En
el 2012, Leonardo Rafael Guirao Aguilar fue ungido candidato a la presidencia
municipal de Chilón por el Partido Verde Ecologista de México.
Luego del
caótico gobierno del priista Fernando Cruz Pérez –señalado como el peor
gobierno en la historia del municipio-, la llegada de Rafael Guirao como
candidato y luego alcalde ex priista
y neoverdecologista fue recibida como una bocanada de aire fresco para Chilón,
uno de los municipios con mayor atraso a nivel nacional que fue considerado para
su atención en la Cruzada Nacional Contra El Hambre.
Ese año, todos
aplaudieron que Guirao haya echado al PRI y que el PVEM hiciera posible el
milagro de la alternancia. Sin embargo, pronto se supo que Cruz Pérez desviaba
80 mil pesos mensuales del presupuesto municipal para financiar la campaña de
Rafael Guirao, esperando que este último al ganar la alcaldía encubriera sus
delitos y corruptelas. Y la inversión que Fernando Cruz hizo en Guirao funcionó.
Empero, con la
misma rapidez que llegaron los aplausos vinieron las rechiflas. Rafael Guirao,
de quien pensaron iba a estar a la altura de las necesidades del pueblo y que
haría un buen gobierno, pasado poco tiempo de haber iniciado su administración los
chiloneneses comenzaron a vivir peor que como vivieron cuando los gobernó el
PRI.
Como alcalde
de Chilón, Guirao Aguilar ganaba 80 mil pesos de sueldo cada mes en contraste
con el Plan de Austeridad que en su momento delineó el gobernador Manuel
Velasco Coello para hacer frente a la crisis económica producto del saqueo voraz
de la administración pasada. Y manejó a su antojo los 700 millones de pesos que
el municipio recibía anualmente de prepuesto.
El Consejo
Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL), pasado medio periodo
del gobierno de Guirao dictaminó a Chilón como desastre social y económico. Los
detalles del estudio son los siguientes: 56 mil personas sin posibilidades de
una alimentación continua, 42.56 por ciento de la población con un grave rezago
educativo, 39 mil 804 habitantes sin acceso a los servicios de salud y otros
113 mil 574 no contaban con los servicios básicos en la vivienda.
Por otro lado,
el informe del estudio micro regional de la SEDESOL confirmaba lo reportado por
el CONEVAL, sentenciando que la mayoría de la sociedad chilonense vivía en
pobreza extrema.
El 03 de mayo
de 2013, paradójicamente, Rafael Guirao inauguró un comedor popular en las
cercanías del Hospital Regional de Tuxtla Gutiérrez usando el logotipo de la Fundación Chiapas Verde, de la que es
propietario. Dijo que esto era un proyecto de buen corazón con el objetivo de
ayudar a las familias con pacientes enfermos en el hospital.
Asimismo abrió
otros comedores del mismo tipo en las ciudades de San Cristóbal de las Casas,
Tapachula y Pichucalco, haciendo una gran campaña publicitaria para difundirlo
y anunciar que con dinero de sus ahorros construiría albergues para los pobres.
Pero todo fue un engaño porque al menos el comedor de Tuxtla está abandonado y
nunca construyó los albergues.
En la
realidad, Chilón fue gobernado en el dicho, con un alcalde inepto que durante
todo el periodo de su gestión estuvo rodeado de escándalos de corrupción,
malversación de los recursos públicos, represión y culto a la impunidad.
LOS
ESCÁNDALOS
1.
El 12 de octubre de 2013, en Las
Vegas, Nevada, tuvo lugar la pelea entre los boxeadores Juan Manuel Márquez y
Timothy Bradley, y ahí estuvo Guirao con su familia y varios miembros del
gabinete.
Hasta allá volaron
en primera clase y clase ejecutiva, se dieron el gusto de comer en los aires salmón
con salsa veracruzana acompañada con arroz y de tomar champán. Y al llegar a la
Ciudad del Pecado se hospedaron en un
lujoso hotel categoría Gran Turismo. Todos, desde Rafael Guirao hasta el menos
importante de la comitiva que viajó a dicho evento deportivo, fueron viaticados
con dinero del municipio.
Por sí solo
ese viaje de placer costeado con recursos públicos ya era indignante, pero no
fue lo peor. El escándalo surgió cuando Guirao pagó la cantidad de 50 mil dólares al pugilista mexicano
Juan Manuel Márquez por exhibir el logotipo de la Fundación Chiapas Verde en
sus pantaloncillos. Una inversión ridícula e inútil, pagada en dólares y no en
pesos.
Además, fue un
abuso de Guirao usar dinero público para fines personales y lo hizo incluso
atentando contra Chilón, que durante el trienio 2012-2015 no tuvo apoyos para
el campo, la gente sufrió hambre y falta de agua y en el DIF municipal ni
siquiera hubo una pastilla para curar la fiebre o la diarrea.
2.
En las últimas horas del 24 de abril de 2013, dos
días después de que organizaciones defensoras de los derechos humanos llegaran
a Chilón para comprobar el clima de violencia que había en el lugar, en la
puerta de su casa fue asesinado de cinco tiros Juan Vázquez Guzmán, luchador
social ligado al zapatismo.
En el momento que ocurrieron los hechos decenas
de personas acudieron a la presidencia municipal a solicitar la intervención
del alcalde, pero Rafael Guirao no estaba. Y tampoco estaba en el pueblo. El
personal del Ayuntamiento dijo a los familiares de la víctima que el alcalde Guirao
no los podría atender porque andaba de gira con la fundación Chiapas Verde y no
sabían cuando iba a regresar.
De tal manera, el homicidio quedó impune
y nada se supo de los asesinos que huyeron en una camioneta roja que se perdió en
la clandestinidad de la noche.
3.
El 26 de mayo de 2015, un grupo
entre hombres y mujeres de Chilón salieron a protestar a las calles por la
escasez de agua potable y en contra de la privatización que Rafael Guirao
pretendía hacer de dicho servicio, y quien desde el mes de febrero de ese mismo
año había abandonado el cargo sin entregar cuentas claras de su administración para
contender por una diputación federal.
Los
ciudadanos, al no obtener respuesta, el 29 de mayo volvieron a manifestarse
tomando esta vez la resolución de bloquear el acceso al municipio como medida
de presión para exigir una respuesta a sus demandas.
Pero el 30 de
mayo supuestos seguidores de Rafael Guirao Aguilar rompieron el bloqueo,
golpearon a los manifestantes, quemaron una cafetería, destrozaron una patrulla
y secuestraron a Guillermo Godínez Martínez, uno de los principales líderes de
las protestas. Y no hubo autoridad alguna que interviniera en el asunto, ni
para resolver la problemática del pueblo ni para castigar los delitos cometidos
por la gente de Guirao.
4.
En una madrugada fría de
diciembre de 2013, en Tuxtla Gutiérrez, se vio salir huyendo del motel El Ámbar (ubicado a 100 metros de Plaza
Polyfórum) a un hombre rechoncho, en estado de ebriedad y vistiendo nada más
que una sexy tanga de leopardo. El encargado del motel por más que se esforzó en
alcanzarlo no lo logró. El sensual borrachín fue más rápido, se subió a un taxi
y desapareció.
El diputado federal Leonardo Rafael Guirao Aguilar
era ese hombre.
5.
Burlesque
es un centro nocturno y bar gay ubicado en el boulevard Belisario Domínguez, frente
al hotel Marriott, donde se presenta un show de bailarines semidesnudos que
cualquiera que lo vea puede suponer que detrás del exhibicionismo de los
jóvenes y jovenzuelas podría haber prostitución o trata de personas.
Ahí, en el mes
de junio de 2015, un cliente del lugar de nombre Alonso Jara fue brutalmente
golpeado por uno de los guardias de seguridad que le desfiguró el rostro y le aplicó
toques eléctricos con un tolete.
Como respuesta
Jara interpuso una demanda ante el Ministerio Público de la Procuraduría
General de Justicia del Estado, y todo terminó con el solo despido del agresor.
Sobre el negocio y el dueño no hubo ninguna responsabilidad legal, y se supone
que por tráfico de influencias.
Se cuenta que
el dueño del lugar es Rafael Guirao Aguilar a través de dos prestanombres:
Carlos Arturo y Daniel Alejandro Guirao Pérez.
LA
OBSESIÓN
Rafael
Guirao está obsesionado con la gubernatura del estado, y en muchas ocasiones ha
dicho que él será el sucesor de Manuel Velasco Coello en el 2018.
Por
esa obstinación, Guirao se atrevió a participar en una sesión esotérica el mes
de junio de 2013, en el municipio de Salto de Agua. No obstante, hay personas que
se atreven a decir que ese día Guirao llegó a más al pedirle a un grupo de
brujos que invocaran a los espíritus.
Rafael
Guirao, días después de aquel aquelarre, dijo que los dioses mayas le habían hablado y le dijeron que él será el
próximo gobernador de Chiapas. Au
Revoir.
@_MarioCaballero
yomariocaballero@gmail.com
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