Lo
que debió ser un desalojo de rutina por elementos de la policía federal,
terminó en tragedia por culpa de la CNTE que está empecinada en utilizar la
violencia en sus protestas y desacatar la ley.
Seis muertos y
108 heridos fue el resultado del enfrentamiento en Asunción Nochixtlán. La
situación para el estado oaxaqueño, como para el resto de las entidades donde
la coordinadora tiene presencia, ya de por sí era grave, pero ¿qué necesidad
había de empeorar las cosas? ¿Para qué causar dolor y sufrimiento en las
familias de las víctimas que perdieron la vida por la cerrazón de la mafiosa
CNTE?
Es
indignante. La Coordinadora acusa al Estado de reprimir las causas del pueblo y
lo culpa de ser quien los ataca, los golpea y los manda a encarcelar
injustificadamente. Pero si ellos, los docentes, no son los culpables de los
muertos, los destrozos, los heridos y de la violencia, ¿por qué antes de salir
a sus protestas se arman de palos, piedras, tubos, bombas molotov y armas de
fuego para enfrentarse a la policía como se ha visto en muchas imágenes
publicadas por ellos mismos en las redes sociales?
Y
si de verdad no son ellos los que provocan la violencia contra los policías,
como tanto han afirmado los líderes del movimiento, sino que es el gobierno, ¿por
qué son los maestros los que toman camiones y los incendian para luego lanzarlos
con el objetivo de matar a los agentes policiacos que acuden al lugar con la
obligación de proteger el orden público?
Y
¿por qué, si son maestros, tienen que responder como guerrilleros a la supuesta
hostilidad de los policías federales? Se sabe que para que haya pleito se
necesita de dos, y los profesores se pusieron a pelear como animales. No
podemos ocultar que son los que propiciaron esta terrible atmósfera de
criminalidad y barbarie.
El
Estado, y en este caso los gendarmes que son los instrumentos idóneos para
llevar acabo tal encomienda, tuvo que actuar en consecuencia al vandalismo
magisterial porque está obligado a proporcionar seguridad y paz a la sociedad.
A todo esto, ¿a quién le convienen los muertos?
Seguramente,
no al gobierno. Porque en estos momentos de crisis, acabando de salir de una
jornada electoral que no le favoreció al partido en el poder y que está tratando
con esfuerzo de recuperar la credibilidad ante la gente para combatir en los
comicios del 2018, le sería catastrófico en lo electoral y político tener la
figura de represor y asesino. Peña Nieto y el PRI se irían a la sima (con “S”).
En cambio para
la CNTE sí son provechosos los muertos, porque son una magnífica carnada para
chantajear al gobierno y tomar ventaja. Ya lo vimos en Chiapas donde activistas
de la coordinadora presumieron como un trofeo el cuerpo del profesor David
Gemayel Ruiz Estudillo metido en un ataúd. Fue un espectáculo horrible. Hicieron
un circo de la muerte del joven con tal de causar indignación en los ciudadanos
y granjearse su apoyo.
Para la
disidencia estas trágicas muertes son buenas ganancias porque fue lo que desde
hace años buscó para justificar la violencia, el saqueo, los ataques a las vías
de comunicación, la toma de centros comerciales y la quema de edificios
públicos.
Ahora ya tiene
los muertos que quería para decirle al mundo entero que el gobierno de Enrique
Peña Nieto es represor. Y para conseguir esos cadáveres los líderes de la presunta
lucha contra la reforma educativa emplearon los métodos del crimen organizado
(secuestro, tortura, quema de camiones e instalaciones estratégicas), hasta
tácticas terroristas como el asesinato de adversarios y destrucción con armas
explosivas.
La CNTE ganó
mucho porque desde el domingo 19 de junio ya no serán necesarias las
apariencias y los engaños de que su lucha es también por los 43 desaparecidos de
Iguala, o por el caso Tlatlaya donde nadie pudo probar que hubo violaciones a
los derechos humanos durante la refriega entre militares y delincuentes, o por
la no privatización de PEMEX, o contra el matrimonio igualitario y la adopción
homoparental.
Ya no tendrán
que colgarse de otras causas para lograr que la gente apoye el movimiento.
Sin embargo,
lo que pasó en Oaxaca resulta condenable, porque por donde queramos verlo
ninguna muerte puede ser tolerada por el Estado, mucho menos las ocurridas en
choques entre autoridades y protestantes, ya sea de un maestro guerrillero,
policía federal o del estado, activista, líder social o político, dirigente de
una asociación civil, etcétera.
También
resulta condenable lo que la CNTE está haciendo al manipular a la gente
culpando al gobierno de los muertos sin tener pruebas de lo que afirma. Lamentablemente,
esto en gran parte de la población ha generado psicosis social, temor y coraje
hacia quienes nos gobiernan, situación que está aprovechando bien el sedicioso magisterio
y las agrupaciones afines a la guerrilla, como la OPIEZ, COMUNA, CODEP, FIOB,
MULT, entre otros.
Hasta Andrés
Manuel López Obrador se está sobando las manos por las ganancias políticas que
puede lograr con la tragedia.
Más allá de lo
que la Policía Federal y los dirigentes magisteriales puedan decir, sería
irresponsable y un delito grave culpar a cualquiera de las partes. Lo más
aconsejable es que antes de tomar un juicio debemos esperar los resultados de
los peritajes, el informe que arroje la investigación de la Comisión Nacional
de Seguridad, la PGR y la Fiscalía de Oaxaca.
Solo así
sabremos con exactitud qué fue lo que en verdad sucedió en Nochixtlán, donde
los policías fueron víctimas de por lo menos ocho grupos radicales ligados a la
Sección 22 de la CNTE.
Mientras tanto
es pertinente aclarar, antes de acusar sin pruebas, que la policía federal no
porta toletes ni armas de fuego para guardar el orden en las protestas y en los
mítines, según aclaraciones dadas por el Comisionado de la Policía Federal
Enrique Galindo. Lo que sí es cierto, según varias versiones, es que las armas
de fuego, las armas blancas y los explosivos están con los terroristas de la
CNTE.
¿No lo cree?
Lo pongamos de este modo, si los profesores no están armados ¿entonces cómo fue
que murió un policía por herida de bala y otros cuatro están gravemente heridos
por proyectiles de arma de fuego? Y, por supuesto, ¿cómo fue que cinco
integrantes de la coordinadora murieron baleados si los policías no estaban
armados?
Sin duda uno
de los dos partícipes está mintiendo. Y a reserva de las pruebas periciales, lo
más sensato, lógico y apegado a la verdad, y ajustándonos a los sucesos pasados
donde docentes hicieron exhibición de salvajismo, creemos que miembros del
magisterio estaban armados y dispararon contra sus compañeros, directa o
accidentalmente pero lo hicieron.
Querían
mártires de la lucha contra la Reforma Educativa para lograr sus desleales
propósitos y los tuvieron.
Por otro lado,
el gobierno no es tan estúpido como para montar una escena homicida en un
desalojo como el de Oaxaca.
PARA
MAGDALENA
En
el Segundo Encuentro Nacional de Analistas de
Información Criminal, el alcalde de Tuxtla Gutiérrez, Fernando Castellanos Cal
y Mayor, tuvo una regia participación con la ponencia “El Municipio
como el Primer Generador de Insumos para la Inteligencia Criminal”, donde además se
compartieron experiencias sobre temas de seguridad. Ahí quedó claro que la
ciudad capital de Chiapas es una de las más seguras del país, así lo dijo:
“Vivimos en una ciudad compleja,
con un ritmo de crecimiento acelerado que demanda de un esfuerzo cada vez mayor
para garantizar seguridad a todos los habitantes. Hemos encontrado y enfrentado
retos importantes en materia de seguridad y gracias al trabajo que se ha impulsado
hoy Tuxtla es una de las más seguras del país”. Sin duda una gran aportación estratégica
de esta eficiente administración, porque con ello se incrementan las
inversiones nacionales y extranjeras y se da a la sociedad la garantía de
convivencia y desarrollo económico en un clima de paz y tranquilidad… Continúa la indignación de los
catedráticos y del personal administrativo de la Universidad Autónoma de
Chiapas, que exigen al rector la renuncia de Hugo Armando Aguilar Aguilar,
Secretario General desde hace tres periodos. “Ya no podemos seguir tolerando
los abusos que esta persona comete en agravio del sindicato y la educación de
los unachenses. Pero hasta el momento el rector ha hecho oídos sordos a nuestra
petición”, dicen. ¿Habrá alguna factura que está pagando el Dr. Carlos Eugenio
Ruiz Hernández y por eso no corre al secretario? Ya lo veremos… Au Revoir.
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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