Después del levantamiento armado del
Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el primero de enero de 1994, los
pueblos indígenas comenzaron a percibirse de otra manera. Dejaron de ser los
marginados, vistos solamente como parte de nuestro folclore, para ser
reconocidos como esencia de nuestras raíces, con un lugar dentro de la sociedad
e incluidos en los planes de desarrollo del estado.
Antes de eso eran seres casi invisibles,
los olvidados a su suerte, la casta explotada.
Grandes avances hubo después de eso,
como la creación de leyes que garantizan los derechos de la gente indígena, el
respeto hacia sus Usos y Costumbres, su participación en la política y el acceso
a una vida digna. Por eso podemos verlos hoy, a los indígenas, como piezas
clave en la construcción de las políticas públicas, con plena convivencia entre
la sociedad, viviendo en las grandes urbes que antes les era un derecho negado
sólo por tener un color de piel distinto.
Lamentablemente, ese orgullo y esa compasión
que sentíamos hacia ellos de pronto se convirtieron en ira, en repulsión cuando
vimos que envueltos en sus Usos y
Costumbres son capaces de cometer las peores barbaries, las más inimaginables
brutalidades y que difícilmente podrán ser alcanzados por el largo brazo de la
ley.
Los indígenas tienen una idea errónea de lo que
son los usos y costumbres que en estos tiempos modernos son tomados como
patente de impunidad para delinquir, robar, perseguir a quienes no simpatizan
con tal o cual partido o porque no comparten la misma fe, para vender a las
niñas por los mismos padres e incluso hasta para matar.
Desde antes de la época colonial los pueblos
indígenas dispersos a lo largo y ancho del estado poseen formas de autogobierno
a los que se les conoce como Usos y Costumbres, pero que de diversas maneras siempre
persiguiendo las utilidades de unos cuantos viola y soslaya el Estado de
Derecho. Guiados por esta práctica los indígenas secuestran y asesinan. Es una
realidad que no es nueva, y que se reproduce cada vez que los cacicazgos sienten
afectados sus intereses políticos y económicos, como ocurre actualmente en el
caso de Chenalhó donde grupos minoritarios intimidan al resto de la población y
exigen la renuncia de la presidenta municipal.
Por eso vimos cómo el martes 26 de abril muchos
ciudadanos quedaron en completo estado de indefensión, ya que la turba armada
de palos, piedras y machetes tomó las instalaciones del Congreso del Estado
para amenazar al gobierno, decidida a todo, aun a quitarle la vida a quien se
opusiera o a golpearlo como sucedió con el policía de seguridad pública
municipal que recibió la feroz golpiza de los pobladores de Chenalhó.
JUSTICIA
POR PROPIA MANO
Por los métodos salvajes de los usos
y costumbres un hecho fue el foco de la atención mundial el 06 de febrero de
2014. Indígenas tzeltales de la comunidad San José Chacté, municipio de San
Juan Cancuc, aplicaron la justicia por su propia mano sobre un taxista y su
ayudante, a quienes lincharon y quemaron vivos después de arrollar
accidentalmente a un niño con un vehículo.
La tarde del jueves, el conductor
del taxi Juan Girón López y su ayudante Diego Sántiz, que viajaban en un
automóvil Nissan tipo Tsuru, atropellaron al niño Gerónimo Gómez López que se
les atravesó inesperadamente en la carretera. Como resultado del accidente el
menor terminó con una pierna rota.
Los dos hombres fueron retenidos en
la cárcel de la comunidad en espera de ser entregados a las autoridades
estatales. Pero hacia las nueve de la noche los familiares del niño apoyados
por unos 400 indígenas irrumpieron en la prisión y sacaron a las dos personas
para llevarlas al centro del poblado.
Para dejarlos en libertad les pidieron
al taxista y a su ayudante un pago de cien mil pesos para reparar los daños que
sufrió el infante, a lo que ellos respondieron que no tenían el dinero pues
eran simples trabajadores y no dueños del taxi. Al escuchar la respuesta los
indígenas tzeltales los golpearon con piedras y palos, dejándolos inconscientes,
para luego rociarles gasolina y prenderles fuego, muriendo a los pocos minutos.
La comisión de funcionarios del Ayuntamiento y
del gobierno del estado que iban a recoger a los dos detenidos no pudo llegar
al sitio porque los lugareños se los impidieron. Por varias horas los cuerpos
permanecieron en la comunidad sin poder ser rescatados por el Ministerio
Público.
El 19 de enero de ese mismo año, dos presuntos
asaltantes fueron linchados y uno de ellos, Benito Gómez López, murió quemado por
los aldeanos de Plaza Yochib, municipio de Oxchuc. El otro logró sobrevivir
pese a la golpiza.
El 22 de mayo de 2012, indígenas tzeltales
lincharon a un hombre que hirió a una mujer durante un asalto, en el barrio Jitotic,
en la comunidad Chololjá, en San Juan Cancuc.
En junio de 2012, indígenas tzotziles de la
comunidad las Ollas, municipio de San Juan Chamula, lincharon a cuatro hombres
cuando trataban de tirar el cuerpo de una mujer identificada como Fidencia Sántiz
López, de 24 años de edad, en las cercanías de esa localidad. Días después de
los hechos, en el mercado del lugar se vendió el video del linchamiento entre
los 10 y 15 pesos.
El 21 de septiembre de 2015, indígenas de San
Juan Chamula quemaron a dos presuntos ladrones de un taxi marca Nissan, tipo
Tsuru, con placas de circulación 2931-BHE, modelo 2006, con número económico
0658, durante la celebración de San Mateo Apóstol, santo patrono de esa
comunidad.
CASO
CHENALHÓ
Por intereses económicos los pobladores
del municipio de Chenalhó, Chiapas, que piden la renuncia de la alcaldesa Rosa
Pérez Pérez, han vandalizado negocios, bloqueado las carreteras que enlaza a
San Cristóbal de las Casas, Pantelhó y Chalchihuitán, cerrando la presidencia
municipal, las oficinas del Juzgado de Paz y las instalaciones del DIF,
asimismo, han saqueado dos viviendas propiedad de los seguidores de Pérez Pérez
y amarraron a nueve personas en la plaza central por no unirse al movimiento.
El martes por la tarde, día en que indígenas
de Chenalhó secuestraron por ocho horas el Congreso del Estado con al menos
unas cuatrocientas personas adentro, miembros de la oposición incendiaron la
casa de Rosa Pérez. A esto hay que sumar los destrozos millonarios en Tuxtla
Gutiérrez producto del enfrentamiento entre el grupo inconforme y la policía.
¿Cuál es la causa del conflicto? ¿Por qué quieren que
renuncie Rosa Pérez Pérez?
Hay dos versiones: la primera, supuestamente
sus usos y costumbres prohíben que una mujer sea presidente municipal de
Chenalhó y, la segunda, que Rosa Pérez no cumplió con sus promesas de campaña y
por eso quieren elegir (también apoyados en sus usos y costumbres) al síndico
municipal Miguel Sántiz Álvarez.
Pero la verdad es que durante 86 años grupos
caciquiles han gobernado en el municipio y ahora que ven amenazados sus
intereses políticos y económicos toman de pretexto su sistema normativo de
autogobierno para anteponer sus caprichos a la decisión del pueblo y en contra
de las propias leyes.
La confrontación empezó cuando Miguel Sántiz
Álvarez le exigió a la alcaldesa Pérez la firma de un convenio donde a él se le
otorgaba un sueldo mensual de 130 mil pesos cuando según el tabulador oficial
indica que el síndico municipal tiene como sueldo máximo 38 mil pesos. Además,
exigía el diezmo de todas las obras en Chenalhó y la administración de los 57
millones de pesos que son del presupuesto para las obras públicas del municipio,
y al no lograr sus propósitos buscó el apoyo de los caciques para obligar a
Rosa Pérez a entregar su renuncia.
Encabezados por Miguel Sántiz varios
empresarios marchan en contra de la presidenta, como el ex síndico municipal de
Santiago El Pinar dueño de una constructora y su hijo Javier “N” que también financia
el movimiento junto con Martín Cruz Aguilar, ex alcalde de Chenalhó, y su
esposa Carolina Vanessa Martínez Castillo, de origen hondureño que ha invertido
cantidades millonarias para desestabilizar al pueblo.
Toda la confrontación es por el dinero. Por el
control del erario público es que los caciques han manipulado a la gente,
haciéndola cometer los peores agravios contra la sociedad a la que golpea, agrede
y expulsa de las comunidades, violando los derechos humanos.
Nadie por condiciones de género, raza, credo o posición
económica y social puede ser amenazado o coaccionado a hacer cosas en beneficio
de oscuros intereses. Rosa Pérez no puede ser obligada a renunciar a la
alcaldía por el simple hecho de haber nacido mujer, por ser de un partido
distinto al que por décadas ostentó el poder en Chenalhó o porque así lo dictan
las normas ancestrales del autogobierno indígena, menos todavía cuando a ella
la respalda la mayoría de los pobladores en esta campaña en su contra y que es
la misma que le dio la victoria por más de 2 mil 600 votos sobre su
contrincante priista, gane avalado por el fallo del Tribunal Electoral local y
el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Los caprichos de un grupo minoritario no pueden
estar por encima de los intereses de toda una colectividad, ni los Usos y
Costumbres pueden estarlo sobre el Estado de Derecho.
Por eso mismo urge que a través de las mesas de
diálogo se resuelva el conflicto y se hagan valer las leyes, la paridad de
género y se garantice el derecho de la mujer a participar en la política de
manera activa.
Urge la solución para detener la ola de
violencia en el municipio y para que no se cumpla la amenaza de los indígenas
que advirtieron que de no cumplirse sus voluntades lo de Chenalhó puede
terminar igual o peor que Acteal en 1997.
PARA MAGDALENA
En una importante reunión de trabajo entre el
secretario de gobierno Juan Carlos Gómez Aranda y el dirigente de la sección 40
del magisterio estatal, pactaron resolver la problemática del Isstech que pone
en riesgo la salud de los maestros y de sus familias, así como también
acordaron solventar los pagos pendientes de los docentes que cumpliendo con la
evaluación fueron promocionados en septiembre pasado a directores y
supervisores. Es importante destacar que exista la voluntad y la sensibilidad
política del gobierno de Manuel Velasco Coello para escuchar y proponer
soluciones a las necesidades del magisterio. Bien eso… Au Revoir.
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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