EL DUENDE


            Después de permanecer varios años en el ostracismo, Manuel de la Torre Rodríguez, El Duende, hoy es el flamante secretario particular de José Antonio Aguilar Bodegas, titular de la Secretaria del Campo en Chiapas. La pregunta inevitable es, ¿cuánta confianza pude haber en un personaje como él para ocupar uno de los cargos más importantes dentro de la secretaría, después de la serie de escándalos de corrupción y abuso de autoridad que deberían mantenerlo en la cárcel y alejado del poder?



            Manuel de la Torre es un pérfido, dueño de un pasado siniestro, que durante todos los años que estuvo incrustado en uno de los gobiernos anteriores abusó de su poder para liberar sus frustraciones y deseos perversos para cometer los más graves perjuicios en contra de los chiapanecos.



            Nutrido en la vieja escuela priista, el duende ha recorrido los caminos de la política dañando a todo aquel que se le ponga enfrente, operando a favor de los que podían pagar sus servicios criminales y en contra de los opositores del régimen en su momento. Por lo que no es de extrañarse cómo en los últimos meses se han multiplicado las quejas de los campesinos que acusan a Manuel de la Torre por su trato prepotente y arbitrario.


De la Torre es un experto en el trabajo sucio, un brazo ejecutor que hizo lo que los demás no podían hacer por no dañarse la imagen y el prestigio. Así que para los políticos que no querían mancharse las manos ahí tenían al duende para que revolviera la basura, se embarrara en el lodo y caminara en el muladar.



LA CORRUPCIÓN



Gracias a los amarres políticos que le dio su facilidad para el vandalismo es que llegó a ocupar la Coordinación de Comunicación Social del gobierno del Estado (COCOSO), ahora Instituto de Comunicación Social, durante el periodo de 1998-2000. La corrupción que hubo en esa dependencia durante su estancia ha sido una de las peores en la historia, donde familiares y amigos más cercanos de Manuel de la Torre fueron los principales beneficiados en ese gran asalto político.



Las cantidades que llegó a pagar por concepto de publicidad institucional fueron millonarias, pues se cuenta que sin la autorización del ejecutivo en su momento él se tomó la libertad de repartir groseras carretadas de dinero que bien pudieron servir para obras sociales de seguridad, de salud y educativas, y no para enriquecer a un pequeño grupo de personas.



El fraude que hizo en esa institución fue garrafal. Pero el descaro llegó a tal grado que al Congreso del Estado le rindió una cuenta de siete millones de pesos que gastó para la creación de la página web de cocoso, y los ingenuos legisladores le creyeron.



De tal manera, que ese fue el fast track que lo condujo a la aristocracia, el negocio que lo sacó de la miseria para ser otro de los tantos millonarios instantáneos que de la noche a la mañana lograron codearse con la realeza de Chiapas, y que de alguna forma le permitió al duende tener un corto pero lucrativo affaire con Lucero León, mamá de la cantante Lucero.



EL ENCARCELAMIENTO



            El 19 de diciembre de 2006, se giró un proceso penal en contra de Manuel de la Torre Rodríguez. La averiguación previa número FESP/107/2006-12 fue iniciada en razón de la denuncia interpuesta por el ex diputado Juan Antonio Castillejos Castellanos por el delito de atentados contra la paz y la integridad corporal y patrimonial de la colectividad y del estado.



            Un comunicado oficial con la misma fecha dice al respecto: “Esta investigación se sigue en contra de Manuel de la Torre Rodríguez por el delito de atentados contra la paz y la integridad corporal y patrimonial de la colectividad y del estado, en la cual se indagan diversas conductas que se han detectado para desestabilizar la gobernabilidad en Chiapas, tal es el caso de San Juan Chamula”.



            En un dato aparte, los arrebatos de superioridad del duende, que nunca toleró al pueblo indígena, propiciaron serios problemas con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en varias ocasiones. Se recuerda aquel que cuando ligado en amoríos con la conductora del programa Frente a Frente Lolita de la Vega, sobrevolaron juntos en un helicóptero del gobierno del estado a muy baja altura destruyendo los tejados de las humildes casas en la comunidad La Realidad, hace tiempo bastión de la comandancia del EZLN. El gobierno actuó con inteligencia y celeridad para que este suceso no pasara a mayores para ventura nuestra.



Éste tan sólo es uno de los tantos casos en los que atentó Manuel de la Torre en contra de los indígenas zapatistas.



            El arresto fue hecho por agentes de la Agencia Estatal de Investigación quienes sacaron a Manuel de la torre de un restaurante de la ciudad de México en diciembre del año 2006, cumpliendo con el mandato judicial girado por el Juez Segundo del Ramo Penal del Distrito Judicial de Tuxtla Gutiérrez, del cual derivó el expediente de arraigo 12/2006.



            Su estadía en prisión fue por muy corto tiempo, unas cuantas semanas solamente, pero fue suficiente para demostrar y dejar registrado en los anales de la historia la vida criminal de Manuel de la Torre y de lo que puede ser capaz con en el poder.



CASOS EXTRAÑOS



Una ola de “casos extraños” se levantó por la entidad chiapaneca en el año 2009 y principios de 2010. El duende De la torre planeó  junto con Hugo Límberg Narcía (otro delincuente que por mucho tiempo fue solapado por el ex secretario de gobierno Jorge Antonio Morales Messner), crear una atmósfera de inseguridad en el estado: pues durante varios meses se dedicó a plantar armas y droga en casas, negocios y oficinas de los funcionarios en turno con tal de desprestigiarlos y desestabilizar al gobierno que lo había enviado a la cárcel y que fue el que también lo sacó.



En el trance de los acontecimientos se filtró la información que Manuel de la Torre obraba bajo las órdenes de los hermanos Alejandro y Miguel Álvarez Puga, propietarios de la compañía Álvarez Puga & Asociados, empresa de outsourcing que desde hace varios años viene siendo investigada por la Procuraduría General de la República por fraude, lavado de dinero y evasión fiscal.



***



            Manuel de la Torre está ampliamente desacreditado para ostentar el puesto de segundo al mando en la SECAM. Está sentado en una minita de oro. Y ya que el duende es una persona de ideas cortas y mañas largas, no pasará mucho tiempo en que se comiencen a dar a conocer las sustracciones al presupuesto de la dependencia, los negocios bajo la mesa que ha estado pactando con líderes de organizaciones campesinas, los abusos y vejaciones al sector del campo y los planes políticos a corto plazo financiados por el erario público.



            Documentos que obran en poder de estas Letras Desnudas, corroboran la inclusión de familiares y amigos en la nómina de la SECAM.



            En resumidas cuentas, podemos afirmar que no hay autoridad moral por ningún lado, y de seguir De la Torre Rodríguez en la secretaría del campo, nos confirmará que este gobierno no la necesita. ¡Ah, el poder de hoy!



@_MarioCaballero

yomariocaballero@gmail.com

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