¿CHIAPAS REFUGIO DEL NARCO?


Recientemente, en la revista Proceso salió a la luz sin ninguna responsabilidad periodística el artículo titulado Chiapas, el refugio del narco. En él José Gil Olmos, autor del escrito, construye a partir de la nada una tesis donde asegura que Chiapas está violentado por el crimen organizado y que la clase política chiapaneca lo permite a cambio de favores y retribuciones económicas.

La revista Proceso fue fundada el 19 de julio de 1976 por el periodista Julio Scherer García en una época de autoritarismo gubernamental en la que mediante un valioso trabajo de investigación se convirtió en la publicación más importante e heroica del país. Proceso decía lo que otros simplemente callaban.

Pero desde hace muchos años perdió ese rigor periodístico que lo caracterizaba. Pasó de los tiempos gloriosos a una etapa amarillista surgida de la necesidad de encontrar lectores a cualquier costo. Ahora, en lugar de intelectuales como Daniel Cosío Villegas o periodistas como Miguel Ángel Granados Chapa o Vicente Leñero, cuenta con periodistas improvisados y escritores de la talla de Gil Olmos que cuando no escribe bodrios se dedica a lanzar diatribas y a vivir de los escándalos políticos producto de su arrebatada imaginación.

Desde la primera hasta la última línea el texto de Olmos afirma y hace una serie de acusaciones sin ningún dato probatorio con el fin de difamar al gobierno de Manuel Velasco Coello. Lea y juzgue por usted mismo: http://www.proceso.com.mx/436023/chiapas-refugio-del-narco

Sin considerar la psicosis social, el temor y el sentimiento de indefensión que puede causar en los chiapanecos, el artículo nos muestra un “Chiapas inmerso en una espiral de violencia (sic)”, con una realidad sangrienta, con desapariciones forzadas, muertos y gente torturada por sicarios, con cifras que no documenta porque por alguna razón –dice Olmos-éstas no aparecen en los registros de la guerra contra el narco.

Si hay muertos y desaparecidos por el narcotráfico en Chiapas, ¿por qué no se sabe nada o por qué razón los esconden? Suena ilógico que ningún medio de comunicación local o nacional reporte estos decesos o que ningún familiar de las supuestas víctimas presente una queja al respecto. ¿Será tal vez porque bendito Dios los crímenes de esa naturaleza son ajenos a la realidad de la entidad? Y porque sencillamente el narco del que habla Gil Olmos está pero sólo en su alucinada mentalidad.

LAS AFIRMACIONES

Entre otras cosas, el libelo afirma que “hay violencia en zonas estratégicas para el trasiego de cocaína proveniente de Sudamérica vía Guatemala y tráfico de armas y de centroamericanos”. Asimismo, asegura de que “todos los días hay ejecutados y torturados en Chiapas” y que “la situación de violencia ha crecido en los últimos años y a pesar de que hay muertos, desaparecidos, desplazados y ejecutados, el gobierno de Velasco ha sido indolente para no llamar la atención”. Y desde cuándo la indolencia no llama mucho la atención.

Chiapas es la puerta de entrada a Centroamérica, y a pesar de ser un punto clave en la geografía de México es el estado más seguro del país ocupando el primer lugar nacional en tener la tasa más baja de víctimas por cada 100 mil habitantes, presentando una reducción de 12.9 por ciento en incidencia delictiva, según la más reciente Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2016 del INEGI.

Nada más en los últimos tres años el gobierno de Chiapas ha invertido más de ocho mil millones de pesos en acciones de seguridad y combate contra el crimen. Por eso actualmente es el mejor estado para vivir, visitar e invertir.

Y los conatos de violencia que hay en las zonas Norte, Sierra y Altos donde Olmos asegura se libran batallas entre los Zetas y los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, siempre han sido por la tenencia de la tierra, o por intolerancia religiosa o por el dominio caciquil que son males ancestrales, jamás han sido por el control de los territorios por el narco.

Si lo que dice Olmos fuera cierto, ¿por qué no vemos un éxodo masivo como ocurre en otros lugares por temor a los cárteles? Porque si nos damos cuenta los chiapanecos siguen viviendo en sus tierras y son felices con la vida que llevan. En contraste, en Michoacán, Guerrero, Durango, Jalisco, Nayarit, Colima y Sinaloa, los estados más golpeados por el narco mexicano, pueblos enteros han sido abandonados por las familias que buscan seguridad y donde la gente que se aún queda a vivir en esas entidades es esclava del miedo, el terror y vive cada minuto con el “¡Jesús!” en la boca.

Afirma Gil Olmos que hay “aumento de las adicciones a la cocaína y crack en algunas comunidades indígenas donde los jóvenes quieren ser sicarios y jefes de plaza como ocurre en otros lugares del país”. Esto es de risa.

De haber gente con principios, con una historia de vida arraigada en un código de valores, rituales, linaje, idioma, elementos sagrados, dedicada al comercio y al trabajo del campo, esa es la indígena. Así que hablar de que son cocainómanos y drogadictos, que prefieren volverse narcos antes que seguir con la larga tradición cultural que los rige, es desconocer por entero a la comunidad indígena y la actitud que tienen ante la vida. Es hablar nomás por hablar.

Por último, el pasquín dice que “la clase política cada vez está más ligada al crimen organizado”. Esto es una acusación grave que requiere de pruebas contundentes. De lo contrario, es una vil difamación que puede ser causante de demanda penal por parte de los acusados.

No entiendo cómo algunos espacios de la prensa son utilizados para la injuria y la satanización. Así es que Gil Olmos en su propio artículo trasluce su falta de ética y arribismo, se muestra ante el público como un farsante. Aunque en mi tierra los llamamos de otro modo.

PARA MAGDALENA

MIENTRAS una legión de priistas encabezados por Arely Madrid Tovilla exige la destitución inmediata del senador Roberto Albores Gleason de la dirigencia estatal, Enrique Ochoa Reza contestó la demanda designando al joven Albores como Secretario de Gestión Social del CEN del PRI. ¿Cuál es el mensaje que deben entender los viejos y carroñeros priistas? Sencillo: que Albores Gleason está en el ánimo del liderazgo nacional, que camina con la confianza de los mejores cuadros en el estado, que goza de la credibilidad ante la gente y por eso su capital político y que va rumbo al 2018 sin que nadie pueda comparársele. ¿A poco no? Ya abundaremos... ¿DE QUÉ SIRVE tener un rector añoso al frente de la máxima casa de estudios de Chiapas, si los pésimos resultados indican su ineficiencia y torpeza? Aquí se aplica aquel dicho de “zapatero a tus zapatos”, porque lo que necesita la UNACH  en estos momentos es un académico experimentado, vigoroso, inteligente y capaz de sacar adelante a la comunidad universitaria, no a un ginecólogo cansado como Carlos Eugenio Ruiz Hernández que sabe más de ovarios y de partos que de temas educativos… ¿EN QUÉ ESTARÍAN PENSANDO las autoridades tuxtlecas para concesionar el estacionamiento situado bajo el Parque Central a los empresarios Felipe Granda y José Luis Mandiola? No cabe duda que esta administración va error tras error. ¡Oh, divina juventud! En lugar de estar pensando en el dinero que pudieran ganar con esto, deberían poner atención en los daños que causa el ambulantaje a la economía de la ciudad donde el poblano Juan José Reyes Gallegos, “El Cholo”, dice ser el que en verdad manda en Tuxtla… Au Revoir.

@_MarioCaballero

Comentarios