Elba
Esther Gordillo Morales regresó a la vida pública después de que un juez
federal la absolviera y decretara su libertad. El 20 de agosto, en un evento
bien preparado, se presentó como víctima política del sistema y le recetó los
santos óleos a la Reforma Educativa. Y por si fuera poco, anunció su regreso al
liderazgo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. La maestra ha
vuelto.
Sin
duda se trata de una mala noticia para la educación pública de México. Hoy se
dice víctima de una persecución política. Tal vez tenga razón. El gobierno de
Enrique Peña Nieto se la quitó de encima inventándole delitos. Aunque eso no
significa que Elba Esther no sea culpable de haber sido parte de un sistema
sindical corrupto, lleno de líderes que aseguraban proteger a sus agremiados
pero que en el camino robaban el dinero de la organización haciéndose de
fortunas inexplicables.
Si
hacemos un poquito de memoria veremos que el caso de la maestra es singular.
Durante el tiempo que duró al frente del SNTE acumuló tanto poder que abusó de
su posición, incluso se sintió superior a los presidentes. Es decir, tenía la
responsabilidad y la obligación de defender los intereses de los docentes, pero
eso no le daba derecho de convertirse en patrón de ellos, ni de tener el
control de la Secretaría de Educación Pública, dependencia en la que colocó a
sus familiares, amigos y leales servidores.
CEREMONIA
INAUGURAL
Elba
Esther Gordillo es de Comitán, Chiapas, y llegó a la dirigencia nacional del
SNTE por medio de componendas. Con toda una vida en el PRI, el expresidente
Carlos Salinas le dio el nombramiento en su lujoso despacho en Los Pinos,
obligando ahí mismo a renunciar a Carlos Jonguitud Barrios quien tenía 17 años
de ejercer un reinado cruel y corrupto. Ese día fue el 24 de abril de 1989.
Decir
que el Sindicato de maestros fue convertido por Gordillo en un negocio familiar
es quedarse demasiado corto. El poder que conquistó por controlar la vida del
profesorado puso de rodillas a cualquiera, ya fuera un partido político, un
gobernador, un secretario de Estado o al mismo presidente de la República.
Salinas
la encumbró y siempre la tuvo a su lado para tomar decisiones en cuanto al
sector educativo. “Mi flaca”, le decía. Y de un jalón le entregó el dominio
total de la educación en México. Siendo profesora, conociendo desde las
entrañas al magisterio y las necesidades de éste, ¿hizo algo por mejorar las
condiciones laborales de los docentes? Para nada. ¿Hizo algo respecto al nivel
educativo de los millones de niños y jóvenes? Bueno, los resultados tanto de
evaluaciones nacionales como de organismos internacionales revelan que nuestros
hijos están hasta el final en rendimiento escolar, donde países como Costa Rica
y Uruguay, por ejemplo, tienen mejor nivel en cuanto a comprensión de lectura y
matemáticas. Ya no se diga la precariedad que hay en las escuelas.
El
expresidente Ernesto Zedillo quiso removerla de la dirigencia del SNTE,
aconsejado por su secretario particular Liébano Sáenz Ortiz, pero finalmente
reconsideró el consejo de su secretario y optó por tenerla de aliada, de
enemiga era complicarse la existencia y provocar un innecesario dolor de cabeza
para su gobierno.
Si
el PRI la empoderó, los presidentes del PAN la apapacharon. Los escándalos de
corrupción en el Sindicato eran indignantes, pero ni Fox ni Calderón hicieron
algo para detener la rapiña. Por el contrario, le abrieron las puertas de la
Presidencia y dejaron que aparte de la SEP también controlara la Lotería
Nacional, el ISSSTE, puestos de alto nivel en la administración pública y hasta
tuviera acceso a curules en el Senado y en la Cámara de Diputados, que fueron
ocupados por sus hijas, nietos, yerno y sus secuaces.
RIQUEZA
ESCANDALOSA
El
tamaño de su riqueza no coincidía con el salario que percibía como maestra ni
como líder sindical. Tenía propiedades suntuosas en las colonias más exclusivas
de México y Estados Unidos. Compraba en tiendas de Beverly Hills, donde Salma
Hayek, Madona, Beyoncé o Lady Gaga gastan sus enormes fortunas. Vestía ropas de
diseñadores de renombre y alhajas costosísimas. Enviaba regalos ostentosos y
viajaba en aviones privados. En resumen, tenía la vida de una sultana y
presumía su opulencia.
Uno
de sus bienes es un pent-house ubicado en Galileo número 7, en Polanco, barrio de
millonarios donde además tiene una casa valuada en 10.5 millones de dólares, en
Edgar Allan Poe número 10. Ahí mismo, en Dickens 30, tiene otro domicilio y dos
departamentos. En Bosques de las Lomas son suyas las residencias en Paseo de
Ahuehuetes 501 y Bosque de Caoba 75. En la colonia Lomas de Virreyes tiene otra
casa, en Boulevard de los Virreyes 510.
En
Fuentes de Pescadero número 1, también en Bosques de las Lomas, Elba Esther
tiene otra casa que desde algún tiempo está abandonada. Esto después de que varios
medios de comunicación revelaran que la maestra había remodelado ese inmueble
por más de 1.3 millones de pesos, pero que ese recurso no provenía de sus
bolsillos sino del Fideicomiso de Vivienda Magisterial.
En
el fraccionamiento Green Turtle Village en La Joya, California, la ex lideresa
del SNTE posee una monumental residencia de dos plantas, con seis habitaciones,
siete baños, una concina amplísima y un comedor modernista en color blanco.
Según registros está a nombre de Esther Morales, madre de Gordillo Morales
quien murió en 2009. Por eso dice la comiteca que todo lo tiene es herencia de su
mamá. Mentira.
La
maestra nunca escondió su escandalosa riqueza. Mientras sus agremiados ganaban
en promedio diez mil pesos mensuales, Elba Esther cargaba un bolso que
equivalía por lo menos treinta veces eso. Y se sentía tan poderosa que nunca
creyó que alguien se atrevería a encarcelarla por enriquecimiento ilícito y
desvío de fondos.
EN
CAÍDA LIBRE
La
maestra tuvo tanta influencia que todos se peleaban por tener su apoyo. Pero el
poder la cegó. Se atrevió a criticar de manera dura y grosera a Enrique Peña
Nieto cuando éste incluso acaba de ganar la elección. El presidente no olvidó
la afrenta. El día de la toma de posesión la sentó en un lugar lejano. En la
firma del Pacto por México ni siquiera la invitó. Y, para que el golpe fuera
más duro, Peña nombró como Secretario de Educación Pública a su archirrival,
Emilio Chuayffet.
En
pocas palabras, a Elba Esther se le olvidó que nadie puede tener más poder que
el presidente.
Es
cierto que ella estorbaba para que la Reforma Educativa fuera una realidad. Fue
así que la enviaron a prisión donde estuvo cinco años por los delitos de
asociación delictuosa y enriquecimiento ilícito.
Pero
es en verdad muy lamentable que esas acusaciones que armó la PGR resultaran
endebles. Porque ahora mismo debería seguir detenida en su domicilio privado,
tal como lo marca la ley para personas de edad avanzada, y no en libertad
alardeando de autoridad moral al decir que el SNTE es una organización que
entró en un periodo de “autodestrucción” como “resultado de la abyección”.
¡Farsante!
Ha
sido tanto su descaro últimamente que ordenó a sus esbirros interponer una
demanda penal contra Juan Díaz de la Torre, actual dirigente del SNTE, a quien sin
tener pruebas acusa de corrupción y malversación de fondos.
¿LA
APOYARÁ AMLO?
Ahora
resulta que Elba Esther Gordillo, otrora miembro distinguido de la mafia del
poder, es una de las nuevas representantes de la ola antisistémica. Dice que su
lugar “estará al lado de los maestros y la defensa de la educación pública”,
que quiere “un sindicato fuerte y unido”. A otro perro con ese hueso.
¿La
apoyará AMLO para su regreso triunfal? Todavía no lo sabemos. Pero regresar a
Gordillo Morales a la dirigencia del SNTE significaría una grave pérdida de
credibilidad para López Obrador, una incongruencia en su discurso anticorrupción
por el hecho de salir a defender lo indefendible.
¿Qué
mensaje enviaría el presidente electo al retornar a la maestra si ha prometido
limpiar la corrupción del país? ¿Quién le va a creer la promesa de honestidad
cuando él mismo está devolviéndole el poder a ese símbolo de la corrupción
llamado Elba Esther Gordillo Morales?
PARA
MAGDALENA
Ya
renunció el maestro Hugo Armando Aguilar a la Secretaría General de la UNACH. ¿Qué
futuro le deparará a este importante personaje que a pesar de gozar de la
confianza de la comunidad universitaria y conocer la institución a la que ha
dejado sin problemas ni brotes de violencia también renunció a ser candidato a
la rectoría de la misma? Pronto lo sabremos… ¡Chao!
@_MarioCaballero
Comentarios
Publicar un comentario