superior en la Escuela Normal Rural Experimental “Lázaro
Cárdenas”, incluso en los meses que estuvo encarcelado.
En Chiapas, las semanas
anteriores la Asamblea Estatal Democrática, adherida a la CNTE, causó daños en
el edificio de la Sección 40 del SNTE, bloqueó calles y avenidas en Tuxtla Gutiérrez
y secuestró a un grupo de funcionarios en las habitaciones de un hotel con tal
de impedir la realización del proceso de las cadenas de cambio. Después de esto
se sentaron a dialogar con las autoridades estatales.
Así, mientras la nación se estanca
en materia educativa, la CNTE en Oaxaca, Michoacán y Chiapas abandona las aulas
para defender las plazas automáticas para normalistas graduados, el manejo
discrecional de las cadenas de cambio que les dejan jugosas ganancias
económicas, la creación de plazas para sus agremiados (amigos, compadres y
familiares de los líderes) y lucha por la cancelación de la evaluación docente.
Es decir, en tanto los resultados
de la prueba PISA les grita en la cara que el país requiere una educación de
calidad y más competitiva, los maestros de la CNTE exigen que no se les evalúe,
que se les otorgue plazas sin importar si están calificados o no para educar a
nuestros hijos y que les devuelvan el control de la educación en los estados
más pobres (Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán) de la República.
Asimismo, demandan mayores
salarios cuando un estudio reveló que México destina un mayor porcentaje de su
gasto actual en educación al pago de los docentes que ningún otro país de la
OCDE , pues nada más en 2012 supuso un
81% del gasto total en los niveles de primaria y secundaria, mientras que el
promedio de las 34 naciones es del 62%. Y ha venido incrementando. A pesar de
ello, el nivel educativo está por los suelos.
Por eso ¿cómo coincidir con la
CNTE? Porque por donde queramos verla es retrógrada, fascista y un movimiento
que está más interesado en recuperar los privilegios que en la educación de los
millones de niños y jóvenes a los que quiere arrinconar en el pasado, porque es
ahí donde la coordinadora se siente más cómoda con el poder.
De no actuar el gobierno más
enérgicamente en la implementación de la reforma educativa y de no tomar
consciencia los maestros disidentes de terminar de una vez por todas con la
guerrilla que promueven desde el 2013, dejaremos que la mafiosa CNTE siga condenando
a la miseria y la ignorancia al futuro de México. Au Revoir.
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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