Y
dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea
para él… Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la
trajo al hombre… Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se
unirá su mujer, y serán una sola carne.
Génesis 2:18, 22, 24.
Reina-Valera (1960).
¿Es la legalización del
matrimonio gay un avance en una etapa de modernización de las leyes o una
abominación, un atentado a los mandatos de Dios y de toda buena moral?
El presidente Enrique Peña Nieto
lo llamó “matrimonio igualitario, pero se trata de permitir el casamiento entre
personas del mismo sexo. El 17 de mayo, el Ejecutivo presentó al Congreso de la
Unión la modificación al artículo 4° constitucional y al Código Civil Federal que
busca reconocer como un derecho que todas las parejas homosexuales puedan
contraer matrimonio sin ninguna discriminación.
Este anuncio no fue muy bien recibido,
ya bastante molesto era que el gobierno perredista de la Ciudad de México
hubiera legalizado el matrimonio homosexual como para que ahora un presidente
priista motivara una reforma que lo avale en todo el país.
El 01 de abril de 2001, Países Bajos
fue la primera nación europea en legalizar el matrimonio gay, considerándose
como un avance en el tema de los derechos humanos. Dos años después le siguió
Bélgica. En el 2005, España. Y el primer país americano en aprobarlo fue
Canadá, el 20 de julio de 2005. Actualmente son veinte los países en el mundo
los que reconocen dicha unión.
Repito: ¿es un avance o una
abominación?
El matrimonio es una institución
social y religiosa reconocida por las leyes de cada país, y viene de un
milenario proceso de ceremonias y contratos que elevan al nivel de dignidad la
unión entre hombres y mujeres.
La palabra matrimonio proviene
del latín matris, genitivo de mater,
que significa “madre”, y de munium,
que puede interpretarse con “gravamen o cuidado”, viniendo a significar
“cuidado de la madre por el marido o la protección de la madre por el esposo”.
Aunque el matrimonio es producto
de una época cuyo concepto sigue cambiando y que en nuestros días pareciera ser
más un contrato de obligaciones económicas que un juramento de amor y
protección mutua entre los cónyuges, no es motivo para introducirle cambios en
su esencia porque más allá de ampliarlo y mejorarlo con estas entusiastas innovaciones
legales lo están convirtiendo en una ley carente de toda legitimidad que
destruye el origen de la familia natural.
¿Por qué?
El enlace entre un hombre y una
mujer, así como el sexo con fines reproductivos, se concibe con el objetivo de
formar familias con esposo, esposa e hijos que es parte implícita de la
naturaleza humana y que tiene el derecho de ser protegida por la sociedad y el
Estado. Y en este caso el gobierno está incumpliendo al querer imponer una ley
antinatural a una sociedad que por los siglos ha sido conservadora, tradicionalista
y respetuosa de las leyes divinas.
Lamentablemente, en la historia
reciente esta actitud contra natura de
los gobernantes ya ha cobrado sus primeras víctimas: El 21 de diciembre de
2009, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) con 39 votos a favor,
20 en contra y cinco abstenciones, aprobó el matrimonio homosexual, convirtiendo
a la Ciudad de México en el primer lugar de América Latina en permitir estas
bodas.
Hoy, estados como Quintana Roo,
Chihuahua, Coahuila, Colima, Estado de México, Morelos, Michoacán, Campeche,
Jalisco y Nayarit han legalizado también los casamientos entre homosexuales.
Junto a la Ciudad de México, son once los estados de la República que consienten
estos enlaces.
De ningún modo puede esto ser un
avance para la sociedad mexicana en temas de legislación o de protección de los
derechos humanos, porque es una modificación injusta, que no atiende a la razón
ni persigue el bien común. Es injusta porque es sectaria, porque pretende
favorecer a unos cuantos sobre los derechos del resto de la población, porque
incluso atenta contra el derecho de inocentes: los niños.
En el caso de la adopción,
¿realmente necesitamos que un científico venga y nos diga que un niño tiene el
derecho a una madre y un padre? ¿O que nos haga ver las diferencias emocionales
entre los niños y niñas criados por gays o lesbianas y los que son formados por
una pareja hetero?
Hay cientos –quizá miles- de
testimonios de personas que afirman que su niñez bajo el cuidado de homosexuales
fue un infierno. Robert Oscar López, profesor de la Universidad Estatal de
California, criado por su madre y su pareja lesbiana hasta la edad de 19 años, cuenta
que durante su infancia tuvo mucha más presión que ningún otro niño, porque era
forzado a mantener en secreto las cosas negativas que sucedían en su casa. A él
le era prohibido manifestar sus sentimientos de rechazo a la relación de su
madre y a menudo tenía que lidiar con la ira de la pareja y la oposición de la
familia, incluso de los psicólogos gay, profesores pro gay y la comunidad
LGBTTTI.
Heather Barwick, una mujer que
fue educada por lesbianas envió una carta a la comunidad gay, diciendo:
“Comunidad gay: soy hija de ustedes. Mi mamá me crió con su pareja del mismo
sexo en los 80 y 90´s. Amé a la pareja de mi madre, pero otra mamá jamás podría
haber reemplazado al padre que perdí”.
APOYAR
LA RESISTENCIA
La encuesta realizada por el
Centro de Estudios Sobre Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, dice
que un 46 por ciento de la población está en contra de los matrimonios entre
homosexuales, mientras un 66 por ciento de los encuestados considera que la
adopción de parejas gay vulneraría los derechos de los niños.
Muchos no estarán de acuerdo pero
la intención del presidente Peña Nieto de favorecer a una minoría está
afectando la moralidad del país, los buenos principios, los valores, el
concepto de la familia y el desarrollo emocional pleno de los niños quienes a
la hora de ser acogidos no tienen la mínima cognición para decidir por ellos
mismos ni para defender sus derechos.
Se habla de que el gobierno
federal está siendo presionado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), el
Banco Interamericano, el Banco Mundial y las empresas transnacionales para
sacar adelante la aprobación del matrimonio homoparental.
Así que por el bien de la nación,
de las familias mexicanas y los niños que son lo más valioso que tiene el
hombre no podemos quedarnos con los brazos cruzados.
Sumémonos a la protesta de los
miles de hombres y mujeres que ya dijeron no al matrimonio gay; apoyemos la “Reforma
por la familia, por los niños y por todos” que impulsa el Consejo Mexicano de
la Familia que en febrero pasado entregó una iniciativa que contó con la
aprobación de más de 200 mil personas que pidieron reformar el mismo artículo
4° constitucional pero reconociendo legalmente el matrimonio natural hombre-mujer como base y fundamento de la
familia.
Solamente con la resistencia,
haciendo valer la democracia, impediremos que se imponga la abominación y que
México se vuelva otro Sodoma y Gomorra.
PARA
MAGDALENA
MEJOR,
IMPOSIBLE: Eduardo Ramírez Aguilar seguirá
ostentando la presidencia del Congreso del Estado y con ello se da firmeza y
continuidad al proyecto que ERA dirige a fin de construir un mejor Chiapas. Y
Carlos Penagos Vargas se encargará de la Junta de Coordinación Política del
Congreso local. Sin duda una dupla que dejará un buen sabor de boca en los
chiapanecos... Au Revoir.
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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