Dice un conocido refrán que “Bien
cena, quien bien trabaja”. Era cuestión de tiempo para que la cúpula del
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se jugara su mejor
carta al convocar a sus filas a uno de sus más destacados elementos: Julio
César León Campuzano, un maestro que domina al dedillo el tema educativo y sabe
cómo desenredar los problemas del magisterio.
Con la medida de Juan Díaz de la
Torre de incorporar a León Campuzano en el Comité Ejecutivo Nacional, los maestros
chipanecos están perdiendo quizá el liderazgo más comprometido y sin ambiciones
personalistas que han tenido en mucho tiempo, pero sin duda están ganando a un
gran comisionado que les dará voz en las futuras decisiones de la dirigencia
nacional.
COMPROMISO,
RESPONSABILIDAD Y RESPETO
León Campuzano fue elegido
dirigente de la sección 40 en abril de 2012 con el respaldo de la mayoría de
los delegados. Y llegó en un momento crucial para la educación, pues meses
después de asumir el cargo es aprobada la Reforma Educativa que vino a remover
las emociones de grupos radicales que la rechazaron y se opusieron a la
modernidad y al desarrollo educativo.
De tal suerte, cumplir con la
encomienda nunca fue una tarea sencilla.
El profe Campuzano, como creyente
de las instituciones, formado en las aulas y no en la grilla, es indiscutiblemente
uno de los hombres más combativos en la reforma educativa, pero su lucha la
hace conforme a derecho, sin arrebatos ni beligerancia, porque sabe que nadie
puede anteponer sus caprichos o estar por encima de las propias leyes. Lo
contrario es antípoda a toda sociedad civilizada.
Entendido de que había que revertir
con premura y orden la situación desoladora que presenta la educación en el
estado -que tiene la friolera de cincuenta años de atraso-, con entusiasmo
diseñó las estrategias para sacar adelante la evaluación docente y hacer más
cualitativa la enseñanza-aprendizaje con maestros más preparados y capaces para
destruir la ignorancia del pueblo.
Campuzano puso el ejemplo de que
las leyes deben acatarse porque son las que regulan una vida en sociedad. Y aunque
dicha reforma tiene algunos vacíos y fallas –porque ninguna ley es perfecta
sino perfectible-, aun con sus salvedades es un avance importante.
Él cumplió con la Ley de
Educación a pesar de las amenazas de las fracciones antagónicas que le apuestan
al retroceso con tal de conservar sus privilegios y que no saben tolerar a los
que piensan distinto.
Pero lo hizo sin una actitud
servil ante el gobierno, al que respeta y con quien trabaja conjuntamente, sino
cumpliendo para exigir mejores salarios y mejores condiciones laborales para
los educadores, a quienes sirvió durante estos años.
La reforma educativa desde sus
inicios tuvo un punto débil: la desinformación y la falta de sensibilidad de
las autoridades para discutirla y proponerla, situación que causó incertidumbre
en grandes sectores del magisterio que sintieron amenazados sus derechos y la
estabilidad en el trabajo. De esta confusión nació una de las luchas más
absurdas y primitivas en contra del gobierno, del Estado de Derecho y de la
educación.
Parte del reconocimiento del dirigente
nacional del SNTE hacia Julio León Campuzano viene de lo antes mencionado. Porque
en contraste al comportamiento de la disidencia magisterial que se mantenía
enfrentado con el gobierno, el maestro Campuzano se organizó para crear una
campaña de información sobre el contenido de la reforma y sus beneficios,
encabezando con esto una forma responsable
de defensa de los derechos gremiales y de la educación de los niños y jóvenes
de Chiapas.
Mientras unos vandalizaban y
creaban el caos en el estado, Campuzano proponía actuar con madurez ante los
nuevos desafíos que imponía dicha reforma.
Muchos entendieron el mensaje. Y los
que realizaron la evaluación fueron acompañados en todo momento por la
dirigencia de la sección 40 que siguió cada caso en particular para lograr los
mejores resultados. Gracias a ese trabajo de filigrana de León Campuzano los docentes
vieron en el SNTE una representación a la altura de las exigencias de nuestro
tiempo.
Como nunca antes el magisterio
chiapaneco logró tener una buena relación con el gobierno del estado, unificaron
sus fuerzas para tener avances en el sector educativo y recuperar el trinomio
maestro-escuela-gobierno. El gobernador Manuel Velasco Coello y Julio León
Campuzano hicieron una dupla que sacó adelante grandes deudas con la educación
y con los educadores.
En esta etapa que llega a su
término se le dijo adiós a los vicios que tanto daño le hicieron a la
educación, se acabó con la historia de corrupción que nada más alimentó la
egolatría y la avaricia de líderes que se hicieron millonarios por medio de las
marchas y los plantones, obligando al gobierno a hacer pactos en la opacidad
mientras el resto de los agremiados seguía en condiciones de hambre.
EL
LLAMADO
El que Julio César León Campuzano
haya sido llamado para integrarse de lleno al trabajo del sindicato nacional,
responde a la necesidad que tiene el SNTE de fortalecerse, de contar con hombres
comprometidos con la educación y talentosos en el cabildeo político, de buenos
resultados y capaces de hacer la diferencia. Es, también, honrar la labor del
que ha sido una pieza fundamental en las grandes causas del magisterio
chiapaneco.
No podemos soslayar que los
maestros de la sección 40 sentirán la ausencia del profe Campuzano, que los ha
acostumbrado a ver otra cara y otro comportamiento detrás del poder. Uno
distinto a los anteriores. Uno que se preocupó por la estabilidad sindical y el
desarrollo del profesorado.
Por todas estas cosas ha sido
bien recibida en la cúpula nacional, incluso con beneplácito, la asunción de
Julio León Campuzano que tiene desde ya una mayor responsabilidad ante la educación
no sólo de los chiapanecos, sino de todos los mexicanos.
Se los dije al inicio, “Bien
cena, quien bien trabaja”. Alea jacta
est (la suerte está echada).
PARA
MAGDALENA
NADIE
SABE realmente a qué se dedica Juan Carlos
Cal y Mayor Franco, dizque director de CONECULTA. Hay quienes dicen que está
dedicado en cuerpo y alma a promover, difundir y apoyar no la cultura en
Chiapas, sino a cantantes y a gente del medio artístico, como el cantante Mario
Bautista que llevó al Polyfórum, pero que de cantante tiene lo que yo de pornstar (actor porno). Dice un amigo
que de seguir así, pronto veremos al titular de CONECULTA organizando palenques
en la Feria Chiapas o como Representante de Paquita la del Barrio o Polo Polo. Lo
dejemos al tiempo… Au Revoir.
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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