El 8 de
diciembre de 2012, Manuel Velasco Coello fue lacónico: “Hoy es el futuro de
Chiapas”. En ese momento se cumplía con el fondo material e implícitamente
confesional en lo que fue su primer mensaje como Gobernador del Estado de
Chiapas: gobernar con el principal objetivo de hacer el bien, de construir las
bases en las que se sustenten los satisfactores de la colectividad y elevar el
nombre de nuestra entidad.
Ese
día la reacción de los que lo escucharon fue instantánea. Las seis palabras
sonaron esperanzadoras porque iban de acuerdo con la línea de peticiones
sexenales: Progreso, distribución equitativa de la riqueza, obras públicas,
proyectos de inversión al campo, austeridad en el gasto presupuestal, paz
social, trabajo gubernamental con apego al Estado de Derecho, responsabilidad
política, generación de empleos y democratización de los servicios de salud y
educación.
Ahora,
pasados dos años desde que fue dicha la frase de “Hoy es el Futuro de Chiapas”,
puede corroborarse la satisfacción precisa de la urgencia de tener un gobernante
verdaderamente comprometido con la sociedad chiapaneca. Hoy, es posible afirmar
que las cosas marchan bien por dos razones: la primera, porque el gobernador
Manuel Velasco Coello es un hombre experimentado en el arte de gobernar;
segunda, porque su trabajo es de buenos principios, honesto y responsable.
***
Corresponde
argumentar que el proyecto de Manuel Velasco no ha caminado solo todo este
tiempo, pues está ampliamente respaldado por la sociedad que festeja cada uno
de los aciertos, la honorabilidad intrínseca de las políticas públicas, el
profesionalismo con que afronta los retos y la credibilidad en sus palabras
siempre alejadas del discurso hueco y sofístico.
“Me
propongo trabajar por todos por igual. Hoy más que nunca voy a trabajar por
cada uno de los chiapanecos, sin distinción de colores partidistas encabezaré
un gobierno de coalición, plural e incluyente”, dijo el joven gobernador
Velasco el día en que tomó las riendas de la administración del estado. Y fue
en esta parte del discurso donde más se transparenta el rechazo a ejercer un gobierno
monopólico, y es así cómo Velasco Coello ha esquematizado por dos años un
proyecto de valores, siempre tolerante y con respeto hacia la gran diversidad
de voces que conforman nuestra democracia, invitando a las diferentes
ideologías a participar en la toma de decisiones porque “a Chiapas no lo debe
gobernar un solo hombre”.
El
Gobernador Velasco ha llegado a configurar el momento en que los sentimientos
de los chiapanecos están situados en la ilusión y en la confianza, pues ha
logrado grandes avances en materia de salud, educación e infraestructura en un
estado que aún se resiste al neoliberalismo a pesar de encontrarse en medio de
un nuevo siglo y de pertenecer a un mundo donde impera con inclemencia la
globalización.
El respeto y
el reconocimiento rendido al movimiento zapatista por sus grandes aportaciones
políticas y culturales, fue una de las manifestaciones más responsables e
inteligentes de Manuel Velasco. Y al otorgar la dignidad merecida, Velasco
Coello tocó un nervio muy sensible, aquel que hizo que nuestra entidad desde el
año de 1994 se convirtiera nacional e internacionalmente en un concepto
semejante y distinto, altamente criticado por las políticas genocidas empleadas
en el pasado y fuera calificado como sinónimo de marginación extrema.
Sin embargo,
el mensaje contenido en esa expresión de honor fue también la de mantener la
paz y la concordia entre la sociedad y los diversos grupos que conforman las
corrientes políticas e filosóficas en el estado. El gobernador Velasco, en su
primer mensaje, demostró que no cree en las causas sostenidas en la violencia,
y en el periodo ya transcurrido sus hechos afirman que él seguirá proponiendo
el diálogo para conservar la armonía, la tranquilidad y la paz, de tal manera, fortalecer
el desarrollo económico y social de los pueblos indígenas, que por muchos años
ha sufrido la indolencia y la indiferencia de los gobiernos.
Ciertamente,
el EZLN no es un problema bélico con orígenes justos, sino un acontecimiento
político-social con razones ampliamente evidenciadas.
Y si seguimos
con el análisis del primer mensaje del gobernador Velasco, recordaremos aquella
sentencia de “Me comprometo a luchar frontalmente contra la pobreza”. Aceptémoslo:
La desesperanza ha llevado a aceptar de buena o mala gana la existencia de
sectores de la población chiapaneca que muestran profundos atrasos económicos con
graves repercusiones sociales, primigenias para la existencia humana, y parte fundamental
es la demanda de un cambio urgente del modelo económico, que aplasta no solo a
Chiapas sino a todo el país.
(Empero, la
pobreza no es tanto el mal en la entidad como el caudillismo rapaz e
intolerante, el cacicazgo que se adueña de lo ajeno anclado en zonas rurales y
en las comunidades indígenas, y los pequeños grupos patibularios disfrazados de
asociaciones representativas de la sociedad o como sociedades civiles, que
dominan a la inmensa minoría sembrando diques para detener las fuerzas de las
corrientes anticonservadoras.)
***
Al
final del primer discurso del gobernador, confirmó el deseo de todos en una
sola frase, y que al cumplir 27 meses de trabajo incorruptible y de grandes
logros reafirma el ideal que posee y la dignidad como buen depositario de la
confianza de la sociedad: “Porque ustedes son mi fortaleza, ustedes son mi
inspiración, y porque llevo a Chiapas en mi mente y en mi corazón. Sepan que
hoy hago entrega total de mi vida a la causa de Chiapas y de los chiapanecos.
¡Juntos hagamos historia!”.
Y
la estamos haciendo.
PARA
MAGDALENA
La ideología y convicción de Enoc
Hernández Cruz, presidente del partido Mover a Chiapas, está haciendo de la
nueva institución política una opción diferente en el estado. Este martes en su
reunión mensual de evaluación revisará los procesos internos de afiliación y de
reforzamiento de la estructura política, con el objetivo de consolidarse ante
la vista de todos los chiapanecos como una alternativa confiable, con objetivos
claros y de propuesta, sin los vicios y las prácticas ociosas que han
demeritado el ejercicio de la política y provocado falta de credibilidad en sus
actores. Nadie, y ningún organismo de este género, había hecho esto antes. Au revoir.
@_MarioCaballero
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