Sin
duda las escenas de los pasados 30 y 31 de mayo indignaron y ofendieron. No
pudimos dejar de sentir rabia e impotencia ante los abusos de los maestros. Y
estoy seguro que en algunas personas hasta provocó reacciones violentas.
Como
muchos, yo también fui a la escuela pública y no recuerdo haber faltado una
sola vez a clases porque mi maestro o maestra se fuera a paro laboral. Y no
tengo memoria de haberme sentido avergonzado de mi profesor porque nunca lo vi
como protagonista de la barbarie y la vejación hacia sus semejantes, tal como
ocurre en nuestros días.
Y
es que la humillación, el agravio y el placer de rapar y exhibir a maestros que
obligaron a caminar descalzos con letreros que los acusaron de traidores a la
patria no es propio de los educadores, de quienes se dedican a destruir la
ignorancia desde las aulas, sino de salvajes, de supuestos profesores que le
apuestan al fascismo y a la intolerancia para destruir la democracia y las
instituciones.
Y
esos actos de crueldad y rusticidad son el retrato del futuro de la educación
que quieren y defienden esa mafia de la CNTE y su líder político Andrés Manuel
López Obrador.
Veamos sus tres
mejores -¿o peores?- episodios:
1.
El lunes 30 de mayo, en Tuxtla
Gutiérrez, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dio
muestra de los niveles de terrorismo que puede llegar a causar en su afán de
presionar al gobierno para que vuelva atrás la Reforma Educativa.
Ese día miembros
del Bloque Democrático de la Sección 7 del SNTE tomaron varias gasolineras de
la ciudad y regalaron entre cinco y diez litros de combustible a los
automovilistas. Pero en algunas de las estaciones los destrozos fueron mayores,
dañando el mobiliario y las instalaciones, agrediendo al personal y destruyendo
las máquinas despachadoras que quedaron derrumbadas por el suelo.
Las imágenes
deplorables del abuso fueron difundidas en las redes sociales por los vándalos
maestros, mismas que invitan a siguiente reflexión. ¿Cuál sería en estos
momentos la postura de la disidencia magisterial si la “toma pacífica” de las
gasolineras hubiera acabado en desgracia? ¿Cómo sería el discurso de la CNTE, aceptando
la culpa de la tragedia o diciendo que lo ocurrido fue por un “acto de
represión gubernamental”?
Nadie puede
negar que esto fue un acto irresponsable de los maestros, porque una sola
chispa pudo ser suficiente para que se incendiaran las bombas y las islas de
depósito, desatando una catástrofe de grandes dimensiones donde cientos de
personas, entre docentes y conductores que aprovecharon la gratuidad de la
gasolina, pudieron haber muerto.
Lo que los
sublevados llaman métodos para presionar al gobierno no es sino un evidente
chantaje. Regalar la gasolina que no les pertenece no es libertad de
manifestación, sino un robo que tiene
que pagarse con cárcel.
Lo ocurrido el
lunes pasado es muestra de la falta de consciencia e ignorancia de los que se
dicen revolucionarios, ya que estos supuestos maestros carecen superlativamente
de sentido común como para no darse cuenta que pudieron ser los causantes de
una gran mortandad. Y lo que esto nos enseña es que quienes lideran la lucha
del magisterio quieren ver a Chiapas sumido en el dolor, la muerte y el olor a
sangre.
2.
El martes 31 de mayo, en la ciudad de Comitán de
Domínguez, se presentó otra muestra del gamberrismo magisterial, solo que en
este caso bajo la figura de la intolerancia.
Dos maestras
de la tercera edad que se dirigían a entregar la documentación de los docentes
faltistas fueron interceptadas por integrantes de la Organización Popular
Independiente Emiliano Zapata (OPIEZ), quienes les quitaron la papelería y haciendo
que se sentaran sobre la banqueta les raparon el cabello.
Momentos después
otros cuatro mentores, todos varones, también fueron violentados. A ellos los raparon
y los obligaron a caminar descalzos por la calle con sendos carteles colgados
en el cuello que decían: “Soy maestro charro. Vendido con el gobierno”. “Somos
traidores a la patria”. “Nos pelonean por traidores”.
Este suceso
tan indignante fue noticia internacional. La CNTE quedó marcada por la gran
comunidad como una organización facciosa e intolerante. La sociedad que días antes
le había rendido su apoyo reprobó los hechos y comenzó a desvincularse del
movimiento. Y al ver esto los líderes magisteriales quisieron deslindar los
hechos argumentando que no fueron ellos los autores del escarnio y la vejación.
Sin embargo, no lo condenaron.
Se sabe que la
OPIEZ, cuyo líder, Santiago Calvo López, fue detenido por la Procuraduría
General de Justicia del Estado como presunto responsable de ultrajar a los
profesores de Comitán, trabaja en conjunto con la CNTE desde hace tiempo. Y ésta,
como otras tantas organizaciones, es afín al movimiento fanático de maestros
por invitación de la misma coordinadora y actúa a la par de los acuerdos que la
CNTE toma en las asambleas.
En el mismo sentido,
se filtró la información de que hace una semana la CNTE en Michoacán lanzó la
instrucción de organizar “brigadas
cazadelatores” con el objetivo de ubicar a supervisores y directores
encargados de levantar las actas de los docentes que faltaron a clases y
raparlos para exhibirlos como traidores. Es decir, que todo estaba puntualmente
planeado para lanzar la piedra y esconder la mano. “Fui yo, pero no fui yo”.
No cabe duda del
doble discurso que manejó la CNTE para excusarse de los execrables
acontecimientos. Y por un lado, dice que la lucha es por la defensa de los
derechos laborales de los maestros; pero por el otro permite que grupos radicales
violen los derechos humanos de sus compañeros, que los agredan físicamente y
les dañen el honor y falten el respeto sólo porque decidieron pensar diferente,
cumplir con su deber, con ese apostolado de educar a los niños y jóvenes de
Chiapas.
3.
En entrevista con Denise Maerker,
en Grupo Fórmula, el Secretario General Suplente de la Sección 7 de la
CNTE en Chiapas, Manuel de Jesús Mendoza
Vázquez, reveló la necesidad que tienen de injuriar a los maestros que piensan
distinto y que se niegan a seguir el camino de la barbarie, que se niegan a
llevarnos de regreso al siglo XII, a los tiempos de la Santa Inquisición, donde
los herejes eran mostrados ante el vulgo como traidores.
-
Ustedes están en su derecho de
irse a huelga, como otros maestros están en su derecho de no irse a huelga.
¿Usted condena, firmemente, el que hayan agredido de esta manera a compañeros
suyos que pueden disentir en un tema importante, pero que de todos modos son
compañeros de ustedes? ¿Usted condena estos hechos?, pregunta la periodista.
-
No lo condeno, no lo condeno, no
lo condeno…, respondió Manuel Mendoza.
-
¿Por qué la violencia se
justifica en contra de los maestros, sus compañeros de trabajo?, vuelve a
preguntar Denise.
-
Hay una explicación muy sencilla:
En Chiapas, el 98 por ciento estamos en paro indefinido, y entonces me parece
que es un pequeño sector el que se aferra a no comprender, a no defender la
educación. Por esa situación han exacerbado los ánimos de los padres de
familia. Y lo que hoy pasó en Comitán deber
ser una señal para aquellos
maestros que todavía no han entendido que en este país la educación pública se
defiende, en la lucha permanente ante la política neoliberal del régimen, dijo
Mendoza Vázquez.
-
Ya lo entendimos: el que quiera
dar clases sepa a lo que se atiene porque ustedes están dispuestos a ir hasta
allá, añade la entrevistadora.
UNA
GRAN LECCIÓN PARA LOS MEXICANOS
Y
a todo esto debemos darle las gracias a la CNTE por habernos aclarado las
cosas. Por darnos a conocer qué hay detrás de toda esa barbarie, detrás de
tanta violencia, detrás de los destrozos, los secuestros y las amenazas.
Hay
que darle gracias porque le mostraron a México y al mundo su intolerancia, su fascismo
y su atraso social. Gracias, porque con el maltrato hacia los maestros de
verdad, la CNTE nos confirma que se quedó parada en la Edad Media, que lo suyo
es el retroceso educativo, ideológico y político, y que no está dispuesto a
tolerar el pensamiento libre.
Gracias,
porque al recurrir a la violencia y tachar de traidores a la patria a los
maestros que cumplen con su compromiso, nos confirmó que la reforma educativa
es exitosa y el camino correcto. Nos exhibió que lo que menos les interesa a
los dirigentes de la CNTE es la educación y que su verdadera vocación es el
despotismo y la intransigencia.
Gracias
por demostrarnos que aún hay muchos maestros que entienden que su encomienda no
es sólo una profesión, sino un apostolado por el que están dispuestos a cumplir
aun siendo verdaderos mártires de la educación al resistir con coraje, valentía
y dignidad toda esa ignorancia, infamia, intolerancia y salvajismo.
Gracias
por darle una gran lección a los millones de mexicanos de lo que no debemos
tolerar como sociedad democrática y que la educación que no queremos para
nuestros hijos es la que ellos proponen. Gracias por mostrarnos al México
antidemocrático, retrasado, intolerante y miserable que aspira construir Andrés
Manuel López Obrador, su mayor promotor y benefactor político.
Gracias,
también, porque con la demostración de maltrato y burla hacia sus propios
compañeros hicieron que nuestras autoridades estatales y federales despertaran
para hacer pagar a esos vándalos por la infamia que cometieron, y para que
quede constancia que nadie puede estar por encima de las leyes y los intereses
colectivos.
Y por darnos a
conocer que los dizque paladines de la educación no están dispuestos a dialogar
ni aceptar términos que beneficien a los miles de niños que están sin clases,
sino que sólo buscan negociar prebendas políticas para la cúpula magisterial
que tiene secuestrados a los profesores y metidos a todos en el terror.
Le lección fue
dura y dolorosa, pero sólo así muchos pudieron entender. Au Revoir.
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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