OXCHUC: TIERRA DE NADIE


Nadie puede ocultar que detrás de la violencia en Oxchuc, está la ambición de un pequeño grupo de bárbaros liderados por la diputada Cecilia López Sánchez, que en su afán de poseer el poder no le importa pasar por encima del Estado de Derecho, incluso, de la misma sociedad. 

Oxchuc es un municipio enclavado en la región de los Altos de Chiapas, ubicado a unos 115 kilómetros de la capital Tuxtla Gutiérrez. Se llega hasta ahí por la carretera que comunica a San Cristóbal de las Casas con Palenque, pasando por Huixtán, un pequeño valle lleno de color y tradición, rodeado de altas montañas.

La etnia predominante es la tzeltal, y bajo esa misma lengua su nombre significa Tres Nudos. Y como en otros municipios indígenas de Chiapas, las fiestas celebradas a los santos es ahí una tradición elevada al misticismo. Santo Tomás, el santo patrono, recibe las mejores ofrendas, la veneración más exquisita en un día donde los ch´uyk´aales (autoridades religiosas) bajan y suben por la iglesia rodeados por el humo de incienso, el olor a copal y la luz tenue de las velas.

Este asentamiento prehispánico fue por mucho tiempo un importante centro político-ceremonial, donde actualmente sus días de mercado, alegría y folclor se han venido opacando por los conflictos de la tenencia de la tierra y el dominio caciquil. Hoy, lamentablemente, en Oxchuc es como vivir en el miedo.

EL TERROR

Las elecciones del 19 de julio de 2015 en el estado fueron controvertibles, con jaloneos, impugnaciones y pleitos en los tribunales electorales. Lo de siempre. Pero en Oxchuc las cosas se pusieron más feas.

Por la presidencia municipal de Oxchuc participaron –principalmente- Valdemar Morales Vázquez del Partido Nueva Alianza; Jaime Sántiz Gómez, de Chiapas Unido, que en ocasión anterior ocupó la alcaldía bajo las siglas del PRD, en el periodo 2008-2010, y María Gloria Sánchez Gómez, del Partido Verde Ecologista de México, que terminó siendo la ganadora por un amplio margen.

Sin embargo, grupos afines a la oposición se niegan a aceptar el triunfo de Sánchez Gómez y buscan imponer su voluntad haciendo uso de la intimidación y el terror.

1.      Días antes de que María Gloria Sánchez tomara protesta como presidente municipal, varios grupos políticos desplegaron una campaña de odio en su contra bloqueando tramos carreteros, manifestándose en las calles y tomando las instalaciones del Ayuntamiento. Durante el tiempo que duraron los bloqueos, cientos de automovilistas fueron agredidos, golpeados y asaltados.

2.      Por la noche del 30 de septiembre y la madrugada del 1 de octubre de 2015, decenas de personas que mantenían secuestradas las vías de comunicación, levantaron el plantón y caminaron hacia el palacio municipal. Una vez ahí, reunidos con el resto de los grupos radicales vandalizaron la alcaldía, despedazando los cristales, robando muebles, computadoras, sillas, escritorios y quemaron el edificio, dejándolo inservible.

En el fragor de los hechos, José Alfredo Gómez López, de 18 años de edad, originario de la comunidad Piedra Escrita, salió herido por arma de fuego en la pierna derecha. Varios locales del mercado también fueron destruidos ese día.

3.      El 1 de octubre, por la mañana, Valdemar Morales y Jaime Sántiz confiesan que la resistencia es de ellos, porque dijeron desconocer el triunfo de María Sánchez Gómez, y exigieron a las autoridades estatales la anulación de las elecciones del 19 de julio para que el pueblo (quisieron decir ellos) a través de los Usos y Costumbres Indígenas eligieran al presidente municipal mediante un nuevo referéndum.

4.      Pasadas dos semanas, el 15 de octubre de 2015, agredieron directamente a la alcaldesa Sánchez Gómez. Cuatro personas más resultaron lesionadas, 3 de ellas con heridas de bala.

Relata María Gloria Sánchez: “Alrededor de la una de la tarde, decenas de hombres encapuchados acudieron a mi casa en camionetas sin placas de circulación y armadas. Se bajaron y empezaron a disparar en la puerta de mi domicilio e hirieron a Marcelo Sántiz Gómez, que había llegado a realizar un trámite”.

Otras fuentes declararon que los atacantes le dispararon al policía estatal Omar Morales e hirieron a un niño cuyo nombre no se reveló. También, el regidor Lorenzo Gómez López fue malherido por los pistoleros. No se sabe si la intención era matar a María Gloria, pero definitivamente le dejaron claro el mensaje: “O renuncias o la próxima vez verás correr tu sangre”.

5.      Ese mismo día, a las tres de la tarde, una muchedumbre como de 200 gentes saquearon la bodega del DIF municipal, en la que se resguardaban los desayunos escolares, y le prendieron fuego. Lo mismo hicieron con el lugar que la alcaldesa había acondicionado como oficinas provisionales.

6.      En la noche, fuentes oficiales dieron a conocer que diez personas, entre ellas el síndico municipal y una regidora, estaban secuestradas en la casa de campaña de Valdemar Morales Vázquez.

7.      El viernes 8 de enero de 2016, los grupos disidentes incendiaron y destruyeron 19 casas (3 de María Sánchez) y ocho vehículos, secuestraron a más de 30 policías estatales y municipales, y retuvieron un tráiler y dos autobuses de pasajeros que atravesaron en la carretera para impedir el acceso a la ciudad. El Juez de Paz y Conciliación Indígena, junto con sus hijos, también fue retenido por los vándalos.

De ese tiempo para acá la violencia no ha tenido tregua. En febrero del año pasado, bajo intimidación, María Gloria Sánchez renunció al cargo, pero en la medianoche del primero de septiembre, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó su restitución en el cargo, situación que hasta el momento no ha sido posible.

LA LUCHA POR EL PODER

Antes, durante y después de las elecciones de julio de 2015, han visto a la diputada Cecilia López Sánchez –dicen los pobladores- reunirse con varios grupos de las distintas comunidades de Oxchuc para organizar los motines, la violencia -como el del 1 y 15 de octubre de 2015- y la estrategia que impida que María Sánchez Gómez sea restituida en la presidencia municipal.

Lo que ha querido siempre la diputada López Sánchez es instituir un Concejo Municipal en el que ella sea la presidenta. Comunitarios confirman que en todos sus eventos políticos es acompañada por Valdemar Morales y Jaime Sántiz Gómez, como ya dijimos son los otros promotores de la violencia.

La intención de Cecilia López de establecer un concejo municipal manifiesta su avaricia, su locura por el poder y la ignorancia que tiene sobre la legislación y eso que ella es legisladora.

El artículo 69, en su párrafo tercero, de la Constitución Política del Estado de Chiapas, dice: “Si por cualquier circunstancia no se hubiese efectuado la elección del Ayuntamiento en la fecha prevista o fuera declarada nula la elección, el Congreso del Estado tendrá la facultad para decidir la celebración de elecciones extraordinarias o para designar un Concejo Municipal integrado por un mínimo de tres y un máximo de cinco personas”.

Pero como la elección en Oxchuc fue realizada en tiempo y forma y, además, validada por autoridades electorales, no hay entonces motivo ni para nuevos comicios ni para la instalación de un concejo municipal.

En el caso –supongamos- que las autoridades estatales decidieran destituir a María Gloria Sánchez por el motivo que sea, incluso teniendo ésta el aval del TRIFE, ¿en dónde queda, pues, la democracia? Y aquí habría que poner en balance qué es más importante, el capricho de unos cuantos o la obediencia de parte del Estado a la decisión que ya tomó el pueblo.

Juan Carlos Gómez Aranda, secretario de gobierno estatal, es un experto en la política y en el manejo del diálogo, es un buen conciliador y gran parte del equilibrio entre gobierno y gobernados se le debe a su trabajo. Él ha hecho todo lo posible para que se resuelva el conflicto y se logre por fin la paz y la tranquilidad en Oxchuc, que por culpa de la codicia de grupúsculos lleva más de un año sin gobierno, viviendo en la anarquía.

La lucha es por el poder y el control de los dineros. Ahí los caciques son los que mandan. Y nada tiene que ver la disputa de la alcaldía con los usos y costumbres, tras los cuales Cecilia López y su banda criminal se escudan para sembrar el terror y el caos en completa impunidad.

El gobierno del estado y el Congreso local deben hacer respetar las leyes para que Oxchuc no sea nunca más tierra de nadie. Y como dijera el poeta Jaime Sabines “esto es urgente porque el trienio se nos acaba”. ¡Chao!

@_MarioCaballero

yomariocaballero@gmail.com

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