EDITORIAL
Jorge Antonio Paz Tenorio, docente e investigador de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, informó que un catorce por ciento de la población en la capital del estado vive en zonas susceptibles de derrumbes.
Por lo cual, es imprescindible preguntar ¿qué está haciendo el gobierno de Tuxtla Gutiérrez por las miles de familias que habitan en zonas de alto riesgo por deslizamientos de tierra? ¿Tiene algún proyecto en mente para ayudarlas en su reubicación? ¿Algún plan de prevención de desastres?
Estamos hablando de más o menos 20 mil familias de alrededor de 80 colonias de la ciudad que están en peligro. Peor aún, los sistemas de agua potable y drenajes deficientes de esos lugares aumentan la inestabilidad de los terrenos.
Protección Civil, por otro lado, tras realizar los estudios correspondientes, ha emitido una orden de desalojo para toda esta gente, pero -siendo sinceros- eso no basta. Que esta gente conozca que vive en zonas de alto riesgo, no es suficiente.
Decirles así nomás que tienen que desocupar sus casas debido a que habitan en lugares que pueden derrumbarse en cualquier momento, es una situación terrible para ellas. Hay que considerar que en su mayoría son personas de bajos recursos. ¿A dónde se van? ¿Qué hacen?
Por eso la necesidad de que el gobierno de Tuxtla Gutiérrez responda si tiene un plan para ayudar a esta gente en su reubicación, para darles un lugar seguro dónde vivir. Porque –Dios no lo quiera- de ocurrir una tragedia él será el único responsable de las vidas que se pierdan y no podrá simplemente lavarse las manos al decir que Protección Civil Municipal dio la orden de desalojo.

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