Con
67 mil 385 votos, Luis Fernando Castellanos Cal y Mayor es elegido presidente
municipal de Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas. Un gran salto en la carrera
política del joven alcalde que reconoce con humildad que los sacrificios, el
empeño, el temor a Dios y tutelado por el consejo de sus semejantes, es lo que
hizo posible poder servirle al pueblo que lo vio nacer.
Fernando
Castellanos nació en Tuxtla Gutiérrez y este próximo 02 de abril cumplirá 30 años.
Y a su corta edad es un político exitoso que con gran carisma y sentido humano
ha sabido ganarse la confianza de los tuxtlecos que lo miran con buenos ojos porque
él tiene ese liderazgo que tanta falta nos hacía para recobrar la esperanza y volver
a creer en la política.
En lo que va de su
administración Castellanos Cal y Mayor no se ha permitido ni un solo minuto de
descanso, sabe que Tuxtla ya no puede seguir perdiendo el tiempo. Por eso mismo
nos convoca a todos a sumarnos a este esfuerzo de construir juntos, sociedad y
gobierno, un nuevo porvenir para las familias tuxtlecas. Prueba de esto son los
Jueves de Audiencia Ciudadana, donde
el alcalde tiene un acercamiento directo con la gente para dar una pronta
solución a sus problemas. Y vaya que está dando muy buenos resultados.
DE
LOS DE ABAJO
En
la toma de protesta Fernando Castellanos dijo ser un tuxtleco orgulloso de sus
raíces, de sus padres y su familia, que es una familia que ha luchado y vencido
la adversidad gracias a las enseñanzas de su padre y a la tenacidad inagotable
de su madre.
Lamentablemente, doña
Angélica Cal y Mayor Natarén enviudó cuando Fernando apenas tenía doce años de
edad. Sin duda fue una prueba demasiado dura para la familia, pero a través de
ello el alcalde se forjó desde niño ese espíritu vigoroso y humano que
encontramos en él.
Su madre, maestra de
educación preescolar, combinó su trabajo con las responsabilidades del hogar,
inculcando la disciplina, la constancia, el estudio y el respeto hacia los
demás. De ahí viene el fervor de Fernando Castellanos por la familia y su muy
temprana vocación de servicio, porque al tener una niñez y juventud difíciles, viniendo
desde abajo, comprende las dificultades que enfrentan las mujeres al sostener
solas un hogar y entiende con mayor sensibilidad sus preocupaciones. Por eso la
inquietud que tiene el alcalde por ayudar a las madres solteras y acompañarlas
en la medida de sus posibilidades a encontrar un mejor bienestar para sus hijos.
Porque él como padre de familia que es sabe lo que esto significa.
Con el fruto de su
trabajo y la ayuda incondicional de doña Angélica, Castellanos se licencia de
abogado en la Universidad del Valle de México. Pero interesado en concebir con
más precisión el entorno globalizado que lo rodea continuó su preparación con
una maestría en Ciencias del Estado por la Universidad del Centro de Estudios
Macroeconómicos de Argentina, y se especializó en Alta Administración Municipal
en el (ITESM), además, cursó otros seminarios y diplomados en Derecho
Administrativo y Controversias Constitucionales y Federalismo.
Su juventud es
muestra infalible de vitalidad y fortaleza, misma que al trabajar lo ha
provisto de experiencia en el quehacer político y conocimiento sobre la
realidad del estado. Pues desde hace más de una década pertenece a las filas
del Partido Verde Ecologista de México, donde escaló la estructura del partido
desde la Secretaría de Asuntos de la Juventud hasta la Dirigencia Estatal, dirigencia
que dejó con un buen sabor de boca a la militancia pero que tuvo que dejar para
hacer realidad esa ilusión tan propia de servirle a los tuxtlecos.
En el trayecto que lo
trajo hasta aquí fue asesor en la Cámara de Senadores en la LXI legislatura. Y
a sus 26 años se convirtió en el legislador más joven del país siendo
presidente en el Congreso del Estado de Chiapas tanto de la Mesa Directiva como
de la Junta de Coordinación Política.
Su labor en el
Congreso le concedió la oportunidad de conocer al estado desde la intimidad,
tocar sus problemas y ver las necesidades que hay en cada rincón de Chiapas. Y
ese amor que aprendió en el seno familiar lo movió a hacer contribuciones
importantes a la sociedad proponiendo una ambiciosa agenda legislativa
comprometida con los intereses de los chiapanecos, desempeño que le valió el
reconocimiento de los legisladores y de la clase política que aplaudió cada uno
de sus actos.
EL
RETO
Fernando
Castellanos es un líder y un entusiasta al que le gustan los retos, hombre con
firme sentido del deber y con ideas que van de acuerdo a nuestros tiempos.
Como
tuxtleco que nació y creció aquí, conoce por cuenta propia los desafíos que
representa gobernar a Tuxtla Gutiérrez, una ciudad que en cada trienio ha
sufrido la ruina y la negación sistemática, enfrentada contra sus necesidades
reales de vivienda, salud, servicios básicos y empleo.
Y
hacerlo no ha sido una tarea fácil. Él dice con orgullo que no tiene y ni
tendrá enemigos políticos porque siempre ha tratado de entablar una relación de
amistad y de respeto con todos, sin ninguna distinción de partido, pero reconoce
que sí tiene opositores. Y estos le han armado una campaña para difamarlo y
ponerle trampas a su proyecto. Lo quieren hacer renunciar.
A
pesar de que los embates han sido fuertes, Fernando Castellanos inteligentemente
no se ha dejado llevar por la provocación. Y ha optado mejor por trabajar,
creando programas sociales, diseñando estrategias que solucionen la
problemática que hay en las colonias y aliándose con el pueblo tuxtleco para
sacar adelante esta gran encomienda.
Empeñado
a no defraudar la confianza que los tuxtlecos depositaron en él, Castellanos
Cal y Mayor tiene un gobierno de puertas abiertas, un proyecto hecho con las
ideas de todos y bajo la divisa de justicia y transparencia. Producto de ello
es la declaración “6 de 3” que rindieron los funcionarios capitalinos y la creación
de la Agencia Municipal Anticorrupción,
única en su tipo en todo el país, con la que el alcalde busca dar certidumbre a
la sociedad en cuanto al tema de la transparencia, diciendo que “aquí (en su
gobierno) no habrá ni pobres que salgan ricos ni ricos que vengan a
enriquecerse más o hacer negocios con el dinero del pueblo”. Como ha sucedido
en las pasadas administraciones.
En
días recientes, el alcalde demostró el amor que siente por su tierra, por la
que lucha todos los días desde muy temprano: “Es el tiempo de construir entre
todos el Tuxtla que soñamos, la ciudad que merecemos y dejaremos como legado a
nuestros hijos”. En consecuencia, Fernando Castellanos trabaja desde el
Ayuntamiento por el Tuxtla que quiere para Isabella, María y Fernando, los tres
hijos que procreó con Martha Muñoz, esa madre y esposa amorosa que lo motiva a
seguir adelante y con quien ha compartido todo, felicidad y desdicha. Y sí que
han pasado tragos amargos.
Fernando
Castellanos podrá ser joven, pero por la forma en que entiende la política y la
ejerce en beneficio de los demás es de expertos y de buenos gobernantes. Es de
los que toman las decisiones con responsabilidad y madurez.
No
hay que dejarnos llevar por suspicacias. Tampoco por la desconfianza producto
de los sinsabores del pasado. Porque en estos casi seis meses el alcalde lo ha
hecho bien, trabajando duro y con denuedo. Y los resultados comienzan a verse.
Hoy,
el alcalde está haciendo un trabajo diferente, proponiendo un cambio. Unió a la
sociedad con el gobierno en un clima de confianza y respeto mutuos.
Hoy, sin ninguna
duda, Fernando Castellanos está escribiendo otra historia. Au Revoir.
@_MarioCaballero
9611019627
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