Febrero 2014,
entrevista al presidente Enrique Peña Nieto por León Krauze, en torno a la
captura de Joaquín, “El Chapo”, Guzmán:
-
León Krauze: Casi el setenta por ciento
de los mexicanos dice que existe una gran posibilidad de que se vuelva a
escapar Joaquín Guzmán. ¿Usted se compromete a que eso no va a ocurrir?
-
Enrique Peña Nieto: Es una obligación
que tiene el Estado mexicano. Y más -creo yo- con lo que ya ocurrió en el
pasado. Sería verdaderamente algo más que lamentable, es imperdonable. Ahora es
tiempo que el Estado y el gobierno tomen las debidas providencias para asegurar
que lo ocurrido hace algunos años no se pudiera repetir. Es algo en lo que he
insistido. Créeme que, todos los días, al titular de Gobernación (Osorio
Chong), se lo he referido “Y lo tienes bien vigilado, ¿está bien seguro?”.
Porque, evidentemente, es una responsabilidad que hoy tiene a cuestas el
Gobierno de la República, el asegurar que la fuga ocurrida hace algunos años
jamás se vuelva a repetir.
***
Imposible
no indignarse. Mientras el presidente de la República viajaba con una comitiva
de más de 400 personas en Francia, en México se escapaba sin ningún problema
Joaquín Guzmán Loera, mayor conocido como El
Chapo Guzmán, del penal de “alta seguridad” del Altiplano, ubicado en
Almoloya, Estado de México.
Lo
que hasta el pasado sábado 11 de julio de 2015 venía siendo el mayor logro del
gobierno de Enrique Peña Nieto en lo que va del sexenio, irónicamente, se les
fugó de las manos. Sin lugar a dudas, con la recaptura del líder del cártel de
Sinaloa el gobierno federal dio un paso importante en la guerra contra el narco
y recuperó con ello cierta credibilidad perdida por la enorme retahíla de
errores tanto de estrategia de seguridad como políticos.
Si esa era su carta
de presentación, ¿por qué descuidarse teniendo los antecedentes de cuando El
Chapo se escapó de Puente Grande en 2001? Y si el presidente Peña le había
encargado al secretario de gobernación la vigilancia continua del capo,
¿entonces qué tenía que hacer Osorio Chong en el cortejo de París? ¿Quién
quedaría a cargo del despacho de la Presidencia de la República? ¿Acaso el
subsecretario Luis Miranda Nava, que para lo único que lo han utilizado es para
dialogar en el conflicto de la CNTE y con muy pésimos resultados? ¿O la fuga se
trata de omisiones a las órdenes presidenciales?
DUDAS
EN LOS SUPUESTOS DE LA HUIDA
No
son pocos los que califican de teatro la construcción del túnel por el que
supuestamente se escapó El Chapo. Y son muchos los que afirman que todo se
debió por corrupción. Hasta hay quienes afirman que El Chapo pagó cincuenta
millones de dólares para ser liberado y evitar su extradición a los Estados
Unidos. Obvio, todo lo que el mundo pueda decir sobre el acontecimiento queda
atrapado en la maraña de las suposiciones.
Se
sabía del Altiplano una prisión inviolable, comparada con la famosa cárcel de
Cómbita en Colombia. Pues cuenta con los más modernos sistemas de seguridad
electromecánicos y electrónicos, entre estos detectores de metal, de drogas, de
explosivos, de radiocomunicación, voz y datos, sensores de movimiento y de presencia
instalados en cada rincón, cámaras de vigilancia, etcétera. Equipamiento que le
dio las cinco estrellas dentro del catálogo de penitenciarías antifuga.
Pero
con toda esta tecnología, ¿nadie se dio cuenta que algo raro estaba pasando
bajo sus pies? ¿Nadie sintió nada, nadie escuchó al menos un pequeño zumbido de
máquinas excavadoras trabajando, cuando la más pequeña perforadora de concreto
hace un ruido insoportable? ¿O será que el túnel lo hicieron con cucharitas
para evitar hacer mucho ruido? ¿Por qué los sensores no captaron nada? ¿No
funcionan o en realidad no hay sensores en los cimientos? ¿Será posible tanta
sordera, tanta ceguera? ¿Puede acaso el sentido común aceptar que nadie haya visto
nada o es más fácil pensar que todos se voltearon a ver para otro lado?
Son
tres las situaciones que enardecen la indignación del país. La primera, la terrible
incapacidad de los elementos encargados de manipular, manejar y controlar los
dispositivos de vigilancia, así como también, la falta de atención a todo lo
que acontece dentro y fuera del penal. Segunda, se puede entender que siendo el
chapo un criminal de alta peligrosidad tenga ciertos privilegios para
mantenerlo alejado de los demás presos, pero bajo la misma premisa ¿por qué se
permite tener un punto ciego dentro de la propia celda, por ejemplo, el que se tiene
en las regaderas?
El
argumento de que se prohíba o se decida no instalar una cámara de vigilancia en
las duchas de los reos por respeto a sus derechos humanos, no posee un sustento
válido en estos casos específicos. Para empezar, no estamos hablando de un
reality show tipo Big Brother, donde las personas deben tener dicha privacidad en
los baños para no ver dañada su imagen, prestigio y su persona, y también por
respeto al público. De hacerlo, se estaría cayendo en delitos graves como promoción
a la pornografía, daños a la moral y cosas similares.
Empero,
las circunstancias del Chapo, que alcanza a todos los presos en todos los
penales del país, no puede ser tratado de la misma manera porque aquí no
estamos hablando de temas televisivos, sino de asuntos de seguridad nacional. ¡Que
nos perdonen los criminales si les vemos sus cositas! Pero es –tal como lo dijo
el Señor Presidente- imperdonable que se te escape de la cárcel el delincuente
que hoy es considerado el más poderoso del mundo por dejar de vigilarlo cuando
se baña y todo por no violar sus derechos humanos, poniendo en riesgo la
seguridad del resto de la sociedad.
Y
tercera, ¿quién autorizó que se construyeran casas a un kilómetro y medio del
penal de máxima seguridad? Este es un cuestionamiento que debe responder con
prontitud el presidente municipal de Almoloya de Juárez, o el secretario de
gobierno del Estado de México, o el propio gobernador Eruviel Ávila. Porque dicha
construcción por donde se dice huyó el chapo apareció de la nada entre los
terrenos del Altiplano y una base militar que le da apoyo al penal. Y cosas así
como éstas se hacen con dinero, con mucho dinero, por ser terrenales donde se
prohíbe cualquier tipo de edificación que no sea para los fines para los que
fueron reservados.
Y
con la aclaración de éstas tres situaciones que moldean el statu quo de la fuga,
se hace necesario responder a una cuarta, ¿de dónde proviene la corrupción y de
cuánto es que estamos hablando? Podríamos aventurarnos a formular lo siguiente:
¿por cuánto vendieron los planos de la cárcel? ¿Por cuánto compraron el terreno
donde se construyó la casa? ¿Cuánto cobraron por hacer el túnel? Y de ser
cierto lo de los 50 millones de dólares, ¿quién fue el que se los embolsó?
AFRENTA
AL ESTADO
Minutos
después de darse la noticia de la fuga de Joaquín Guzmán, Enrique Peña Nieto
confesó que lo que hizo el chapo fue una afrenta al Estado. Supongamos que así
sea. A la sazón, ¿quién pagará el costo de tal afrenta? Claramente no será Peña
Nieto, ni el PRI y ninguno del gabinete presidencial.
¿Qué
tiene que suceder en México para que alguien del gobierno renuncie? Lo
previsible es que de aquí en adelante todo será retórica y falsas esperanzas,
desde Los Pinos se instruirán las promesas de justicia y otra catástrofe
enterrará en el olvido lo aquí sucedido, así como ha venido pasando con otros
casos a lo largo de estos casi tres años del régimen peñanietista. Y si no se pudieron localizar a los 43 estudiantes
desaparecidos y a sus captores, cuyo poder es limitado, qué consuelo tenemos de
que se llegue a dar con Joaquín Guzmán cuando sus posibilidades escapan a la
imaginación de un humano cualquiera.
Además,
el costo de la afrenta al Estado lo pagarán como siempre los mexicanos, que
desde el pasado 11 de julio estamos más inseguros, más indefensos. Y en esto se
equivoca Peña Nieto, la afrenta al Estado no es del chapo, sino de su gobierno que
no pudo garantizar el respeto al Estado, de su incapacidad para crear un clima
de paz entre la sociedad, de la negligencia de la estructura gubernamental, de la
corrupción que permitió la fuga.
Y
eso es imperdonable.
PARA
MAGDALENA
Aquí estoy como siempre, prima de mi
alma, escribiéndote con mis manos torpes. Sin que me ganen las prisas y sin que
me apuren las ganas. Quiero que prestes mucha
atención a la valiosa agenda legislativa de la diputada Gloria Luna Ruiz, que
propone el respeto a la democracia, proyectos para el desarrollo de la gente
marginada de Chiapas, un alto a la corrupción, implementación de valores
humanos, un manejo adecuado y transparente de los recursos del Congreso del
Estado, etcétera. Vale la pena seguir el trabajo de la diputada Luna Ruiz. Au Revoir.
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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