Nadie, sensatamente, vota
por el Partido del Trabajo. Su desprestigio es tal que desmoraliza hasta al
optimista más combativo, y su obsesión por el poder y la riqueza hace que se
olvide de todo lo que prometió ser y representar para la izquierda mexicana. El
lema de “Todo el Poder al Pueblo”, a lo largo de su existencia, ha
resultado un gigantesco fraude política y económicamente hablando.
En las elecciones del
7 de junio pasado, el Partido del Trabajo obtuvo el 2.87% de la votación total,
según los últimos informes del Instituto Nacional Electoral. Y esta no es la
primera vez que no le alcanza el porcentaje necesario para conservar su
registro y seguir incrustado en el presupuesto, pues en el año de 1991 lo perdió
al lograr sólo el 1.5 por ciento de los votos, pero lo recupera al año
siguiente y participa en los comicios de 1994.
Ahora, cuando solo un
milagro puede hacer que el PT siga conservando su registro como partido
político, los integrantes de la cúpula amenazaron que impugnaran los resultados
de las autoridades electorales a quienes Gerardo Fernández Noroña acusa de
haber preparado “un despojo en contra del PT para que no forme parte nuevamente
del Congreso”. El mensaje es claro: La pelea y el griterío que ya está dando en
el Tribunal Electoral Federal lo más alto de la dirigencia partidista, es por
la permanencia
en el presupuesto y los fueros constitucionales que
recibe elección tras elección, no así defender la democracia, la representación
social y la oposición.
A
todo esto, ¿quiénes de la sociedad están interesados en que el PT siga en
funciones? Porque, ¿qué ha hecho para robustecer la democracia? ¿Cuáles son los
beneficios que le ha conferido a la gente? ¿En qué se han invertido los miles
de millones de pesos que ha recibido del financiamiento público? ¿En qué
aspecto ayudaría seguir manteniéndolo con los millones que pueden ser más
útiles en la construcción de obras sociales en algunos de los tantos poblados
marginados del país? ¿Por qué en este momento sería la mejor decisión optar por
la desaparición del PT?
A
NIVEL NACIONAL
El fracaso actual del
Partido del Trabajo no es de hoy, sino es parte de la acumulación de los errores
del pasado, y viene de su inexistente ideología, de la farsa al presentarse
asimismo ante el gran público como una alternancia política de vanguardia, de
la oligarquía fundada por su dirigente Alberto Anaya, de la corrupción y por
consagrarse como una plataforma política divorciada del interés colectivo.
El PT nace el 8 de
diciembre de 1990, en el Auditorio del “Plan Sexenal” de la Ciudad de México. Y
en su creación es protegido por el ex presidente Carlos Salinas de Gortari
quien da su consentimiento para que personajes venidos de los estados del Norte
del país (líderes de organizaciones sociales que en la supuesta defensa por la
tenencia de la tierra eran capaces de asesinar a los campesinos para quitarles
sus parcelas y terrenos de cultivo), se empoderaran a través de este movimiento
llamado PT que está convertido en el fast track para el enriquecimiento ilícito.
Para encauzar el
análisis aporto unos datos que de alguna manera transparentan el fraude y el
daño ocasionado por el Partido del Trabajo durante más de dos décadas:
-
En sus casi 25 años el Partido del
Trabajo ha tenido dos registros y un solo dirigente, Alberto Anaya.
-
El “Camarada Anaya”, al ocupar el
liderazgo nacional desde 1994, ha asignado a su antojo los puestos directivos,
las coordinaciones parlamentarias, las diputaciones federales y locales,
senadurías, alcaldías, y se ha quedado con los cargos legislativos
plurinominales. En resumen, ejerce el control supremo del millonario presupuesto.
-
Alberto Anaya ha sido por cuatro
ocasiones diputado federal y dos veces senador de la República. Su carrera como
legislador es para asombrarse, inicia en el año de 1988 y en este 2015 está a
punto de entregar su encargo como diputado federal, es decir, que sin
interrupción tiene 27 años viviendo del erario público.
-
Su esposa, María Guadalupe Rodríguez
Martínez, que funda el partido en Monterrey, Nuevo León, ocupa uno de los
principales puestos del Consejo Político, ha sido dos veces diputada federal y
actualmente preside la dirección de 73 centros educativos en nueve estados,
centros que según una investigación publicada en El Siglo de Torreón, se ven beneficiados con recursos federales.
-
El PT, a escala nacional, de 1997 a 2015
recibió 4 mil 221 millones 700 mil 150 pesos con 30 centavos. Esto sin contar
lo que obtuvo en el periodo de 1991 a 1996 y las prerrogativas que han manejado
las coordinaciones parlamentarias en por lo menos 19 congresos estatales,
incluido el Distrito Federal.
-
Alberto Anaya, su esposa y Alejandro
González Yañez, otro integrante del Consejo Político del PT, no desmintieron
que han colocado convenios económicos con las Secretarías de Finanzas en varios
estados para el beneficio de sus propios centros educativos. Así como también
para financiar a diversas organizaciones sociales y populares ligadas al Partido
del Trabajo.
-
Tan solo en el 2014, el INE le asignó al
Partido del Trabajo 317 millones 981 mil 237 pesos con 52 centavos para
sufragar sus actividades regulares, pero en este año ya van más de 398 millones
los que ha recibido. Y de perder el registro ya no tendrá derecho a los
recursos que faltan de entregarse por los meses que restan de este 2015.
EN
CHIAPAS
![]() |
| Amadeo Espinosa Ramos |
El PT en Chiapas ha
sido lo mismo: un organismo definido por el autoritarismo, los fraudes
electorales y la corrupción avalada por la represión a sus militantes.
La
historia del PT en la entidad empieza con la designación de Julio César Ruiz
Ferro desde Los Pinos como gobernador interino del estado de Chiapas, en el
gobierno de Ernesto Zedillo Ponce de León.
Para los chiapanecos
Ruiz Ferro era un perfecto desconocido, un ser insignificante venido a más por
puro capricho del destino. Así que al verse en el descrédito, comandando un
gobierno que navegaba en la ilegitimidad y en la falta de apoyo partidista, se
metió en la tarea de buscar un aliado que lo acompañara en el peligroso camino
de la política, que lo abrigara, que lo aplaudiera y le dijera “Tú eres el
gobernador”.
De
tal suerte, encuentra en el camino a Amadeo Espinosa Ramos que junto a una
caterva de ladrones funda el Partido del Trabajo en Chiapas. En Amadeo
Espinosa, Ruiz Ferro localiza a su incondicional y lo amamanta con obscenas cantidades
de dinero extraídas del erario público, y lo que obtiene a cambio son ponderaciones,
favores políticos, cariño y mucha pleitesía.
Y
lo que Alberto Anaya ha sido a nivel nacional, Amadeo Espinosa lo es en
Chiapas, dueño de una pestilente carrera política, llena de corrupción, abusos
de poder, impunidad y con millones de pesos de orígenes inciertos almacenados
en sus cuentas bancarias, además de propiedades en el Distrito Federal, ranchos,
camionetas de lujo y varias residencias. Hoy la situación de Espinosa Ramos en
nada se parece a la de sus años de juventud, cuando por la miseria en que vivía
tenía que usar andrajos en lugar de ropa y mendigar mendrugos de pan entre sus
compañeros de escuela.
Desde
los tiempos de Ruiz Ferro (1995-1998), Espinosa Ramos es el dueño absoluto del
PT, y bajo esas siglas ha sido diputado local, dos veces diputado federal y
senador suplente, todo por la vía plurinominal.
Amadeo Espinosa se ha
visto beneficiado por el PT sin recato, repartiendo los cargos públicos y los
óbolos económicos con Hugo Robledo Gordillo, Abundio Peregrino García y Sonia
Catalina Álvarez, sus cómplices y fieles servidores. Ellos, toda esa runfla de
parásitos, impiden la inclusión de gente nueva en el partido y en cada periodo
de elecciones son ellos los que ocupan los primeros lugares en los puestos
plurinominales.
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| Pablo Salazar Mendiguchía |
Por el control que
ostenta Espinosa Ramos en el partido, siempre ha procurado impunidad y venderla
a quien la necesite. Cito dos ejemplos:
1.
Antes de la detención de Pablo Salazar
Mendiguchía, Amadeo pacta con él la venta de una candidatura de lo que sea por
un precio de 50 millones de pesos que pasarían directamente a los bolsillos de
Espinosa. Pero al ser capturado Salazar por los delitos de peculado, el
millonario negocio se ve frustrado.
2.
En
julio de 2010, Espinosa arma a un grupo guerrillero de Villahermosa con el
propósito de incendiar el ayuntamiento de Palenque y con ello coaccionar a las
autoridades para que liberaran a Alfredo Cruz Guzmán, amigo íntimo de Amadeo
que meses atrás había sido detenido al comprobársele un millonario atraco a las
cajas municipales, siendo además sujeto de investigaciones por presuntos nexos
con el crimen organizado de Tabasco. Era claro que había mucho dinero de por
medio.
***
Sería
una lástima que el Tribunal Electoral Federal le permita retener el registro al
PT, porque al hacerlo estaría concediendo más impunidad, el financiamiento para
sostener a un organismo que no representa nada ni a nadie; estaría dejando que Alberto
Anaya y Amadeo Espinosa Ramos sigan en el poder, enriqueciéndose, gobernando. Cuando
lo que la gente exige es que el PT no exista ni un minuto más.
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com


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