¿Cómo está la
casa?, le pregunto al alcalde al inicio de nuestra conversación. Él sonríe y
recarga sus codos en los brazos de la silla en un evidente estado de confianza
y franqueza. Me mira directo a los ojos a través de unos lentes blancos y
contesta:
“La casa está
en orden. Con un rostro distinto. Viviendo en un clima de paz y gobernabilidad
que no fue fácil lograr, que necesitó mucho trabajo, mucha planeación y
establecer prioridades para alcanzar el desarrollo y los resultados que hoy
gozamos”.
Eran las nueve
de la noche. El alcalde Samuel Toledo acababa de salir de una larga reunión con
varios empresarios de la ciudad y no había en ninguna parte de su persona los
mínimos signos de cansancio. Se le veía rodeado de una frescura que combinaba
bien con su porte afable pero decidido, con su atuendo de camisa blanca con las
mangas enrolladas y pantalones cafés.
Acomodado en
una silla de madera de cedro -o quizás roble-, el Presidente municipal de
Tuxtla Gutiérrez fue contestando una a una las preguntas que le lanzaba este autor
de Letras Desnudas. El tema
principal fue Tuxtla. La entrevista duró cerca de una hora, el pasado martes 3
de febrero, y en ella el alcalde fue pletórico en explicaciones y en cada
respuesta dejó clara la profundidad con que conoce todos los rincones de la
ciudad, los problemas que la aquejan y las cosas que le pertenecen y la hacen
única.
En los
primeros minutos se hizo el reconocimiento de los tres grandes retos que enfrentó
su regencia: la mala relación heredada con la sociedad, la deuda pública y los
graves fallos administrativos. Al respecto, Córdova Toledo abundó que desde el
primero de octubre del 2012 hizo combate a esto con disciplina, trabajo con
entrega total y vigilancia en el ejercicio de los recursos, actitud que se ha
convertido en el común denominador de su gobierno.
-¿Cómo se ha
logrado la gobernabilidad?
“Con
mucho esfuerzo. Siendo sensibles a los asuntos de la gente y acercándose a ella
para que juntos configuráramos este proyecto. También privilegiando el diálogo
con todos los sectores de la sociedad, que considero la mejor vía para resolver
los conflictos. Actuando con responsabilidad y transparencia en las finanzas. Y
sobre todo mejorando la seguridad que fue y es actualmente la parte medular para
el desarrollo de la capital, ya que al haber seguridad hay bienestar, empleos y
actividades comerciales”.
En este 2015
Samuel Toledo cumplirá 48 años. Es Licenciado en Derecho y tiene una Maestría
en Derecho Corporativo en la universidad Anáhuac de la Ciudad de México. Pertenece
a la Fraternidad Jurídica Internacional Phi Delta Phi, la sociedad legal de
honores más grande del mundo y la segunda más antigua, constituida con el
objetivo de promover un estándar de excelencia en la ética profesional y que ha
tenido entre sus notables miembros a ex presidentes de los Estados Unidos como
Gerald Ford, William Mckinley, Franklin y Theodore Roosevelt.
-¿Cómo va la
deuda pública?
El abogado con
más de dos décadas de vida prestadas al servicio público, se ajusta los
anteojos con el dorso de la mano y busca entre los documentos llevados a
propósito del diálogo sostenido en aquella elegante oficina, donde destacan
entre todo el exquisito mobiliario los reconocimientos otorgados a la ciudad y
a la calidad de la gestión del gobierno municipal en turno, una gráfica
comparativa del ayer y el hoy de la deuda pública.
Me
acerca el documento titulado como Evolución
de la Deuda Pública Global del H. Ayuntamiento y con su dedo índice de la
mano derecha me señala unas barras de colores al mismo tiempo de explicarme “La
deuda pública era de más de 885 millones de pesos, de los cuales 419 se tenía
con la banca de desarrollo. Pero hasta el día de hoy, la deuda es de 566
millones de pesos, es decir, en sólo dos años se ha alcanzado reducir en un 40
por ciento y sin contraer ningún préstamo adicional.
“Al contrario
-continúa explicando el alcalde-, para lograr bajar el endeudamiento y
fortalecer la economía del municipio y ejecutar los programas de desarrollo, se
gestionaron recursos extraordinarios en el Fondo de Programas Regionales, en
SEDESOL y en otros organismos. Por lo demás, optimizando la recaudación de los
tributos con ventajosos esquemas de descuento. Te comento que somos el único
ayuntamiento en el país en ofrecer un descuento del 20% en el impuesto
predial”.
-Tuxtla
es una ciudad cosmopolita, pluricultural, rica en tradiciones. Y es una ciudad
que dada su importancia exige mucho, y la gente la entiende de esa manera. ¿Qué
se ha hecho por la sociedad en estos dos años?
Antes
de contestar, el acalde Toledo respira hondo, se arrellana en la silla y comienza
a enumerar los beneficios patrocinados por el municipio tocando con su dedo
índice derecho los de la mano izquierda empezando por el meñique y así
sucesivamente:
“Se ha
mejorado el alumbrado público y el servicio de agua potable, reparado cientos
de kilómetros de calles con pavimento hidráulico, saneado el Río Sabinal en un
80% de su totalidad, se creó una Secretaría de Protección Civil municipal, se
ha fortalecido el CAVIP y el mando único para mayor seguridad de los tuxtlecos,
modernizado los parques de la ciudad con una inversión que supera los 250
millones de pesos, donde aparte de los gimnasios al aire libre algunos cuentan
con el servicio de internet gratuito, se ha combatido el ambulantaje con el uso
efectivo de la ley, perfeccionado el servicio de la recolección de basura con
la empresa PROACTIVA con la ampliación de las rutas, los horarios y la
renovación de los camiones recolectores…
“Y antes del
término de mi ejercicio entregaremos las Plantas de Tratamiento de Aguas
Residuales, los parques remodelados, saneamiento concluido y cientos de calles
pavimentadas”.
-¿Satisfecho?
-Sí, estoy muy
satisfecho aunque creo que pude haber hecho más. Y a pesar de eso me siento muy
tranquilo porque no hay nada que me pueden reprochar, mi trabajo ha sido
transparente, planeado, explicado a toda la población y porque creo haber
cumplido con puntualidad.
-¿Qué
significará el cierre de tu gobierno?
-Un cierre que
facilitará como nunca antes la entrega del poder y el presupuesto. Y permitirá
dar continuidad a los proyectos que han formulado y logrado en gran medida el
desarrollo económico y social de la ciudad. Significará sin lugar a dudas un
cierre con plena gobernabilidad.
Samuel
Toledo es un hombre que entiende a la política como el arte de conciliar
intereses. Es una persona católica pero con gran respeto a la diversidad de
creencias que moldean la realidad de Tuxtla Gutiérrez y sus habitantes. Es esposo de una gran mujer que ha
entregado su tiempo y sus fuerzas en el DIF municipal con el ideal de asistir a
todos para un bien común. Es padre de dos pequeños, María Emilia y Samuel de 10
y 8 años respectivamente. Es un político que honra el trabajo del gobernador
Manuel Velasco Coello, siempre sensible, siempre a favor de los niños, de las
mujeres, del desarrollo económico, del campo y con estrategia gubernamental. Y
es alguien que ha crecido dispuesto para servir a la gente.
“Lo
que quiero es terminar mi administración responsablemente. Terminarla bien, con
resultados y sin reflectores”, me dice momentos antes de finalizar la charla.
Nos levantamos de la mesa, estrechamos nuestras manos en un afectivo saludo de
despedida y me acompaña hasta la puerta de salida labrada en fina madera.
“Gracias por su tiempo y la excelente conversación”, me expresa al salir. “Al
contrario, Señor, a usted”, le contesto.
Cuando
salí eran pasadas las 10 de la noche. Y en las oficinas del H. Ayuntamiento
municipal aún había movimiento, un ir y venir incasable que se mezclaba con el
sonido continuo de papeles pasando de mano en mano y de voces imposibles de
definir: Así se trabaja cuando se tiene el interés y cuando se busca el bien de
todos.
@_mariocaballero
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