¡Qué Dios no lo permita! Pero lo
único que le falta a Tuxtla Gutiérrez es que se desate una ola de homicidios y
secuestros en masa. Porque por la ineficiencia del alcalde Fernando Castellanos
Cal y Mayor vivir en Tuxtla es como vivir en una pesadilla.
Hace una semana Castellanos Cal y
Mayor recibió de la Dra. María Isabel Gutiérrez Martínez, directora del
Instituto Cisalva de Cali, Columbia, el Certificado de Comunidad Segura. Y
pocos días después la Federación Nacional de Municipios de México (FENAMM) le
otorgó el Premio Nacional al Buen Gobierno Municipal por los programas “Tu
Gobierno en tu Colonia y “Médico en tu Casa”, en la categoría de Municipio
Social y Saludable.
Pero, ¿es en realidad Tuxtla una
comunidad segura y un municipio con buen gobierno? Según las cifras, no.
Tres días antes de obtener la
certificación de comunidad segura, la Secretaría de Gobierno emitió la Alerta de Género para siete municipios
de Chiapas, incluido Tuxtla Gutiérrez, donde el Observatorio Ciudadano reportó
un incremento en la tasa de feminicidios y de violencia a mujeres en el último año,
concentrando el 33.9 por ciento de las denuncias registradas en el estado.
Como muestra de la inseguridad en
que viven las mujeres en la “comunidad segura” de Fernando Castellanos está el
caso de la joven que fue secuestrada, drogada y violada por tres hombres que la
subieron a un taxi cuando ésta salía del parque deportivo Caña Hueca. Después
de ser auxiliada por paramédicos de Protección Civil que llegaron al lugar
gracias a la llamada que hizo un buen
samaritano, María “N” dijo que dejaría las cosas como estaban y que no
interpondría ninguna denuncia, decisión que fue apoyada por su madre.
Pero a los días siguientes fue
visitada por Jorge Alcázar, encargado del deportivo y mano derecha del alcalde
Castellanos, que la instó -a que hiciera la denuncia. ¿Con qué fin lo hizo Alcázar?
No lo sé, pero seguro que no fue con buenas intenciones porque no es conocido
por ser una persona honorable y servicial, interesado en las necesidades de la
gente, sino por su trato prepotente, arrogante y oportunista.
Otro caso es el de la menor de
edad que fue agredida sexualmente en un lavado de autos ubicado en la colonia
Jardines de Tuxtla y Boulevard Ciro Farrera, que hasta el momento tampoco tiene
visos de obtener justicia.
Sumado a eso está el aumento en
las tasas de homicidio culposo, extorsión, robo de vehículo, robo a negocios y casa-habitación
y violación sexual, que superan la media nacional y estatal.
Entre abril y junio de 2016 se
registraron 498 robos con violencia en Tuxtla Gutiérrez, que equivale al 36.86%
del total denunciado en Chiapas. La tasa nacional por este delito es del
34.38%, y el de la “Comunidad Segura” es del 80.17 por ciento, mayor inclusive
que la del año pasado que fue de 71.59.
Ni con el borrachín Samuel Toledo
Córdova Toledo estuvimos tan mal. De los delitos asentados durante el 2015 el robo
a negocio representó el 15.33%, y en lo que va del año la cantidad ronda el 35%,
casi el doble. El promedio nacional al respecto es del 13.78% y el estatal de 6.51.
El robo a transeúnte en 2015 fue
del 16.80% y hoy, 17.71 por ciento. En la actualidad la media nacional es del
13.32% y la estatal de apenas un 7.37. Las cifras suelen ser a veces un poco fastidiosas,
pero donde hay ingobernabilidad los números no mienten.
ALCALDE,
¿CÓMO VAMOS?
Alcalde,
¿Cómo Vamos?, es programa que por primera vez se implementa
en Tuxtla Gutiérrez con el objetivo de medir los resultados de la gestión
municipal, y a inicios de este mes Fernando Castellanos mostró los grandes avances
en los indicadores de seguridad (¡ajá!), transparencia, comunidad y gobierno
eficiente de la administración. Sí, si leyó bien: “gobierno eficiente de la administración”.
¿No lo cree? Pues yo tampoco.
La verdad es que Castellanos Cal
y Mayor no es tan malo como la gente lo dice, es mucho, mucho peor.
A inicios de gobierno se difundió
la enorme inversión en la compra de patrullas, herramientas, equipo y en
capacitación y estímulos a policías. Se hacía pública en imágenes la compra de
decenas de automóviles de todos los tamaños y motocicletas de todos los colores,
todos nuevos. Sin embargo, una fuente de Letras
Desnudas reveló que sólo una mínima parte es de recién adquisición. Quizá
un quince o veinte por ciento, dijo. Y que las que aparecen en las fotografías
son unidades viejas que se lavaron y aspiraron para la ocasión, y a muchas se
les tuvo que dar una manita de gato por estar en pésimas condiciones, pero se
presentaron como nuevas.
El presidente municipal no puede
hablar de crecimiento económico cuando lo que se ve es todo lo contrario. El
desempleo ha aumentado, muchas inversiones extranjeras se fueron a otros
estados del país, hay cierre de empresas por el problema del ambulantaje, que
se calcula hay entre 4 mil y 7 mil vendedores ambulantes en el primer cuadro de
la ciudad.
Siempre se ha presumido que
existe complicidad entre los líderes de los ambulantes y el gobierno municipal,
que los alcahuetea -a costa de los comerciantes formales- por el cobro de
cuotas por uso de suelo.
En el enfrentamiento entre
policías e indígenas del municipio de Chenalhó, en abril pasado, varios
comercios de Tuxtla Gutiérrez sufrieron rapiña y vandalismo. Hubo 40 detenidos,
entre ellos “El Poblano”, José Reyes
Gallegos, líder principal de los ambulantes que al poco tiempo de ser arrestado
fue puesto en libertad. Y no pasó mucho tiempo de eso cuando se dio a conocer
que Luis Fernando Castellanos Cal y Mayor estuvo detrás de su liberación.
“El comercio ambulante golpea la
economía local, incrementando la inseguridad y violenta el derecho al libre
tránsito de los automovilistas y peatones; además, la mercancía que ofrece es
de dudosa procedencia”, dijo Carlos Fernández, del Consejo Consultivo
Ciudadano. Y es verdad. Los asaltos y los accidentes automovilísticos están a
la orden del día.
¿CUÁL
ES EL MÉRITO?
Así, pues, ¿cuál es el mérito de
los reconocimientos obtenidos por el alcalde Fernando Castellanos cuando lo que
hay es una versión opuesta a lo que están premiando?
A Juan Sabines Guerrero lo
ovacionaban de todas partes y por cualquier cosa. Obvio, eran condecoraciones
compradas… igual que las de hoy. Recordemos a Magdy Martínez Solaiman, el
enviado de la ONU en México, que le dio una multitud de medallas y premios a Sabines
como si fueran volantes del supermercado. ¿Y para qué?
O los que recibió Yassir Vázquez
Hernández y Jaime Valls Esponda (por El Mejor Gobernante del Año, por Comunidad
Segura, por El Cuidado del Medio Ambiente, por El más Guapo, por La Sonrisa más
Brillante y por lo que usted se imagine), que al igual que Fernando Castellanos
alguna vez también soñaron con ser gobernador de Chiapas, y por eso se
auto-premiaban para engrandecer su popularidad, egolatría y estulticia.
¿No me cree? Pues hay una persona
en particular (omitiré su nombre para no echarle a perder su negocio) que se
dedica a vender premios y reconocimientos. ¡Qué quiere un Doctorado Honoris
Causa! Ahí tiene ella un listado de universidades. ¡Qué se le antoja una
medallita por tener el mejor gobierno del mundo! No le quedará mal y hasta se
la consigue de su color favorito. ¡Qué…!
No hay tal cosa como Comunidad
Segura y Buen Gobierno Municipal, y no se lo digo yo, usted lo sabe. Hay
desempleo, inseguridad, problemas con la basura, con el agua potable, con el
ambulantaje, con el alumbrado público, con la prostitución que se ejerce en las
calles del centro; hay violencia de género, feminicidios, violaciones sexuales
e impunidad.
Hay inundaciones cada vez que
llueve, baches como estrellas tiene el cielo, antros de vicio que ponen en
riesgo la salud pública. Y un gobierno del que esperábamos responsabilidad y un
compromiso real con las causas de los tuxtlecos, no uno que va de camino a ser
peor que los anteriores. Au Revoir.
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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