SABINES Y SU AMANECER



Cualquier exgobernador está en su derecho de ejercer la libertad de expresión para manifestar sus simpatías e inconformidades. Aunque es preferible que no lo hicieran. Especialmente aquellos que abandonaron el poder tras el repudio y el hartazgo del pueblo. Como Juan Sabines Guerrero, por ejemplo, que puede ser libre para hablar sobre Chiapas, pero carece de autoridad moral para hacerlo. 

Juan Sabines es considerado el peor gobernador de la historia de Chiapas. Dejó una deuda que sobrepasa los 40 mil millones de pesos, un estado con crisis de gobernabilidad, brotes de violencia en comunidades indígenas y al menos cincuenta de sus ex colaboradores fueron denunciados ante la PGR. Aunado a eso él fue acusado de recibir mensualmente importantes sumas de dinero del narcotráfico.

¿Cómo se atreve a decir que su gobierno fue de buenos resultados si lo único visible es el desfalco a las finanzas del estado que coincide con el nivel de enriquecimiento de sus funcionarios? No se puede tapar el sol con un dedo; no se puede defender lo indefendible.

¿Cómo creer ahora que está preocupado por los chiapanecos cuando hace seis años no le importó hipotecar la vida de tres generaciones que están condenadas a pagar la deuda que contrajo su administración? Peor todavía, ¿de dónde sacó el valor para públicamente dar clases de buena gobernanza y políticas públicas? ¿Puede acaso el alcohólico dar consejos para no beber, el ratero para no robar, el inmoral para no pecar? Dice un dicho que quienes buscan dar consejos para ser alguien útil en la vida, son los condenados a muerte.

AMANECER

En mil 369 palabras publicadas en su cuenta de Facebook, el exgobernador expone una reflexión para “ayudar” a los diputados del Congreso del Estado a decidir sobre la permanencia o cancelación del programa Amanecer, que hasta hace poco dejó de funcionar como paliativo económico en las personas de la tercera edad.

El tono del escrito es natural pero sugestivo. Habla de cómo y cuándo comenzó dicho programa, los motivos de su creación, las características y los resultados. Pero es bastante evidente que detrás de ese palabrerío Sabines Guerrero intenta quedar bien con el presidente López Obrador, a quien menciona cuatro veces y de quien toma frases como “pueblo bueno y sabio”, “seres de plata” o “nuestros mayores”.

“No se trata de defender uno de los programas de mi administración, de lo que se trata es de ver por uno de los sectores más vulnerables de la sociedad chiapaneca, que han sido prioridad para el presidente”, dice en uno de los párrafos. Pero, ¿qué tan bueno fue Amanecer? ¿Realmente sirvió de algo para el bienestar de los adultos mayores o sólo representó una carga para la economía de Chiapas?

Si lo vemos por el lado económico, podemos decir que 550 pesos al mes no le caen mal a nadie y pueden servirles de mucho a algunas personas. Según Sabines, al dar ese recurso en efectivo y en mano del beneficiario, “los mercados públicos, los comercios del centro, las tiendas departamentales, las farmacias, los restaurantes, el transporte, los prestadores de servicio, todos, se beneficiaban con una derrama económica de más de 120 millones de pesos al mes”.

Por eso mismo, el exgobernador afirma que ese apoyo dio un impulso a la economía local fomentando el consumo de los adultos mayores, y que es una inversión y no un gasto.

Sin embargo, ¿tiene el estado la capacidad financiera para soportar esa erogación que al año suma mil millones de pesos? Obviamente no. Para empezar porque la dependencia económica de Chiapas de los ingresos federales es de casi 95 por ciento, y de tenerla no se hubiera contraído tanta deuda pública que quién sabe a dónde fue a parar.

Siendo sinceros si algo caracterizó al sexenio de Juan Sabines fue la nulidad de obras de infraestructura, salvo por la construcción de algunas escuelas, clínicas, mercados y las muy mencionadas Ciudades Rurales Sustentables, cuyo costo fue multimillonario y hoy en día son auténticos pueblos fantasma, no hubo nada que destacar o que en la actualidad funcione.

Por otro lado, los recursos de Amanecer no son una inversión sino un gasto que el estado lamentablemente no puede seguir pagando.

Por inversión se entiende destinar bienes para obtener ganancias, y en los años de gobierno sabinista la deuda aumentó 13 veces, el crecimiento del PIB estatal fue muy débil, los ingresos por habitante decrecieron y, al final, Chiapas terminó en el último lugar del Índice de Desarrollo Humano y en el primero en pobreza. El resultado de las políticas económicas fueron 300 mil pobres más. Con esos datos Sabines no puede asegurar que Amanecer y sus otros programas fueron una inversión que produjo “un histórico crecimiento económico”, tal como dice en el texto.

LA CORRUPCIÓN

El programa Amanecer nació con el propósito de mejorar las condiciones de vida de los adultos mayores, pero fracasó. De acuerdo con estudios recientes, no hubo ninguna mejoría y la tasa de pobreza de ese sector en particular aumentó.

Inició el 14 de febrero de 2007, con un aporte en efectivo de 500 pesos a cada adulto mayor. El único requisito era comprobar los 64 años de edad. Y como no se hizo ningún estudio socioeconómico al respecto, cualquier persona sin importar su situación económica o de derechohabiencia, como pensión, servicio médico o jubilación, podía obtener el beneficio. Fue así que mientras algunos ancianitos llegaban en colectivo o taxi a cobrar su apoyo, otros lo hacían en sus camionetas de lujo. Pero esa negligencia fue lo de menos.

Para tal efecto se creó el Instituto Amanecer, que fue dirigido por un grupo de funcionarios encabezados por Rodrigo Pariente García, personaje de todas las confianzas de Yassir Vázquez Hernández, el hijo putativo de Juan Sabines Guerrero que dejó una deuda al Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez de casi 900 millones de pesos y hoy tiene lujosas residencias en Cuernavaca, Ciudad de México, Cancún y Acapulco.

Se dice que a través de Pariente García, el gobierno del estado desvió cientos de millones de pesos para coaccionar el voto en la elección de 2010 y 2012. Ese último año, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) se distanció del exgobernador Sabines a quien acusó de financiar la campaña política de un candidato distinto al partido, y que parte de ese dinero había salido de los recursos del programa Amanecer.

Se comenta que la mecánica del fraude se dio en dos sentidos. El primero fue reducir el padrón de beneficiarios, pero sin reducir el monto del apoyo. Por ejemplo, los directivos de Amanecer reportaban la entrega de 100 apoyos,  pero en realidad sólo eran 50. El resto era enviado a los altos funcionarios del gobierno estatal, quienes después lo ocupaban en propaganda política o en cualquier otra acción proselitista.

El segundo, intercambiando el apoyo por votos a favor de los candidatos sabinistas.

Un estudio realizado por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, llamado “Reproducción de la pobreza en la política social para adultos mayores en Chiapas en el contexto de las elecciones de 2012”, descubrió irregularidades en el manejo de los fondos.

Dice: “Se obtuvo información de que la Secretaría de Hacienda estatal destinaba dinero al Instituto de Amanecer, pero resultó que después de la entrega de dinero, las cuentas simplemente no cuadraban. Es evidente que hubo corrupción dentro de la administración del Instituto de Amanecer que ejecuta el programa”. Al percatarse de las anomalías, los investigadores acudieron a las oficinas de ese organismo para solicitar información que aclara las dudas acerca del destino del dinero, pero ni siquiera les permitieron el acceso al lugar.

¿PARA QUÉ ABRIR LA BOCA?

Se le puede cambiar el nombre pero no la historia, dice Juan Sabines en las líneas finales del documento. Tiene razón. Amanecer puede llamarse de otro modo, pero nadie puede negar que fuera una enorme tapadera de corrupción con la que se enriquecieron unos cuantos utilizando de pretexto a los adultos mayores.

En resumen, Sabines salió a la luz pública para defender el único programa que lo vincula con el presidente López Obrador, que es muy similar al que éste hizo como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Pero no puede ocultar su desesperación. Desempleado y sin ninguna protección constitucional, busca colarse en el gobierno del tabasqueño tratando de evadir la justicia.

Ha de ser feo oír pasos en la azotea. ¡Chao!

@_MarioCaballero

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