Se
consuma. Rutilio Escandón Cadenas fue reelecto por los magistrados para
presidir por tres años más el Tribunal Superior de Justicia del Estado y, por
tanto, el Poder Judicial de Chiapas.
¿Qué
hizo tan bien Rutilio para que los magistrados le revalidaran el poder? Nadie desconoce
que durante los tres años pasados el organismo caminó entre la incredibilidad y
el desprestigio, entre escándalos de corrupción y tráfico de influencias.
Igual
como Victoriano Huerta disolvió por medio de la fuerza pública al Congreso de
la Unión y mandó a arrestar a todos los diputados que estaban en contra de su gobierno,
cada gobernador de Chiapas en turno ha hecho lo mismo con los poderes del Estado,
utilizando al Judicial para blindarse pero sobre todo para coaccionar y
amedrentar a los opositores.
El 24 de marzo de
2001, Pablo Salazar Mendiguchía mandó a la policía para diluir la decisión de
los magistrados de nombrar titular del Poder Judicial a Jorge Clemente Pérez.
Montó un circo para demostrar quien mandaba en Chiapas. Clemente, junto con un
reducido grupo de abogados, se mantuvo en pugna contra Salazar para hacer valer
su nombramiento, acudiendo a otras instancias, a otros órdenes gubernamentales,
pero todo el esfuerzo fue en vano. Se consoló con despachar los asuntos del
Tribunal Superior en una carpa que instaló en el parque José María Morelos y
Pavón durante todos los años que supuestamente debió durar su encargo.
Al imponer Salazar la
fuerza pública, la Procuraduría General de Justicia de Chiapas colocó a Enrique
Robles Domínguez en la presidencia del Poder Judicial. Sin embargo, estuvo nada
más unos días en el cargo pues Salazar nombró en su lugar a Juan Roque Flores que
fue relevado meses después por Milton Escobar Castillejos, otra imposición del
torvo gobernador.
Este último, al
término del periodo salazarista fue
acusado por su presunta participación en el asesinato de un detenido. Pero de
la manera como se acostumbraron resolver los dilemas legales en ese periodo, el
caso fue engavetado para darle privilegio a la impunidad.
En el sexenio de Juan
Sabines Guerrero la descomposición del organismo continuó su avieso curso. En
primer lugar, la titularidad del Tribunal Superior recayó en Sonia Simán
Morales que por conflicto de intereses con el gobernador del estado es reemplazada
por Juan Gabriel Coutiño Gómez, abogado originario de Soyatitán, municipio de
Venustiano Carranza, que fue impuesto desde el Palacio de Gobierno y no elegido
de acuerdo a los estatutos que mandata la ley.
Juan Gabriel Coutiño
ostentó la presidencia desde el 30 de septiembre de 2008 hasta el 15 de agosto
de 2012. Casi todo el sexenio anterior. Periodo donde reinaron la intolerancia
y los abusos de poder, con un Poder Judicial a modo, avasallado y dedicado a
encubrir los delitos cometidos por los funcionarios sabinistas. Y el sustituto
de Coutiño, Rolando Ramos Rovelo, fue acusado de cometer varios actos de
corrupción donde a través de la oficialía mayor del Tribunal Superior se falsificaron
firmas para la liberación de pagos irregulares bajo el concepto de “compensaciones”
a funcionarios del tribunal.
El
delito fue descubierto por las autoridades, sin embargo no hubo acciones
penales en contra de nadie, ni contra Ramos Rovelo ni contra los responsables
de falsificar las firmas. Fue otro caso que quedó para engrosar las
estadísticas de la impunidad.
LA
ERA RUTILIANA
Rutilio
Escandón Cadenas es originario de Venustiano Carranza, Chiapas, y eterno
aspirante a gobernador del estado.
Es sabinista y empleado de Pablo Salazar
Mendiguchía. Por el PRD, el partido de toda su vida, ha sido secretario general del Comité Ejecutivo Estatal, consejero
nacional, representante del Poder Legislativo ante el IFE (hoy INE), una vez diputado federal
y dos veces senador de la República.
Desde el inicio de su
encomienda hasta nuestros días, Escandón Cadenas es arrastrado por un vaivén de
especulaciones por hechos que ponen en el entredicho su profesionalismo e
imparcialidad en la impartición de justicia. En los que se presume ha
encubierto los abusos de sus jueces, la liberación de feminicidas y casos
enredados en la impunidad.
1.-
El feminicidio de Tatiana Trujillo Rodríguez
El
01 de abril de 2014, es liberado Elmar Darinel Díaz Solórzano a quien ya le
habían dictado sentencia condenatoria por el delito de Homicidio Calificado el
Juez Tercero del Ramo Penal para la Atención de Delitos Graves de los distritos
judiciales de Chiapa, Cintalapa y Tuxtla.
En
el desahogo de las investigaciones Elmar
Darinel se declaró culpable del feminicidio de su ex esposa Tatiana
Trujillo Rodríguez, y los testigos confirmaron su culpabilidad y la
participación que cada uno de ellos tuvo en los hechos. Pero fue liberado
mediante una segunda sentencia dictada por el C. Mariano Domínguez Hernández,
entonces Juez Mixto de Primera Instancia en Ocosingo.
Organismos como La Red Civil Alerta Popular Permanente Contra la Violencia
Hacia las Mujeres en Chiapas, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de
las Casas y los familiares de la víctima señalaron en su
momento las irregularidades de la sentencia que dejó en libertad al feminicida,
acusando también de complicidad con el juez Domínguez Hernández al C. Manuel de
Jesús Cundapí Trejo, entonces Ministerio Público adscrito al juzgado de
Ocosingo.
Los magistrados Luis
Arturo Palacios Zurita, Daniel Sánchez Montalvo y Carlos Arteaga Álvarez se encargaron
de hacer más grande la ignominia. Primero, confirmaron la responsabilidad penal
del acusado; luego, ratificaron la pena mínima de 25 años de prisión contra Díaz Solórzano en respuesta a los
amparos directos 702/2014 y 984/2014 presentados por el
acusado y familiares de Tatiana Trujillo, respectivamente.
Al otorgar los
amparos los magistrados dictaron una cantidad mínima para reparar el daño de
$54.49 (cincuenta y cuatro pesos con cuarenta y nueve centavos M.N.) de acuerdo
con el salario mínimo. Y para esto no se tomó en cuenta la solvencia económica
de Díaz Solórzano, que era candidato a diputado local por el PRI y que ya había
sido diputado federal. ¿Influencias?
Otra violación en el
caso: No se consideró lo establecido en el artículo 26 de la Ley General de
Víctimas en cuanto a la reparación integral del daño: “tienen el derecho de ser
reparadas de manera oportuna, plena, diferenciada, transformadora, integral y
efectiva por el daño que han sufrido como consecuencia del delito.
Comprendiendo medidas de restitución, rehabilitación, compensación,
satisfacción y medidas de no repetición”.
Pregunto: ¿todo el
dolor de la familia y la vida de Tatiana Trujillo se repara con míseros
cincuenta y cuatro pesos? ¿Qué pasó entonces con las garantías a una vida sin
violencia que tanto se habla en Chiapas?
La decisión del
Consejo de la Judicatura, encabezado por Rutilio Escandón, de liberar al feminicida
evidencia la falta de acceso a la justicia y protección judicial en el caso de
Tatiana Trujillo.
2.-
Pasitos de Colores
La tragedia de
la guardería “Pasitos de Colores” donde murió la niña Kimberly está plagada de
sospechas de compra de voluntades e influyentismo.
El
mismo día de la tragedia fueron consignadas Citlali Anahí Díaz de la Cruz,
maestra de la guardería, por ser la presunta autora material del delito y
Yuridia Vinicia Sarmiento Sánchez, encargada del centro infantil a quien se
acusó de complicidad. Y debido al cargo de homicidio doloso fueron confinadas
en el Centro de Reinserción Social para Sentenciados número 14 “El Amate”,
ubicado en el municipio de Cintalapa.
Pero
el Juez del proceso penal en El Amate, Ernesto Hernández, sin causa aparente reclasificó
el cargo de las detenidas al de “homicidio culposo no grave”, dejándolas en
libertad condicional con el propósito de iniciar un nuevo proceso mediante juicio
oral. La mamá de la niña, Diana Ramírez Ruíz, aseguró que su abogado había
interpuesto un amparo para revertir el fallo del juez pero hasta el momento no
ha tenido ninguna respuesta.
Así
fueron las cosas: La Fiscalía encontró el cuerpo sin vida de la menor sobre el
suelo de una de las habitaciones del inmueble de la guardería, con un hematoma
en la región frontal derecha y una escoriación lineal en la región frontal
izquierda. El informe de necropsia de la Dirección General de Servicios
Periciales determinó que la causa de muerte de la niña Kimberly fue por asfixia
mecánica por ahorcamiento.
¿Esto es homicidio culposo no grave?
Como
estos hay muchos ejemplos más donde ineludiblemente los fallos de los jueces y los
abusos de los ministerios públicos recaen en las manos de Rutilio Escandón como
cabeza principal del Tribunal Superior de Justicia y responsable de cada una de
las decisiones que de ahí emanen.
Pero… mientras tanto.
TRAPITOS
AL SOL
Semanas
antes de ser reelegido Rutilio Escandón, una trabajadora de la misma
dependencia (abogada de 25 años de edad) lo denunció ante la Fiscalía por el
delito de acoso sexual. Una falta grave para un funcionario que además de encarnar
a uno de los tres poderes del estado hipócritamente se anuncia como promotor de
la cultura de equidad de género en Chiapas.
Después
de la denuncia otros casos similares salieron a la luz en los que se presume
está envuelto el ministro Escandón Cadenas, como aquel en que alumnos del
Instituto de Estudios Superiores Salazar Narváez, escuela donde Rutilio fue
docente, dieron a conocer el acoso que hizo sobre la alumna Laura “N”, de quien
dicen la dejó tirada en la orilla de una carretera por no haber cedido a sus
propuestas sexuales.
Ya
como titular del Poder Judicial, la Sra. Erika “N” también lo denunció por el
mismo delito. Se rumora que dicha señora acudió desesperada con el ministro
Escandón Cadenas para pedirle su intervención en el asunto legal por el que
estaba encarcelado su cónyuge, pero ella dijo que “me propuso prácticas
sexuales a cambio de la liberación de mi esposo”.
¿OTRA
VEZ?
De
ser ciertos estos y otros casos, ¿qué credibilidad en la impartición de
justicia puede haber en el Estado?
No entiendo cómo fue
electo otra vez Rutilio Escandón Cadenas si ya tuvimos tres años de
desasosiego, con incriminaciones al sistema judicial, con señalamientos de
corrupción de los jueces y ministerios públicos, y al presidente del Tribunal Superior
metido en líos de acoso sexual y de quien el más selecto círculo de
jurisconsultos califican de mediocre e ignorante de las cosas legales.
Al parecer el
desprestigio y la falta de calidad moral no importan para elegir a un
funcionario público. Señores ministros, ¿qué responden a todo esto? Si es que son
ellos los que en verdad designaron a Rutilio Escandón. Au Revoir.
@_MarioCaballero
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