“Eres
un corrupto. Un vil ratero. Cómo te atreves a decirnos que no hay dinero en las
arcas. De seguro te lo estás robando, cabrón. Y… No, no, no, no. No me digas
que me calme, porque esto que le estás haciendo al pueblo no es para que me
calme.
“¡Y
no me grites –le espetan al presidente municipal y le sueltan una cachetada-! ¡Qué
poca madre tienes, cabrón! Ni siquiera me respetas porque soy una dama. Y tú
suéltame –le grita la señora a uno de los guaruras
del alcalde-. Eres un ratero. O a ver, dinos en qué te has gastado el dinero. A
ver, respóndenos. Además, el… ¿adónde vas? No corras, cobarde, poco hombre. Ten
huevos y enfrenta tus pinches problemas como hombrecito. No huyas, pendejo, que
eres tan poca cosa como para seguirte corriendo”.
Este
episodio sucedió una calurosa tarde de marzo de 2014, en la explanada del
parque central de Tapachula, Chiapas, donde una señora de mediana edad,
regordeta, le recriminó al ex alcalde Samuel Alexis Chacón Morales la falta de
obra pública en el municipio y la indiferencia de su gobierno ante las
carencias de agua potable, alumbrado público y por la inseguridad en la ciudad.
Hoy,
Samuel Chacón Morales es diputado federal por el PRI, por el distrito electoral
número 12 con cabecera en Tapachula, su curul en la Cámara de Diputados es la
I-295, y en días recientes fue demandado formalmente por la Secretaría de
Desarrollo Social que lo responsabiliza de la desviación de recursos públicos
de programas de combate a la pobreza cometidos por el Ayuntamiento municipal entre
los años 2013-2015, cuando Samuel Chacón era alcalde de Tapachula.
LA HUÍDA
Meses
antes de terminar el periodo al frente de la presidencia municipal, Samuel
Chacón Morales sorprendió a la población al solicitar licencia para retirarse
del cargo, con la intención según él de participar en los comicios de 2015 por
una diputación federal. Sin embargo, detrás de esa sorpresiva decisión se
escondía algo más.
Al
momento de darse la noticia de su dimisión, Chacón dijo que buscaba un lugar en
el Congreso de la Unión para continuar sirviéndole a su gente, a su pueblo. ¡A
otro perro con ese hueso!
Un
sector importante de la sociedad tapachulteca intentó impedir que le dieran la
licencia, y aunque ya no lo querían en la alcaldía tampoco querían que se fuera
como si no hubiera pasado nada, sin que antes aclarara lo que había hecho con
los recursos públicos, sin que terminara las obras inconclusas, sin que
cumpliera con sus compromisos de campaña y sin que pagara las deudas del
municipio. Pero no lo lograron.
Visto
desde el ángulo real de las cosas, Samuel Chacón no abandonó el cargo, salió
huyendo. Su propósito nunca fue acomodarse dentro de la estructura
gubernamental para seguir socorriendo a la gente, a esa que tanto daño le hizo
en tan cortísimo tiempo, sino buscaba impunidad, refugiarse detrás del fuero
constitucional. Y para lograrlo compró la candidatura en la cúpula nacional del
PRI y negoció el gane con el ex gobernador Juan Sabines Guerrero. ¿Será que
alguna vez podremos deshacernos de ese dichoso nombre?
INGOBERNABILIDAD
Y CORRUPCIÓN
Durante
todo el periodo de Samuel Chacón Morales, Tapachula fue sinónimo de ingobernabilidad.
A la Perla del Soconusco la identificaron
los problemas de la basura, las calles destruidas, la prostitución ejercida en
el primer cuadro de la ciudad, la multiplicación de los centros de vicio, la falta
de alumbrado público, problemas con el agua potable y la inseguridad.
Y
esto sumado a la pobreza y marginalidad en que aún viven miles de familias en
las colonias de la periferia, la mala planeación de la obra pública, los malos
manejos del presupuesto, los elevados sueldos de los funcionarios, el
engrosamiento de la nómina, la indiferencia y excentricidad que tuvo Chacón,
que fue desde el gusto por las comidas exóticas y vinos sofisticados hasta la
contratación de guaruras a cargo del erario municipal.
Los
casos de corrupción de Samuel Chacón fueron más evidentes en las obras de
infraestructura, como la construcción en la calle Central Norte donde la tercera
Sur sufrió hundimientos a causa de la mala planeación de los trabajos, dejando
a cientos de familias sin agua potable y con aguas negras desbordándose en las
coladeras de las casas.
La
constructora responsable de esta obra en particular, de la que funcionarios del
municipio ocultaron su procedencia y los nombres de los propietarios, utilizó
en todas las obras camiones de volteo y pickups oficiales de Tapachula.
¿Corrupción?
La Crayola fue el nombre
que la población le dio a la Fuente Atzacua, monumento que Samuel Chacón mandó
a construir para que sirviera de identidad para la región y como emblema del
mejoramiento de la imagen urbana. El costo de la obra fue de más de 29 millones
de pesos. Y para esto destruyeron La Glorieta de los Huacales, construida en
2010, que eran cuatro recipientes de concreto diseñados a la manera de las
jícaras de Chiapa de Corzo.
Los
ciudadanos se inconformaron por el alto costo. Dijeron que las jícaras eran más
representativas de Tapachula que La Crayola, que sólo ha generado conflictos en
el tránsito vehicular además de corrupción y vergüenza para la sociedad. Dicho
monumento quedó inconcluso a la hora que Chacón dejó la presidencia. En lugar
de construir calles, caminos, plantas de tratamiento de aguas residuales, drenajes,
puentes u otra infraestructura necesaria para la vida cotidiana, Samuel Chacón
se dedicó a construir el monumento a su corrupción.
La
inversión de 18 millones de pesos provenientes del estado y la federación en la
instalación del Centro Estatal de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C4)
en Tapachula, fue un contundente fracaso. Los asaltos, secuestros y homicidios
(como el de Juan Román Sánchez Montiel, el 24 de marzo del 2014, en la 4ª
avenida Sur y la prolongación de la carretera Tapachula-Puerto Madero, a las
10:45 a.m.), se multiplicaron a pesar de que se captaban por las cámaras del
sistema de videovigilancia.
Como
dato estadístico: el índice de criminalidad en Tapachula aumentó en el periodo de
Samuel Chacón un 40 por ciento respecto a los reportados en 2012. El clima de
inseguridad generó el retiro masivo de inversiones y el cierre de decenas de
empresas, cuyo daño principal fue la inestabilidad económica y el desempleo.
También,
se presume que Samuel Chacón tuvo nexos con el crimen organizado. Se cuenta de
los muchos privilegios que les dio a los traficantes de drogas, armas y
personas. Nadie los molestó, nadie en el gobierno municipal dijo nada. Además, las
fuerzas policiales que tuvo a su mando fueron las que extorsionan, secuestraban
y asesinaban con total impunidad.
El
31 de marzo de 2014, alrededor de las nueve de la noche, matan a golpes a dos
mujeres en el interior de su casa. Sus nombres eran Guadalupe Aguilar y Zenovia
“N”, de 85 y 60 años, respectivamente. El crimen se cometió con crueldad y en el
pleno centro de la ciudad, donde habían cámaras de vigilancia, patrullas y
policías de a pie.
El
8 de octubre de 2014, fue hallado el cuerpo de un hombre brutalmente masacrado.
Se trataba de Gustavo Adolfo Ibarias García, ex líder del Sindicato de
Trabajadores al Servicio del Municipio de Tapachula, que fue el más férreo
crítico de la administración de Samuel Chacón Morales. Lo mataron a pedradas. Y
en los medios se presumió de venganza política.
En
ambos sucesos no hubo culpables ni sospechosos. Empero, Samuel Chacón Morales puede
ser culpado por el cargo de homicidio por omisión, pues era su responsabilidad
protegerlos, al igual que al resto de los hombres y mujeres que murieron por su
negligencia.
***
La
SEDESOL demandó al diputado Samuel Chacón porque hasta el momento éste no ha
podido comprobar el uso que le dio a los más de 65 millones de pesos, y por
ello la Auditoría Superior de la Federación mantiene abiertas las
investigaciones por desviación de recursos públicos.
Pero
el caso no debe quedar sólo ahí, también se tienen que investigar los homicidios,
las desapariciones forzadas y la depredación de las arcas de ese terrible
gobierno municipal, el peor que haya tenido Tapachula en años.
Ya
basta de tanta impunidad para los poderosos. Si al PRI y al gobierno mexicano
les queda un poco de honor, deben posibilitar el acceso a la justicia y el
castigo con todo el peso de la ley para Samuel Alexis Chacón Morales. De otro
modo, será una causa del gobierno federal y priista. ¡Chao!
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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